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November 13, 2019
¿Hay al menos tres personas en la sala en la que te encuentras ahora mismo? Entonces, estadísticamente hablando, es posible que estés sentado junto a al menos una persona con riesgo de padecer una enfermedad del riñón o, tal vez, seas tú mismo. Y, si tienes diabetes, tu riesgo de padecer esta afección potencialmente mortal aumenta.
Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses no saben nada sobre la enfermedad del riñón, ni siquiera aquellas personas que ya padecen diabetes o enfermedad del riñón. Una nueva encuesta de Harris Poll publicada este mes ha confirmado esta impactante estadística.
Cuarenta y seis de los encuestados, algunos de los cuales habían sido diagnosticados con diabetes, no sabían que la diabetes aumenta el riesgo de falla renal, y casi un tercio no están concientizados sobre el hecho de que también aumenta el riesgo de padecer una enfermedad del riñón. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, alrededor del 90% de todos los adultos estadounidenses que padecen una enfermedad del riñón no saben que la tienen.
Es hora de saber si estás en riesgo.
¿Qué es la enfermedad del riñón?
La enfermedad del riñón significa que tus riñones están dañados y están perdiendo su capacidad para mantenerte sano. Provoca más muertes que el cáncer de mama o el de próstata y constituye una crisis de salud pública en Estados Unidos. Afecta a unos 37 millones de personas en EE. UU., una cifra alarmante que lleva décadas aumentando.
En las primeras etapas de la enfermedad, la mayoría de las personas no presentan síntomas. Pero a medida que empeora, los residuos se acumulan en la sangre y te hacen sentir mal. También puedes desarrollar otros problemas, como presión arterial alta, anemia, huesos débiles, mal estado nutricional y daño nervioso. Aunque estos problemas pueden aparecer de forma gradual y sin síntomas, la enfermedad del riñón puede conducir a la falla renal, que puede sobrevenir sin previo aviso.
Una vez que los riñones de una persona dejan de funcionar, esta acabará necesitando diálisis o un trasplante de riñón para seguir con vida.
Conoce los riesgos
Dado que la enfermedad del riñón suele comenzar con síntomas silenciosos, es importante conocer los riesgos. Si padeces alguna de estas afecciones, deberías hablar con tu médico de cabecera sobre la salud renal:
- Diabetes, tipo 1 o tipo 2
- Presión Arterial Alta
- Enfermedad cardíaca
- Antecedentes familiares de enfermedad del riñón
- Obesidad
La enfermedad del riñón también es más frecuente entre los afroamericanos, los hispanoamericanos, los asiáticos, los habitantes de las islas del Pacífico y los indígenas americanos que entre los estadounidenses de raza blanca. La edad también influye. Si tiene más de 60 años, corre un mayor riesgo.
La enfermedad del riñón tiene muchas causas, pero conocer su riesgo puede orientarle a la hora de hablar con su médico de cabecera.
Encuesta de Harris: Demasiadas personas desconocen la realidad
La encuesta de Harris Poll planteó dos preguntas en una encuesta en línea realizada a 2,050 adultos estadounidenses. En primer lugar, se pidió a los encuestados que enumeraran las afecciones que les había diagnosticado un profesional médico y, a continuación, se les preguntó si existe un mayor riesgo de padecer enfermedad del riñón si una persona tiene diabetes.
Casi 3 de cada 10 estadounidenses, incluido más de 1 de cada 10 a quienes ya les ha diagnosticado diabetes un profesional médico, no sabían que la diabetes aumenta el riesgo de padecer una enfermedad del riñón.
Esta encuesta se llevó a cabo en línea en Estados Unidos entre el 23 de octubre de 2019 – 25 de octubre de 2019, y entre los encuestados se incluían 290 personas a las que un profesional médico les había diagnosticado diabetes.
Más resultados de la encuesta de Harris Poll
- Los hombres corren un mayor riesgo: los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de que un profesional médico les diagnostique diabetes (17% frente a 10%).
- Los ingresos importan: los estadounidenses con unos ingresos familiares anuales inferiores a $50,000 tienen más probabilidades que aquellos con unos ingresos familiares anuales de $50,000 o más de haber sido diagnosticados alguna vez con diabetes tipo 2 (14% frente a 8%).
- La sabiduría viene con la edad: los adultos más jóvenes (de 18 – 34 años) son más propensos que sus homólogos de más edad a responder incorrectamente o a no estar seguros sobre el riesgo de enfermedad del riñón asociado a la diabetes (un 40% frente a un 24% de los mayores de 35 años).
La encuesta de Harris, realizada para la National Kidney Foundation, ha sido posible gracias a la financiación de Otsuka Pharmaceutical.
¿Hay síntomas?
La mayoría de las personas no presentan síntomas graves ni signos que indiquen que padecen una enfermedad del riñón hasta que la afección empeora. Aunque la mejor forma de saber si padeces una enfermedad del riñón es hacerte unas pruebas, es posible que:
- sentirte más cansado de lo habitual
- tener menos energía
- tener dificultades para pensar con claridad
- tener poco apetito
- tener problemas para dormir
- tener la piel seca y con picor
- tener calambres musculares por la noche
- tener los pies y los tobillos hinchados
- tener hinchazón alrededor de los ojos, sobre todo por la mañana
- necesita orinar con más frecuencia, sobre todo por la noche
¿Qué debe hacer?
Si entra en alguna de las categorías de riesgo, debería hablar con su médico de cabecera para someterse a pruebas anuales de detección de enfermedad del riñón. Dos pruebas sencillas, un análisis de sangre y un análisis de orina, pueden ayudar a determinar si padece enfermedad del riñón.
Hable con su médico sobre la posibilidad de realizarse el ‘perfil renal’, que es el nombre que se da en laboratorio a las pruebas que miden la taza de filtración glomerular estimada (eGFR) en sangre y los niveles de albúmina en la orina, conocidos como relación albúmina creatinina en orina (uACR).
Se ha demostrado que esta combinación de pruebas de eGFR y UACR es un indicador fiable del riesgo de falla renal.
También puede consultar a un dietista-nutricionista colegiado (RDN) sobre cómo seguir una dieta que le ayude a mantener la salud renal y que, tal vez, incluso retrase la progresión de la enfermedad del riñón.
¿Por qué es importante esto?
La enfermedad del riñón puede ser mortal. Existen cinco etapas de la enfermedad del riñón y, durante la última etapa, los riñones dejan por completo de filtrar adecuadamente los desechos del organismo. Nadie puede vivir mucho tiempo con falla renal. Una persona con falla renal debe someterse a diálisis o a un trasplante de riñón para seguir con vida.
En 2016, más de medio millón de adultos estadounidenses recibieron diálisis y más de 200,000 personas vivían con un trasplante de riñón. Hoy en día, hay unas 100,000 personas en lista de espera para un trasplante de riñón. La diálisis no es un tratamiento fácil para los pacientes y la mayoría de los estadounidenses en diálisis deben desplazarse a un centro varias veces a la semana para conectarse a una máquina durante 3 – 4 horas con el fin de depurar su sangre. Lamentablemente, cada día mueren una media de 12 personas mientras esperan un trasplante de riñón.
La enfermedad del riñón le cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares cada año. En 2018, se gastaron $114,000 millones de dólares de los fondos de Medicare en la enfermedad del riñón y la enfermedad del riñón en etapa terminal, según el Sistema de Datos Renales de EE. UU.
Concientizar y realizar la detección precoz son fundamentales para ayudar a frenar estas cifras alarmantes.
¿Qué está haciendo la NKF al respecto?
La visión de la National Kidney Foundation es:
- eliminar todas las enfermedades del riñón prevenibles
- garantizar que todos los pacientes que lo deseen puedan acceder a un trasplante
- y abogar sin descanso por una mejor calidad de vida y mejores resultados para todos los pacientes renales
¿Qué puedes hacer tú ahora mismo?
- Realiza la evaluación de salud renal de la NKF
- Busca un chequeo médico gratuito cerca de ti.
- Pide cita con tu médico.

















