June 03, 2025
El cannabis, también conocido como marihuana, hierba o ‘weed’, se ha utilizado con fines medicinales, en rituales e incluso para fabricar cuerdas desde hace miles de años.
Pero hoy en día, cada vez más personas se preguntan: ¿puede ayudar a tratar la enfermedad del riñón? ¿Es seguro? ¿Y qué sabemos sobre cómo afecta a los riñones?
El Dr. Joshua Rein, nefrólogo e investigador, nos lo explica con detalle.
¿Qué es el cannabis?
Escucha “Cannabis y enfermedad del riñón: ¿está bien estar colocado?” en Spotify o Apple Podcasts.
El cannabis es una planta que contiene sustancias químicas naturales llamadas cannabinoides que afectan al organismo cuando se consumen.
Dos de los cannabinoides más conocidos son:
- El THC (tetrahidrocannabinol) provoca una sensación de ‘colocón’.
- El CBD (cannabidiol) no provoca esa sensación de ‘colocón’, pero puede ayudar a aliviar el dolor, la ansiedad y la inflamación.
Existen diferentes tipos o variedades de plantas de cannabis:
- La Sativa puede aumentar la energía o provocar una sensación de euforia.
- La índica suele ser más relajante y ayuda a conciliar el sueño.
- Los híbridos son una mezcla de ambas, con una variedad de efectos.
El cannabis también contiene terpenos. Los terpenos son aceites naturales que aportan a las variedades de cannabis su olor y efectos únicos.
Por ejemplo:
- El limoneno tiene un aroma cítrico y puede mejorar el estado de ánimo.
- El mirceno tiene un aroma terroso y puede ayudar a conciliar el sueño.
- El pineno huele a pino y puede aumentar el estado de alerta.
¿Puede el cannabis ayudar a las personas con enfermedad del riñón?
Algunas personas que padecen una enfermedad del riñón consumen cannabis para ayudar a controlar síntomas como:
- Dolor
- Náuseas o vómitos
- Pérdida de apetito
- Dificultades para dormir
- Picor en la piel (prurito)
- Síndrome de piernas inquietas
El cannabis puede resultar especialmente beneficioso para las personas que no pueden tomar analgésicos tradicionales como:
- Opioides: pueden provocar estreñimiento, confusión y dependencia.
- AINE (antiinflamatorios no esteroideos): pueden dañar los riñones.
- Paracetamol: es más seguro para los riñones, pero puede que no sea lo suficientemente eficaz para el dolor crónico o intenso.
“Actualmente se utilizan tratamientos a base de cannabinoides para tratar otras afecciones”, afirmó el Dr. Rein. “Existe un medicamento aprobado por la FDA llamado dronabinol que utiliza THC sintético para ayudar a los pacientes con cáncer o VIH a mejorar el apetito y reducir las náuseas”.
¿Existen riesgos asociados al consumo de cannabis?
El consumo de cannabis para tratar la enfermedad del riñón puede tener efectos negativos. El estudio de cohorte retrospectivo del Dr. Rein reveló que las personas que consumían cannabis presentaban un deterioro más rápido de la función renal que aquellas que no lo hacían.
Analicemos qué significa esto:
- ‘Retrospectivo’ significa que los investigadores analizan estudios ya existentes en lugar de iniciar un nuevo experimento.
- «Cohorte» se refiere a un grupo de personas que fueron estudiadas a lo largo del tiempo; en este caso, algunas que consumían cannabis y otras que no.
“Normalmente, la función renal disminuye un punto de eGFR al año”, explicó el Dr. Rein. “Nuestro estudio reveló que las personas que consumían cannabis perdían alrededor de 2 puntos al año”.
Sin embargo, este estudio presentaba algunas limitaciones.
- Solo un pequeño número de personas del estudio consumía cannabis.
- Las que consumían cannabis solían presentar otros factores de riesgo, como el tabaquismo o la presión arterial alta, que también podrían haber afectado a la salud renal.
- El cannabis actual es mucho más potente que en el pasado. Esto dificulta la comparación de investigaciones anteriores con los productos de cannabis actuales.
“No podemos afirmar con certeza cómo afecta el cannabis a la función renal”, señaló el Dr. Rein. “El estudio carece de la solidez necesaria para llegar a una conclusión definitiva”.
Se necesitan más investigaciones para determinar si el consumo de cannabis por sí solo afecta negativamente a los riñones.
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El cannabis y el trasplante renal
El consumo de cannabis por sí solo no suele ser motivo para que una persona no pueda recibir un trasplante de riñón.
“Si el consumo de cannabis interfiere con tu medicación o dificulta el cumplimiento de tu plan de tratamiento, es posible que no seas apto”, explicó el Dr. Rein. “Sin embargo, cada centro es diferente. Asegúrate de hacer el check-in con ellos antes de consumir cannabis”.
El cannabis (especialmente los productos con CBD) también puede interactuar con los inmunosupresores o con los medicamentos que se utilizan para evitar que el organismo rechace el nuevo riñón.
Entre ellos se incluyen:
- Tacrolimus
- Ciclosporina
Los cambios en la forma en que el organismo absorbe los fármacos podrían reducir su eficacia o provocar efectos secundarios peligrosos.
“No estamos diciendo ‘no’ al cannabis”, afirmó el Dr. Rein. “Pero es importante que lo comentes con tu equipo médico para que puedan ayudarte a utilizarlo de forma segura y controlar tu medicación”.
Cómo consumir cannabis de forma más segura
La forma en que consumes cannabis es importante, sobre todo si padeces una enfermedad del riñón. La mayoría de la gente lo fuma, pero esa no es la opción más segura.
“La inhalación de humo es perjudicial para la salud”, afirma el Dr. Rein. “Tanto si padeces una enfermedad del riñón como si no, no deberías inhalar humo”.
En su lugar, plantéate otras formas de consumir cannabis que no impliquen fumar.
Entre ellas se incluyen:
- Productos comestibles, como gominolas o productos horneados
- Tinturas o gotas que se colocan debajo de la lengua
- Productos tópicos, como lociones o bálsamos que se aplican sobre la piel
“Empieza con la dosis más baja posible”, aconsejó el Dr. Rein. “A menudo, la gente se sorprende de lo potentes que son algunos de estos productos, especialmente los comestibles, que pueden tardar más en hacer efecto”.
¿Y qué hay del CBD?
El CBD se puede adquirir sin receta médica en forma de aceites, cremas, bebidas y cápsulas. A menudo se comercializa como un producto seguro y no psicoactivo. Sin embargo, sigue habiendo motivos de preocupación.
Esto es lo que hay que tener en cuenta:
- Algunos productos de CBD pueden contener pequeñas cantidades de THC, aunque la etiqueta indique lo contrario.
- Las etiquetas de los productos no siempre son precisas, sobre todo en el caso de las empresas que no someten sus productos a análisis.
- Cambiar de marca o de dosis de CBD puede provocar cambios inesperados en los niveles del fármaco, lo que podría resultar peligroso para los pacientes.
Para reducir el riesgo:
- Elige marcas que cuenten con pruebas realizadas por terceros y buenos estándares de calidad.
- Busque productos ecológicos certificados por el USDA y elaborados siguiendo las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF).
- Informa a tu nefrólogo si tienes pensado empezar a tomar CBD, dejar de tomarlo o cambiar la dosis. Es posible que tenga que comprobar tus niveles de fármaco o ajustar tu medicación.
Habla con tu equipo sanitario
El cannabis puede ayudar a algunas personas con enfermedad del riñón a sentirse mejor, pero no es adecuado para todo el mundo.
Habla con tu profesional de la salud sobre el cannabis antes de probarlo. Aunque no sea un experto en cannabis, puede ayudarte a sopesar los riesgos y los beneficios, teniendo en cuenta tu estado de salud general.
“Queremos apoyar a nuestros pacientes, no castigarlos”, afirmó el Dr. Rein. “Así que mantén esa conversación. Siempre es mejor hablar de ello que ocultarlo”.
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Pide ayuda a un profesional cualificado. Llama al número gratuito de NKF Cares, 8556532273, o envía un mensaje aquí para recibir ayuda.



















