La apuesta del HHS por rediseñar el tratamiento de diálisis puede contribuir a mejorar la vida de los pacientes renales

 
Anuncio de los premios a la innovación en la cumbre KidneyX
 
Nueva York, NY, 29 de abril de 2019 —Hoy, en la Cumbre KidneyX celebrada en Washington, D.C., se darán a conocer los primeros premios de la iniciativa “Redesign Dialysis”. Esta fase inicial de KidneyX, que constituye una colaboración público-privada entre el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS) y la Sociedad Americana de Nefrología (ASN), tiene como objetivo acelerar el desarrollo y la comercialización de productos de diálisis de última generación.
 
“Centrar el primer premio KidneyX en la innovación en diálisis supone un paso significativo para lograr avances reales en la mejora no solo de la vida de los pacientes en diálisis, sino también de la de sus familias y cuidadores”, afirmó Kevin Longino, director ejecutivo de la National Kidney Foundation (NKF) y paciente con trasplante renal. “La NKF lleva mucho tiempo siendo una defensora de la mejora de la atención en diálisis y estamos orgullosos de haber aportado esta experiencia a través de nuestra participación en las iniciativas de KidneyX. Esperamos seguir participando en el resto de la hoja de ruta de KidneyX», añadió.  El Sr. Longino participó como evaluador y ponente en la Muestra de Innovadores de KidneyX en 2018 y, más recientemente, como evaluador técnico de las propuestas presentadas para “Redesign Dialysis – Fase 1”. Además, intervendrá hoy en la mesa redonda “La experiencia del paciente y por qué es necesaria la innovación”, que comenzará a las 17:00 h EST.
 
“La coordinación de todas las agencias federales implicadas en la asistencia sanitaria en torno a la enfermedad del riñón supone un nuevo impulso a la innovación que une al sector con estas agencias, lo cual es muy prometedor”, afirmó el Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la National Kidney Foundation. “Empezar por la atención de diálisis es fundamental, y espero que los premios ‘Redesign Dialysis’ contribuyan a fomentar nuevas terapias que tengan como objetivo mejorar todo el espectro de la atención, incluyendo la hemodiálisis en centro, la diálisis peritoneal y la domiciliaria, así como una mejor monitorización y participación del paciente”, añadió. El Dr. Vassalotti formó parte del jurado de la iniciativa “Redesign Dialysis – Fase 1”de KidneyX.
 
Casi 680,000 estadounidenses padecen falla renal irreversible, o enfermedad renal terminal (ERT), y necesitan diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. Más de 475,000 pacientes con ERT reciben diálisis al menos tres veces por semana para sustituir la función renal.  La National Kidney Foundation (NKF) elaboró hace 21 años las primeras guías de práctica clínica basadas en la evidencia para la atención de los pacientes en diálisis y, como resultado, la tasa de mortalidad de estos pacientes se ha reducido en más de un 26%.
 
Además de nuestra labor en materia de práctica clínica, la eliminación de las barreras para la diálisis en casa es una de las principales prioridades de la NKF. La fundación organizó recientemente una conferencia sobre diálisis en casa que reunió a destacados profesionales nefrológicos, pacientes y cuidadores, representantes del sector y funcionarios públicos para poner en marcha la Iniciativa de Calidad en la Diálisis en Casa, un importante esfuerzo multidisciplinar destinado a superar las barreras que impiden que los pacientes accedan a la diálisis en casa o la mantengan, incluida la falta de formación y apoyo para los compañeros de cuidado.  
 
“Cualquier avance que facilite la diálisis, especialmente que haga más accesible la diálisis en casa, ayudaría a los pacientes a disfrutar de una mejor calidad de vida.  Las investigaciones sugieren que los pacientes que tratan la falla renal en casa tienen una mejor calidad de vida y menores índices de depresión y desempleo», afirmó la Dra. Holly Kramer, máster en Salud Pública y presidenta de la National Kidney Foundation, además de nefróloga en ejercicio. «Estamos deseando colaborar con el HHS y la ASN en esta iniciativa y les aplaudimos por sus esfuerzos hasta la fecha». 
 
En 1997, la NKF publicó las primeras guías de práctica clínica basadas en la evidencia bajo el nombre de Iniciativa para la Calidad de los Resultados de la Diálisis (DOQI). Reconociendo la necesidad de tratar la enfermedad del riñón de forma más precoz para mejorar los resultados, no solo para los pacientes en diálisis, sino para todos los pacientes con enfermedad del riñón, la DOQI se amplió pronto a la Iniciativa para la Calidad de los Resultados de la Enfermedad del Riñón (KDOQI).  Ahora, 21 años después, la NKF ha publicado 18 conjuntos de directrices de la KDOQI que abordan la identificación precoz, la etapa de estadificación y clasificación, la prevención y el tratamiento de la enfermedad del riñón y las afecciones relacionadas, así como recomendaciones para la optimización de la terapia de sustitución renal.
                       
Acerca de la Enfermedad del Riñón
Se estima que, en Estados Unidos, 30 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y la mayoría no es consciente de ello. Uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las cardiopatías, la obesidad y los antecedentes familiares.  Las personas de ascendencia afroamericana, hispana, nativa americana, asiática o de las islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los afroamericanos tienen tres veces más probabilidades que los blancos, y los hispanos tienen casi una vez y media más probabilidades que los no hispanos de desarrollar falla renal (enfermedad del riñón).
 
Casi 680,000 estadounidenses padecen falla renal irreversible, o enfermedad renal en fase terminal (ERFT), y necesitan diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. Más de 475,000 pacientes con ERFT reciben diálisis al menos tres veces por semana para sustituir la función renal. Casi 100,000 estadounidenses se encuentran actualmente en lista de espera para un trasplante de riñón.  Dependiendo del lugar de residencia del paciente, el tiempo medio de espera para un trasplante de riñón puede oscilar entre tres y siete años. La donación de órganos en vida no solo salva vidas, sino que también ahorra dinero. Cada año, Medicare gasta $87,000 por paciente en diálisis y menos de la mitad, $32,500, por paciente con trasplante renal.
 
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con más trayectoria dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón. Para obtener más información sobre la NKF, visita www.kidney.org.