Última actualización: Septiembre 05, 2025
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
Infórmate sobre los riesgos y beneficios de los suplementos a base de plantas y sobre cómo elegir opciones más seguras si padeces una enfermedad del riñón.
Acerca de los complementos a base de plantas y la enfermedad del riñón
Los suplementos a base de hierbas son plantas o partes de plantas que las personas pueden utilizar para mejorar su salud. Se presentan en forma de pastillas, polvos o bebidas y se venden prácticamente en todas partes, incluyendo farmacias, supermercados y tiendas online. Estos productos suelen comercializarse como tratamientos naturales para diversas afecciones de salud. Aunque muchos de ellos son, en general, seguros para la mayoría de las personas, “natural” no siempre significa “seguro”.
Para las personas que padecen ECR (Enfermedad Renal Crónica), los suplementos a base de hierbas pueden entrañar muchos riesgos. Entre ellos se incluyen el empeoramiento de la enfermedad del riñón, la interacción con los medicamentos recetados o el aumento del riesgo de sufrir complicaciones de la ECR. Obtén más información sobre cómo tomar decisiones más seguras a la hora de considerar estos productos.
Contrariamente a lo que se suele creer, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) NO regula los suplementos a base de plantas en lo que respecta a la dosis, el contenido o la pureza. En cambio, es responsabilidad de la persona que toma un suplemento conocer los posibles riesgos y beneficios de su uso.
Usos
Hay muchas razones por las que la gente toma suplementos a base de plantas. Entre ellas se encuentran:
- Mejorar la salud en general
- Mantener la salud (mantenerse sano)
- Prevenir problemas de salud
- Ayudar a controlar una afección médica
- Tratar uno o más síntomas
- Creencias culturales o tradicionales
- Desconfianza o insatisfacción con la medicina convencional
Cómo funcionan
Los suplementos a base de hierbas son compuestos naturales elaborados a partir de partes de las plantas, como las hojas, la corteza, las raíces, las semillas o las flores. Algunos suplementos a base de hierbas se elaboran a partir de partes enteras de la planta, trituradas en trozos pequeños. Lo más habitual es que los fabricantes extraigan (separen) los principios activos de la planta y los transformen en pastillas, infusiones, extractos o polvos.
Entre las diferentes formas de utilizar los suplementos a base de plantas se incluyen:
- Ingestión por vía oral en forma de pastillas, polvos o tinturas (extracto líquido concentrado de una planta)
- Aplicarlos sobre la piel en forma de geles y lociones
- Añadirlos al agua del baño
- Bebiendo infusiones
- Inhalarlos mediante fumado, baños de vapor de hierbas y/o difusores
Eficacia
En Estados Unidos, los suplementos a base de plantas se consideran productos alimenticios, no medicamentos. Por lo tanto, no están obligados a someterse a los mismos ensayos clínicos que los medicamentos con receta para demostrar su eficacia. Esto hace que sea muy difícil afirmar de forma definitiva si un producto a base de plantas es eficaz. Pero esto no significa que no existan estudios sobre los suplementos a base de plantas. Algunos fabricantes realizan pequeños estudios para evaluar la eficacia de sus productos. Sin embargo, cuando existen estudios, a menudo no incluyen a personas con enfermedad del riñón. Por lo tanto, puede resultar difícil encontrar información fiable sobre la eficacia de un suplemento a base de plantas en una persona con enfermedad del riñón.
Seguridad
La seguridad de los complementos a base de plantas es un aspecto muy importante que deben tener en cuenta las personas que padecen una enfermedad del riñón. Como se ha mencionado anteriormente, en Estados Unidos los complementos a base de plantas no están sujetos a las mismas normas que los medicamentos. Esto puede dificultar saber hasta qué punto es seguro un complemento a base de plantas, especialmente para las personas que padecen una enfermedad del riñón.
Entre los riesgos importantes que hay que tener en cuenta se incluyen:
- Los suplementos a base de plantas pueden interactuar con otros medicamentos recetados que puedas estar tomando. Esta interacción puede reducir la eficacia de tus medicamentos recetados o provocar toxicidad (un efecto demasiado potente para tu organismo). Si te has sometido a un trasplante de riñón, esto puede aumentar el riesgo de perder tu nuevo riñón.
- Los suplementos a base de plantas pueden contener en ocasiones contaminantes (otros ingredientes que no deberían estar presentes y que pueden ser peligrosos para su salud), como metales pesados (plomo, mercurio o arsénico).
- Algunos suplementos a base de plantas pueden contener ingredientes que se sabe que causan daño renal, como el ácido aristolóquico (prohibido en muchos países, pero que sigue presente en algunos remedios tradicionales).
- Algunos suplementos a base de plantas se eliminan del organismo a través de los riñones. Por lo tanto, si padeces una enfermedad del riñón, tu organismo podría acumular niveles tóxicos. Esto no siempre se indica claramente en la etiqueta.
- Al igual que los medicamentos con receta, los suplementos a base de plantas pueden provocar efectos secundarios. A veces se pueden tomar medidas para reducir el riesgo, aunque no siempre.
- Por último, puede resultar difícil determinar la dosis adecuada. Son muchos los factores que influyen en la calidad de las plantas, como las condiciones de cultivo y la forma en que se manipulan. Esto dificulta la estandarización de las dosis entre diferentes productos (o entre diferentes lotes del mismo producto). Además, cada empresa sigue una fórmula diferente y puede mezclar distintos ingredientes.
Es posible que algún amigo o familiar te hable de un suplemento a base de plantas que le haya ayudado a mejorar su salud o su bienestar. Lo que funciona para una persona no siempre funciona para otra. Consulta con tu equipo sanitario antes de empezar a tomar cualquier suplemento a base de plantas para comprender mejor los riesgos y beneficios que conlleva.
Suplementos a base de hierbas que entrañan un alto riesgo general para las personas con enfermedad del riñón
Los siguientes suplementos a base de plantas son algunos ejemplos de productos que entrañan un alto nivel de riesgo para las personas con enfermedad del riñón, especialmente si padecen falla renal, están en diálisis o han recibido un trasplante de riñón. Tenga en cuenta que esta no es una lista exhaustiva y que cada persona tiene un nivel de riesgo diferente. Su nivel de riesgo depende de muchos factores, entre ellos la calidad del producto, la dosis, el tiempo que lo tome, el motivo de su uso, sus otras afecciones de salud y qué otros medicamentos tome.
| Alfalfa (especialmente en personas que han recibido un trasplante de riñón) | Aloe vera (cuando se toma por vía oral) | Productos de Aristolochia (hierba de la muerte, jengibre silvestre) |
| Árnica (especialmente si se toma por vía oral) | Astrágalo (especialmente en personas que reciben el riñón o que padecen nefritis lúpica) | Guisante de oso / Uva ursi |
| Uña de gato | Chaparral | Consuelda |
| Creatina (no es una hierba, pero a menudo se vende como suplemento, sola o combinada con otros ingredientes) | Vara de oro | Cola de caballo (Equisetum arvense) |
| Hoja de té de Java (bigotes de gato) | Raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra) | Ortiga, ortiga mayor |
| Raíz de uva de Oregón (Mahonia aquifolium) | Raíz de perejil | Polimelo |
| Ruda (Ruta graveolens) | Hierba de San Juan (presenta numerosas interacciones con otros medicamentos) | Yohimbe |
Suplementos a base de hierbas con alto contenido en potasio
El potasio es un mineral cuya ingesta deben limitar algunas personas con enfermedad del riñón, especialmente si están en diálisis. Algunos suplementos a base de hierbas pueden tener niveles elevados de potasio. Entre ellos se incluyen:
| Alfalfa (Medicago sativa) | Ginseng americano (Panax quinquefolius) | Scutellaria americana |
| Bai Zhi (raíz) | Melón amargo (fruto, hoja) | Mostaza negra (semillas) |
| Perifollo (hoja) | Achicoria (hoja) | Espino chino (hoja) |
Agua de coco y suplementos a base de coco | Cilantro (hoja) | Diente de león (raíz, hoja) |
| Dulse (alga) | Ajo (hoja) | Genipap (fruto) |
| Goto Kola (Centella asiática) | Cola de caballo (Equisetum arvense) | Madreselva japonesa (bayas, flores) |
| Alga kelp | Kudzu (brotes) | Hierba de limón |
| Artemisa (Artemisia vulgaris) | Ortiga (hoja) | Noni (Morinda citrifolia) |
| Papaya (hoja, fruto) | Verdolaga (hoja) | Cártamo (semillas) |
| Bolsa de pastor | Cúrcuma (rizomas) | Loto de agua (raíz, semilla) |
Entre los posibles indicios de que un complemento a base de plantas pueda tener un alto contenido en potasio se incluyen etiquetas en las que se promocione que aporta “apoyo electrolítico”, que es “rico en minerales” o que se trata de “polvos verdes superalimentos”.
Suplementos a base de plantas con alto contenido en fósforo
El fósforo es también un mineral cuya ingesta deben limitar algunas personas con enfermedad del riñón, especialmente si están en diálisis. Algunos suplementos a base de hierbas pueden tener niveles elevados de fósforo. Entre ellos se incluyen:
| Alfalfa (Medicago sativa) | Ginseng americano | Melón amargo |
| Algas verdeazuladas (clorela y espirulina) | Borraja (hoja) | Buchu (hoja) |
| Cilantro (hoja) | Onagra (semilla) | Semilla de lino (semilla) |
| Rábano picante (raíz) | Acedera india (semilla) | Cardo mariano (semilla) |
| Ortiga (hoja) | Fitolaca (brotes) | Suplementos o aceites de semillas de calabaza |
| Verdolaga (hoja) | Algas marinas/kelp/dulse | Bolsa de pastor |
| Árbol de la seda (semilla) | Girasol (semilla) | Lecitina de girasol |
| Cúrcuma (rizomas) | Loto acuático (raíz/semilla) | Ruibarbo amarillo (raíz) |
Los complementos a base de algas marinas, los polvos verdes y los productos elaborados a partir de semillas son los complementos a base de plantas que con mayor probabilidad contienen altas cantidades de fósforo.
Consideraciones adicionales
Evita los productos que se comercializan como “desintoxicantes renales” o “limpiadores renales”.
Evita los tés y los suplementos comercializados específicamente como “desintoxicación renal” o “limpieza renal”. Estos productos pueden afirmar que eliminan las toxinas de los riñones y mejoran su salud. Sin embargo, hay pocas pruebas que respalden su eficacia. Además, algunos ingredientes utilizados en estos productos pueden interactuar con medicamentos o incluso dañar los riñones. En lugar de una desintoxicación o limpieza, céntrate en llevar una dieta saludable, hacer ejercicio con regularidad y, si fumas o consumes productos del tabaco, deja de hacerlo. Estas medidas son mucho más eficaces para ayudar a mantener la salud de tus riñones.
Evita los productos combinados y las “mezclas patentadas”
El uso seguro de los suplementos depende de saber qué ingredientes contiene cada producto y en qué cantidad. Algunos productos combinados pueden evitar indicar las cantidades de cada ingrediente, mencionando en su lugar una “fórmula patentada”, “complejo”, “matriz” o “mezcla”. Peor aún, algunos suplementos pueden contener ingredientes que no figuran en la etiqueta, incluidos medicamentos con receta.
El uso de productos combinados aumenta el riesgo de tomar un suplemento a base de plantas que resulte perjudicial para su salud. Si va a tomar un suplemento a base de plantas, lo más recomendable es evitar los productos combinados. En su lugar, busque un producto que contenga únicamente el suplemento a base de plantas que desea tomar (tras confirmar con su equipo sanitario que es seguro para usted).
Fuentes de información fiables
Intentar utilizar los suplementos a base de plantas de forma segura puede resultar abrumador. Afortunadamente, existen algunas organizaciones independientes que trabajan para ayudarte a tomar buenas decisiones. Entre ellas se encuentran Consumer Labs (CL), la National Sanitation Foundation (NSF) y la Farmacopea de los Estados Unidos (USP). Aunque cada grupo trabaja de forma ligeramente diferente, en general todos ellos analizan los suplementos para asegurarse de que cumplen determinados estándares de seguridad y calidad, y de que los productos no contienen toxinas ni contaminantes (otros ingredientes que no deberían estar presentes y que pueden ser peligrosos para tu salud). Cuando busques suplementos a base de plantas, busca un producto que lleve uno de estos logotipos en la etiqueta para tener más confianza en su composición y en que probablemente esté libre de sustancias nocivas.

Trae el frasco (o una foto de la etiqueta) del complemento que tienes pensado tomar a la cita. De esta forma, tu equipo sanitario podrá consultar los ingredientes específicos y la información sobre seguridad.
Preguntas para tu equipo sanitario
- ¿Es seguro para mí este suplemento a base de hierbas, teniendo en cuenta la etapa en la que se encuentra mi enfermedad del riñón y otros factores de salud?
- Recuerde que cada persona presenta un nivel de riesgo diferente con los suplementos a base de plantas, que depende de la etapa en la que se encuentre su enfermedad del riñón, de otras afecciones médicas y de los demás medicamentos que tome. Todos estos factores deben tenerse en cuenta a la hora de ofrecerle un asesoramiento personalizado.
- ¿Puede este suplemento a base de hierbas dañar mis riñones o empeorar mi enfermedad del riñón?
- Se sabe que algunos suplementos a base de plantas contienen ingredientes (o contaminantes) que pueden causar daño renal. Su profesional de la salud puede ayudarle a investigar productos concretos y a evaluar el riesgo para su salud renal.
- ¿Interactuará este suplemento a base de plantas con alguno de mis medicamentos?
- Se sabe que muchos suplementos a base de hierbas interactúan con los medicamentos recetados. En algunos casos puede que no suponga un problema, mientras que en otros puede ser muy grave. Esto es especialmente importante para las personas que han recibido un trasplante de riñón: en ocasiones, una interacción farmacológica puede reducir la eficacia de tus inmunosupresores (medicamentos antirrechazo) y ponerte en riesgo de perder tu nuevo riñón.
- ¿Necesitaré análisis de sangre adicionales o un seguimiento más frecuente después de empezar a tomar este suplemento?
- Algunos suplementos pueden aumentar la necesidad de someterse a análisis de sangre con mayor frecuencia. Esto suele ocurrir con mayor frecuencia si el suplemento afecta al nivel de otro medicamento en la sangre o puede influir en la salud renal o en alguna otra afección médica (como la diabetes o la presión arterial alta).
- ¿Me puedes ayudar a encontrar una marca segura y fiable de este suplemento?
Hay mucha información disponible en Internet, ¡pero no toda es fácil de consultar! Colabora con tu equipo sanitario para encontrar información relevante, evaluar los riesgos y beneficios, y elaborar un plan que se adapte a tus necesidades.

















