Enfermedades y condiciones Trasplante y donación de órganos y tejidos Enfermedades y condiciones renales Donación en vida Trasplante de riñón Insuficiencia renal
February 25, 2019
Cuando el Dr. Rizwan Badar decidió convertirse en nefrólogo, lo hizo porque le gustaba la idea de tener una especialidad que abarcara todas las áreas del cuerpo, algo que obliga a los médicos a ponerse el ‘sombrero de detective’ para descubrir cuál es el problema y cuál es la mejor solución.
Hace unos cuatro años, cuando Rizwan se enteró de que su hermano mayor, Owais, sufría dificultad para respirar e hinchazón en las piernas, supo que esa combinación de síntomas no era ningún misterio. Los análisis de sangre revelaron que Owais, que entonces tenía 36 años, padecía falla renal terminal. Comenzó con diálisis peritoneal antes de pasar a la hemodiálisis, pero el objetivo final era conseguir un trasplante de riñón.
En aquel momento, Owais no era candidato a un trasplante debido al daño cardíaco que había sufrido cuando le fallaron los riñones. Además de necesitar un riñón nuevo, Owais necesitaba un corazón nuevo, y cuando se necesitan varios órganos, lo habitual es que todos procedan del mismo donante (fallecido), un proceso a menudo complejo que requiere inscribirse en una larga lista de espera. Sin embargo, al cabo de un tiempo, la función cardíaca de Owais mejoró milagrosamente por sí sola y, tres años después de iniciar su lucha por los riñones, fue incluido en la lista de trasplantes y comenzó su espera por un donante vivo.
Tanto
Rizwan como su hermano menor intentaron ser donantes para Owais y, cuando se comprobó que Rizwan era el donante más compatible, no hubo duda de que seguiría adelante con la intervención. “Los riñones hacen mucho más que simplemente filtrar electrolitos”, afirma Rizwan. “Un riñón sano puede ayudarte a vivir como tú quieres. Es cierto que la diálisis te mantiene con vida, pero un trasplante de riñón es lo que te devuelve a la vida; yo quería ayudar a darle a mi hermano una segunda oportunidad en la vida”.
Al
ser él mismo médico, Rizwan se encontraba en una situación única en la que tenía que encontrar el equilibrio entre su faceta de médico y la de donante. Sin embargo, su confianza en los médicos y en el equipo sanitario de su hermano le facilitó afrontar el proceso viéndose estrictamente como donante y, lo que es más importante, como hermano.
El trasplante fue un éxito y ahora, poco más de un año después, tanto Rizwan como Owais se sienten mejor que nunca y recientemente celebraron su ‘aniversario renal’ de un año con su familia.
Desde el trasplante, Rizwan siente que a menudo puede combinar sus roles de médico y donante al interactuar con los pacientes en su consulta. Su experiencia le permite conectar con sus pacientes a un nivel más personal mientras les ayuda a comprender sus propias situaciones y opciones de tratamiento.
Si Rizwan pudiera decir una sola cosa a todos los posibles donantes, sería esto: “El proceso de someterse a un trasplante de riñón puede dar miedo o resultar difícil —y sin duda ambas partes necesitarán un tiempo de recuperación—, pero todo merece la pena cuando puedes ayudar a alguien a recuperar la vida que tenía antes de la enfermedad del riñón. Solo necesitamos un riñón para vivir, así que, si se te presenta la oportunidad (y si puedes), por favor, dona”.
Hace unos cuatro años, cuando Rizwan se enteró de que su hermano mayor, Owais, sufría dificultad para respirar e hinchazón en las piernas, supo que esa combinación de síntomas no era ningún misterio. Los análisis de sangre revelaron que Owais, que entonces tenía 36 años, padecía falla renal terminal. Comenzó con diálisis peritoneal antes de pasar a la hemodiálisis, pero el objetivo final era conseguir un trasplante de riñón.
En aquel momento, Owais no era candidato a un trasplante debido al daño cardíaco que había sufrido cuando le fallaron los riñones. Además de necesitar un riñón nuevo, Owais necesitaba un corazón nuevo, y cuando se necesitan varios órganos, lo habitual es que todos procedan del mismo donante (fallecido), un proceso a menudo complejo que requiere inscribirse en una larga lista de espera. Sin embargo, al cabo de un tiempo, la función cardíaca de Owais mejoró milagrosamente por sí sola y, tres años después de iniciar su lucha por los riñones, fue incluido en la lista de trasplantes y comenzó su espera por un donante vivo.
Tanto
Rizwan como su hermano menor intentaron ser donantes para Owais y, cuando se comprobó que Rizwan era el donante más compatible, no hubo duda de que seguiría adelante con la intervención. “Los riñones hacen mucho más que simplemente filtrar electrolitos”, afirma Rizwan. “Un riñón sano puede ayudarte a vivir como tú quieres. Es cierto que la diálisis te mantiene con vida, pero un trasplante de riñón es lo que te devuelve a la vida; yo quería ayudar a darle a mi hermano una segunda oportunidad en la vida”.
Al
ser él mismo médico, Rizwan se encontraba en una situación única en la que tenía que encontrar el equilibrio entre su faceta de médico y la de donante. Sin embargo, su confianza en los médicos y en el equipo sanitario de su hermano le facilitó afrontar el proceso viéndose estrictamente como donante y, lo que es más importante, como hermano.
El trasplante fue un éxito y ahora, poco más de un año después, tanto Rizwan como Owais se sienten mejor que nunca y recientemente celebraron su ‘aniversario renal’ de un año con su familia.
Desde el trasplante, Rizwan siente que a menudo puede combinar sus roles de médico y donante al interactuar con los pacientes en su consulta. Su experiencia le permite conectar con sus pacientes a un nivel más personal mientras les ayuda a comprender sus propias situaciones y opciones de tratamiento.
Si Rizwan pudiera decir una sola cosa a todos los posibles donantes, sería esto: “El proceso de someterse a un trasplante de riñón puede dar miedo o resultar difícil —y sin duda ambas partes necesitarán un tiempo de recuperación—, pero todo merece la pena cuando puedes ayudar a alguien a recuperar la vida que tenía antes de la enfermedad del riñón. Solo necesitamos un riñón para vivir, así que, si se te presenta la oportunidad (y si puedes), por favor, dona”.

















