Grupos renales Trasplante y donación de órganos y tejidos Donantes vivos Programas de donantes vivos
November 30, 2017
<div>
<div>Kristen Fuller donó un riñón de forma anónima el 1 de junio de 2017.</div>
</div>
Por Kristen Fuller, donante de riñón y voluntaria de la NKF
¿Cuándo hiciste la donación?
Doné mi riñón el 8 de junio de 2017
¿A quién se lo donaste? ¿De qué la conoces?
Decidí donar de forma indirecta. Me enteré de que la receptora es una mujer de 42 años de Virginia. Tenía un donante dispuesto, pero como no era compatible, su riñón acabó destinándose a otro receptor en Florida.
¿Qué te llevó a convertirte en donante?
En el verano de 2016, me enteré de que a un amigo le habían diagnosticado recientemente una enfermedad renal crónica (ERC). Aunque el diagnóstico era precoz, eso me llevó a investigar las repercusiones que la ERC tiene en las personas, el pronóstico, la calidad de vida y la realidad de que, a pesar de los tratamientos para ayudar a ralentizar el proceso, los riñones de la persona acabarán fallando, lo que requerirá diálisis y/o un trasplante. Además, mientras me realizaba mis primeros análisis, me enteré de que un familiar había comenzado con la diálisis. Aunque era algo temporal, conocer mejor el proceso, el dolor, el tiempo que conlleva y las preocupaciones que genera no hizo más que reafirmar aún más mi decisión.
¿Dónde buscaste más información sobre la donación?
Busqué en Google “¿qué es la ERC?” y “¿qué es la diálisis?”. A partir de ahí, recopilé la información que necesitaba para iniciar el proceso para convertirme en un donante vivo. Visité la página web de la NKF para informarme mejor y conocer las experiencias desde el punto de vista de donantes y receptores anteriores.
¿Qué fue lo más difícil de la donación? ¿Qué te ayudó a superarlo?
Como donante no dirigida, lo más difícil fue convencer a mi familia de que era una buena idea donar una parte de mi cuerpo a un desconocido. Estaban preocupados, por decirlo suavemente, ya que soy madre soltera, vivo con un solo sueldo y se trata de un procedimiento ‘innecesario’.
Piensa en esa afirmación… “Procedimiento innecesario”. ¿Acaso alguna de las más de 100,000 personas que están en la lista de espera para un riñón consideraría que se trata de un tratamiento “innecesario”? Cuando solo hay unos 9,000 riñones de donantes fallecidos disponibles para trasplante al año. Una media de 12 personas mueren cada día mientras esperan y desean recibir un riñón.
He oído todas las preguntas y opiniones típicas sobre los riesgos. Sin embargo, como había estudiado a fondo la donación en vida, la diálisis y las personas que necesitan un trasplante, nunca me encontré con una objeción que no pudiera rebatir de todo corazón con mis razones para donar. A las personas realmente obstinadas o difíciles de convencer, les compararía mi decisión con la de cualquiera que se alista con tanta valentía en el ejército. ¿Los cuestionamos o les ponemos en duda? No, entendemos de forma básica que quieren proteger y servir. Quieren defender nuestros derechos fundamentales (como estadounidenses). Se exponen física, mental y emocionalmente a situaciones que, sin experimentarlas de primera mano, no podemos comprender del todo. En mi caso, puedo leer todo sobre las razones por las que alguien necesitaría un riñón, puedo informarme sobre la diálisis y todo lo relacionado con los tratamientos y el pronóstico, pero nunca comprenderé del todo lo que supone para la persona que lo está pasando. Nunca tendré que lidiar con las limitaciones de la diálisis. Así que lo único que puedo hacer es estar agradecida por haber tenido dos riñones que funcionaban. Y donar uno a otra persona, para que su calidad de vida mejore y ya no tenga que someterse a diálisis.
¿Cómo te encuentras ahora?
Estoy muy bien, y así ha sido desde que salí de quirófano. Retomé mis actividades (como pasear por el barrio) al día siguiente de volver a casa del hospital. Empecé a correr de nuevo al cabo de dos semanas y volví al trabajo tras siete semanas de baja.
¿Qué consejo le darías a alguien que está pensando en donar? ¿Y a alguien que busca un riñón?
Si estás pensando en donar, ten en cuenta lo siguiente: ¿Tienes un entorno de apoyo? Empieza a informarte y habla con ellos. Tras unas semanas asimilando la información, mi familia me apoyó y, aunque nunca lo entendieran del todo, el ánimo y el apoyo siempre son un buen sentimiento. Si no tienes un entorno de apoyo sólido, ¡estaría más que encantada de asumir ese papel!
En segundo lugar, ¿eres una persona activa? Y cuando digo “activa”, no me refiero a que sea el centro de tu vida. Sin embargo, con la actividad física, tu cuerpo está acostumbrado a regenerarse (después de hacer ejercicio, correr, moverse, etc.). Creo que ser una persona más activa antes del trasplante me benefició enormemente y redujo el tiempo que tardó mi cuerpo en recuperarse físicamente de la cirugía. Mi hijo dijo que poder estar en casa conmigo durante mi recuperación fue el mejor verano que había pasado nunca. Hicimos muchas actividades que me permitieron caminar y moverme, pero también hubo varios días en los que no nos quitamos el pijama en todo el día.
En tercer lugar, está el aspecto económico. Llevaba un año sabiendo que esto iba a suceder. Ahorré dinero, sabiendo que solo recibiría una semana de baja remunerada (según la ley de Minnesota, las empresas con más de 20 empleados están obligadas a pagar como mínimo una semana de baja), pero consulta con el departamento de RR. HH. de tu empresa, ya que algunas pueden ofrecer más. Además, tenía una póliza de incapacidad temporal que me garantizaba una parte del salario durante mi baja. También utilicé unas 35 horas de permiso remunerado que tenía acumuladas (una media de una hora por cada día que estuve de baja).
¿Qué te gustaría que el mundo supiera sobre la donación de órganos?
Ni siquiera puedo describir lo que he sentido al vivir esta experiencia. Ha sido muy positiva. He aprendido cosas sobre mí misma y sobre mi cuerpo que antes daba por sentadas. No me había planteado las ‘ventajas’ que obtendría, ¡pero pueden ser abrumadoras!









