August 12, 2014
Más de 37 millones de estadounidenses —uno de cada siete adultos— padecen una enfermedad del riñón. Hay otros millones que corren un mayor riesgo de desarrollarla, y la mayoría no lo sabe. La enfermedad del riñón puede detectarse y tratarse a tiempo para prevenir una enfermedad del riñón más grave y otras complicaciones.
La National Kidney Foundation (NKF) recomienda tres pruebas sencillas para detectar la enfermedad del riñón:
Para obtener información sobre las próximas evaluaciones de salud renal de la NKF en tu zona, visita la página web de KEEP (Programa de Evaluación Temprana Renal) en www.kidney.org/KEEP.
- Tensión arterial. La presión arterial alta es la segunda causa más común de enfermedad del riñón. La presión arterial alta también puede ser consecuencia de una enfermedad del riñón. Se considera presión arterial alta una presión arterial de 140/90 o superior. Si padeces diabetes o enfermedad del riñón, se recomienda mantener la presión arterial por debajo de 130/80. Mantener la presión arterial bajo control es importante para reducir el riesgo de enfermedad del riñón, enfermedades cardíacas y vasculares, y accidentes cerebrovasculares.
- Análisis de orina. Un análisis de orina es una prueba que examina una muestra de orina para determinar la cantidad de proteínas, sangre (glóbulos rojos y glóbulos blancos) y otros componentes. Normalmente, no se encuentran proteínas ni glóbulos rojos ni blancos en la orina, por lo que una cantidad excesiva de cualquiera de ellos puede indicar una enfermedad del riñón. La presencia de proteínas en la orina es uno de los primeros signos de enfermedad del riñón, especialmente en personas con diabetes. Se pueden realizar otras pruebas para detectar proteínas en la orina. Una de ellas es la denominada “relación proteína/creatinina”. Es la forma más precisa de medir las proteínas en la orina. Un valor de 200 mg/gm o menos al día se considera normal. Un valor superior a 200 mg/gm es demasiado alto. Otra prueba, denominada relación albúmina-creatinina, resulta útil para las personas con mayor riesgo de padecer una enfermedad del riñón: personas con diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de diabetes, presión arterial alta o enfermedad del riñón. Un valor inferior a 30 mg/gm al día se considera normal para la relación albúmina-creatinina; un valor igual o superior a 30 mg/gm al día es elevado y puede ser un signo de enfermedad del riñón en fase inicial. Con cualquiera de estas pruebas, no es necesario recoger una muestra de orina de 24 horas, lo cual puede resultar complicado.
- Tasa de filtración glomerular (TFG). La TFG se calcula a partir de los resultados de un análisis de creatinina sérica (o en sangre). La TFG indica en qué medida los riñones están eliminando los desechos de la sangre. Es la mejor forma de evaluar la función renal. No se debe utilizar únicamente un análisis de creatinina sérica (o en sangre) para evaluar la función renal. La TFG se calcula a partir de la creatinina sérica y otros factores, como la edad y el sexo. En las primeras etapas de la enfermedad del riñón, la TFG puede ser normal. Un valor de 60 o superior se considera normal (la TFG disminuye con la edad). Una TFG inferior a 60 es baja y puede indicar que padeces una enfermedad del riñón. Consulta con tu médico la posibilidad de realizarte la prueba de la TFG (puedes encontrar una calculadora de la TFG en la página web de la NKF). Si tiene un riesgo elevado de padecer enfermedad del riñón (si tiene diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de diabetes, presión arterial alta o enfermedad del riñón), debería averiguar si padece esta enfermedad. Pregunte a su médico por estas tres pruebas sencillas. Deben realizarse al menos una vez al año para que, si padece una enfermedad del riñón en fase inicial, pueda tratarse de inmediato. ¡La enfermedad del riñón en fase inicial puede y debe tratarse para evitar que empeore!








