Descubre las causas, los síntomas y los tratamientos de la incontinencia urinaria. Descubre cómo tratarla con medicamentos, ejercicios y cirugía.
Al menos 10 millones de estadounidenses padecen incontinencia, lo que significa que no pueden controlar cuándo orinan. En algunos casos, la pérdida de orina es tan pequeña que las personas apenas se dan cuenta. En otros casos, la cantidad de pérdida es bastante grande. Solo alrededor del 10% de las personas que padecen incontinencia buscan tratamiento. Sin tratamiento, muchas de estas personas se quedan en casa y se aíslan de la vida social de forma innecesaria. La incontinencia no es una enfermedad, pero puede ser un síntoma de una enfermedad.
¿El embarazo provoca incontinencia urinaria?
Las mujeres embarazadas pueden sufrir pequeñas pérdidas de orina debido a la presión que ejerce el bebé sobre la vejiga y los músculos que la sostienen. Por lo general, estas pérdidas se producen cuando la mujer tose o estornuda. El problema suele desaparecer en los tres – cuatro meses siguientes al nacimiento del bebé. Es recomendable que la mujer realice unos ejercicios, conocidos como ejercicios de Kegel, para fortalecer los músculos. En ocasiones, las mujeres que han tenido hijos son más propensas a desarrollar incontinencia a medida que envejecen, debido al debilitamiento de los músculos que sostienen la vejiga. A veces, esto se trata con medicamentos, pero en algunos casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
¿Qué enfermedades pueden provocar incontinencia?
La diabetes, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades nerviosas, como la esclerosis múltiple. Estas enfermedades pueden dañar los nervios que controlan la vejiga, que es donde se almacena la orina antes de salir del cuerpo. Estas enfermedades también pueden debilitar el ‘esfínter’, un anillo muscular situado alrededor de la abertura de la vejiga. Este anillo suele impedir que se produzcan pérdidas de orina. Los hombres pueden sufrir incontinencia debido a problemas como el agrandamiento de la próstata o el cáncer de próstata, ya que ambos pueden bloquear el flujo de orina. En estos casos, la orina se escapa cuando la vejiga se llena en exceso.
¿Cómo puedo saber si tengo incontinencia urinaria?
Si sufres pérdidas de orina, debes acudir al médico para averiguar la causa. El médico te preguntará por tu historial médico y te prescribirá análisis de laboratorio. Además, te realizará un examen físico. En ocasiones, es posible que se realicen pruebas especiales. En una de ellas, se llena la vejiga de líquido. A continuación, se le pedirá que repita la acción que suele provocarle la pérdida de orina, como toser o hacer fuerza. Después se realizan radiografías y otras mediciones para ayudar al médico a determinar por qué sufre la pérdida de orina.
¿Existen tratamientos?
Sí. A menudo, las pérdidas de orina pueden detenerse o reducirse una vez que el médico ha identificado la causa. Algunos tratamientos que han ayudado a otras personas incluyen medicamentos, terapia conductual, ejercicios específicos, biorretroalimentación, estimulación eléctrica y cirugía.
MEDICAMENTOS: Existen varios medicamentos disponibles para tratar la incontinencia, dependiendo de cuál sea la causa de su problema. Algunos de estos medicamentos, denominados ‘relajantes vesicales’, previenen la pérdida de orina al reducir las contracciones de la vejiga. Otro tipo de medicamento ayuda a tratar algunos tipos de incontinencia al reforzar las contracciones musculares en la salida de la vejiga. Los estrógenos también han resultado útiles para algunas mujeres tras la menopausia. También se utiliza un spray nasal que reduce la producción de orina para tratar la pérdida de orina diurna y nocturna (enuresis).
TERAPIA CONDUCTUAL: Puedes trabajar con un terapeuta especialmente formado que te ayudará a controlar las pérdidas de orina.
EJERCICIO: Puede aprender a realizar ejercicios específicos para fortalecer los músculos que evitan las pérdidas de orina de la vejiga.
BIORREACCIÓN: Estas técnicas también le ayudan a controlar la vejiga y a fortalecer el músculo esfínter.
ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA: Este método puede ayudarte a fortalecer el músculo esfínter y a evitar que la vejiga se contraiga cuando no deseas que esto ocurra.
CIRUGÍA: Por lo general, su médico intentará primero tratamientos médicos, como medicamentos, biorretroalimentación, etc. Si estos no funcionan, se puede planificar una intervención quirúrgica. Algunos tipos de incontinencia urinaria debidos a la debilidad del esfínter pueden corregirse fortaleciendo el músculo mediante cirugía. Una técnica más reciente consiste en inyectar colágeno (una proteína) alrededor de la uretra para sostener y comprimir el músculo del esfínter.
¿Y si estos tratamientos no funcionan?
Estos tratamientos deberían aliviar a la mayoría de las personas que padecen incontinencia urinaria. Sin embargo, si los tratamientos no te dan resultado, existen muchas compresas protectoras absorbentes que puedes utilizar. En el caso de los hombres, se puede colocar una funda especial, conocida como catéter condón, alrededor del pene para drenar la orina hacia una bolsa.
En ocasiones, se puede colocar en la vejiga un tubo denominado ‘catéter de permanencia’ para drenar la orina de forma continua. Este método puede provocar problemas, como infecciones, y solo debe utilizarse en casos especiales como tratamiento permanente. Otra opción consiste en utilizar un catéter varias veces al día para vaciar la vejiga.
¿La incontinencia me impedirá llevar una vida sexual activa?
No necesariamente. A menudo, no existe ninguna razón física por la que una persona con incontinencia no pueda mantener una vida sexual activa. Sin embargo, algunas de las enfermedades que provocan incontinencia, como la esclerosis múltiple y la diabetes, también pueden reducir la capacidad sexual.
















