Última actualización: Diciembre 19, 2024
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
Las infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con catéteres (CRBSI) pueden ser graves. En este artículo se abordan sus causas, su tratamiento y su prevención.
Acerca de la CRBSI
La infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter (CRBSI) es una enfermedad en la que se produce una infección (causada por gérmenes como bacterias u hongos) que se origina en el interior de un catéter. Un catéter es un tipo de vía de acceso para la hemodiálisis que se inserta en una vena grande del cuello o del tórax. La infección puede extenderse al torrente sanguíneo y llegar a ser muy grave. Puede provocar sepsis, que es una respuesta grave y perjudicial a una infección.
Signos y síntomas
Una persona con una CRBSI puede notar supuración en el punto de salida del catéter y enrojecimiento o sensibilidad en la zona. También puede sentir náuseas y tener una sensación general de debilidad, fiebre y escalofríos. Una persona con sepsis causada por una CRBSI puede presentar cualquiera de los siguientes síntomas:
- Frecuencia cardíaca elevada o pulso débil
- Confusión o desorientación
- Dolor o malestar intensos
- Fiebre alta, escalofríos o sensación de mucho frío
- Vómitos
- Dificultad para respirar
- Piel húmeda o sudorosa
Tanto tú como un ser querido debéis acudir al médico ante cualquier infección y realizar un seguimiento urgente si la infección persiste o empeora.
Causas
La CRBSI es una infección que se origina en el interior de un catéter, que es un tipo de acceso para hemodiálisis que se inserta en una vena grande del cuello o el tórax. Los extremos de los tubos quedan sobre la piel, fuera del cuerpo. Este tipo de acceso se utiliza generalmente cuando es necesario iniciar la diálisis de forma inmediata y/o durante un periodo breve (acceso temporal). Sin embargo, los catéteres se utilizan como acceso permanente cuando no es posible colocar una fístula o un injerto. Los catéteres presentan un mayor riesgo de infección del torrente sanguíneo en comparación con las fístulas y los injertos. Aproximadamente el 70% de las infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con la diálisis se producen en personas con un catéter.
Las infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con la diálisis (CRBSI) suelen estar causadas por bacterias, un tipo de microorganismo. Entre los tipos de bacterias que pueden causar una CRBSI se incluyen el estafilococo, la pseudomonas y el enterococo. El estafilococo es la causa más frecuente de CRBSI.
También pueden producirse infecciones fúngicas. La cándida es un tipo de levadura o hongo microscópico que puede causar una infección relacionada con el catéter (CRBSI).
Las bacterias o los hongos que causan la infección pueden proceder de muchos lugares, incluidas las bacterias naturales que crecen en la piel o que flotan en el aire al hablar, respirar o estornudar.
Existen múltiples factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de sufrir una CRBSI. Entre ellos se incluyen:
- El uso de un catéter durante un periodo prolongado
- Cuidado inadecuado del catéter o del lugar de inserción
- Una enfermedad subyacente, como la diabetes
- Antecedentes de una infección relacionada con el catéter (CRBSI) previa
- Una intervención quirúrgica o hospitalización reciente
- Uso de inmunosupresores (medicamentos antirrechazo)
- Desnutrición (no recibir los nutrientes suficientes para mantener la salud)
Complicaciones
Entre las complicaciones de la CRBSI se incluyen las siguientes:
- Lesión nerviosa
- Coágulo sanguíneo peligroso
- Latidos cardíacos irregulares (arritmia)
- Fuga en los vasos sanguíneos
- Presión arterial baja (hipotensión)
- Infección o inflamación del revestimiento interno del corazón (endocarditis)
- Sepsis (que puede provocar insuficiencia orgánica y hospitalización)
Diagnóstico
Una CRBSI se diagnostica tras una evaluación médica realizada por un profesional de la salud. Para obtener más información, se pueden realizar las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre para detectar signos de infección o daño orgánico
- Cultivo de sangre y/o de la punta del catéter para identificar el germen causante de la infección
- Una radiografía o una tomografía computarizada para detectar una infección o daño orgánico
Un profesional de la salud buscará signos y síntomas de una CRBSI. También descartará otras causas de infección del torrente sanguíneo no relacionadas con el catéter. Una CRBSI suele confirmarse mediante un cultivo de sangre, un análisis de laboratorio para detectar bacterias u otros gérmenes en una muestra de sangre. Se analiza una muestra de cultivo obtenida del catéter.
En un cultivo de sangre, la muestra se coloca en una placa especial denominada “placa de cultivo”. A continuación, se observa si crecen en ella gérmenes causantes de enfermedades.
Tratamiento
Si una CRBSI es grave y provoca sepsis, el tratamiento requiere atención médica urgente, normalmente en un hospital o en una unidad de cuidados intensivos (UCI). Esto permite un seguimiento minucioso de los signos vitales y los análisis de sangre. Algunas personas con una enfermedad grave también pueden necesitar oxígeno adicional, un tubo respiratorio o un respirador (máquina de respiración) para mantener unos niveles adecuados de oxígeno.
En determinados casos, puede ser necesario retirar el catéter. La decisión de retirar un catéter debido a una CRBSI puede depender de varios factores, como la gravedad de la infección, el estado de la persona y su salud general.
Medicamentos
Se debe iniciar el tratamiento con antibióticos o antifúngicos lo antes posible; por lo general, se administran por vía intravenosa (IV), es decir, directamente en la vena. Entre los antibióticos utilizados para tratar la CRBSI se incluyen la vancomicina, la cefazolina, la ceftazidima o la tobramicina. Se puede aplicar una pomada antibiótica en el lugar de acceso. Si la CRBSI está causada por un hongo, se utilizaría un antifúngico (en lugar de un antibiótico), que también se administra por vía intravenosa (IV). Entre los antifúngicos para la CRBSI se encuentran el fluconazol y la micafungina.
También pueden ser necesarios otros medicamentos intravenosos para mantener estable la presión arterial o prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Es posible que también necesite medicamentos que mantengan los niveles de azúcar en sangre dentro de los valores recomendados, incluso si no padece diabetes.
Prevención
Algunos consejos generales para reducir el riesgo de infección son:
- Cuida tu salud en general
- Evita el contacto cercano con personas que tengan infecciones activas que puedan contagiarse
- Mantén limpios y cubiertos los cortes, llagas u otras lesiones cutáneas hasta que se curen por completo
A continuación, te ofrecemos algunos consejos para el cuidado diario de tu catéter con el fin de reducir el riesgo de infección:
- Limpia bien la zona de acceso vascular antes de cada sesión
- Asegúrate de que tu catéter tenga un apósito limpio y seco durante y después de cada tratamiento de diálisis
- Lávese las manos antes y después de la sesión de diálisis
- Lleve puesta una mascarilla al conectar o desconectar los tubos de diálisis
- Asegúrate de que el personal de diálisis compruebe si tu catéter presenta signos de infección en cada sesión de diálisis
- Tenga en casa material de vendaje de repuesto por si necesita cambiar el apósito
- Utilice una funda protectora para el catéter cuando se duche
- Asegúrate de que los miembros del equipo de diálisis se laven las manos, lleven mascarilla y utilicen guantes al acceder a tu catéter
Es importante que cuides tu salud y tu catéter.
Tapones antimicrobianos y dispositivos de bloqueo para catéteres
El control de las infecciones ha mejorado con el tiempo, pero la prevención de la infección relacionada con el catéter (CRBSI) sigue siendo un reto. Se están desarrollando nuevas formas de prevenir la CRBSI. Algunos ejemplos son las tapas antimicrobianas y los tapones para catéteres.
Las tapas antimicrobianas contienen un agente antimicrobiano (una sustancia que mata o detiene el crecimiento de los gérmenes), que se coloca sobre el conector del catéter después de su uso.
Los bloqueadores de catéter consisten en la inserción de una solución antimicrobiana concentrada en el tubo del catéter para prevenir infecciones. La solución permanece en el tubo del catéter (fuera del cuerpo) y no está destinada a ser ingerida (introducida en los vasos sanguíneos o en el cuerpo). Posteriormente, se retira antes de la siguiente sesión de diálisis. Los bloqueadores de catéter antimicrobianos pueden contener un antibiótico, como vancomicina, cefazolina o ciprofloxacino. También existen bloqueadores de catéter que previenen la infección sin utilizar antibióticos. Estos productos utilizan agentes como la taurolidina, el etanol y el citrato para prevenir la infección. Un ejemplo de bloqueador que combina heparina con un agente antibacteriano (no un antibiótico), aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para su uso en catéteres de hemodiálisis, combina taurolidina y heparina.
Cómo prepararse para su cita
Preguntas que debes hacerte
- ¿Corro el riesgo de sufrir una infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter (CRBSI)?
- ¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo de sufrir una CRBSI?
- ¿Cómo puedo conseguir una funda para mi catéter cuando me duche? ¿Qué otros materiales necesito que quizá no tenga?
- ¿Durante cuánto tiempo tendré que recibir tratamientos de diálisis a través de un catéter? ¿Soy candidato para otro método de acceso (como un injerto o una fístula)?
Más recursos
Fundación Nacional del Riñón
- Acceso para hemodiálisis: lo que debes saber — Etapa 5
- Catéteres de hemodiálisis: cómo mantener el tuyo en buen estado
- Acceso para hemodiálisis
- Infección del torrente sanguíneo relacionada con el catéter (CRBSI)
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)









