Síndrome nefrótico en niños

El síndrome nefrótico en los niños provoca hinchazón y pérdida de proteínas en la orina. Se trata con medicamentos y una dieta baja en sodio. El seguimiento es fundamental para el tratamiento.

El síndrome nefrótico es una enfermedad renal que provoca hinchazón y otros síntomas. Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, el síndrome nefrótico suele aparecer en niños de entre 2 – 9 años.

En los niños con síndrome nefrótico, los diminutos filtros de los riñones, llamados glomérulos, están dañados. Estos permiten que se filtre una cantidad excesiva de proteínas de la sangre a la orina. Los bajos niveles de proteínas en la sangre provocan que el agua se desplace de la sangre a otras partes del cuerpo, como la cara, las piernas, los brazos y el abdomen (barriga). Esta acumulación de agua en distintas partes del cuerpo es lo que provoca la hinchazón, también llamada edema.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome nefrótico?

La hinchazón en las piernas, el abdomen y alrededor de los ojos suele ser el primer síntoma del síndrome nefrótico. La hinchazón alrededor de los ojos suele ser más intensa por la mañana. En ocasiones, también puede producirse hinchazón en la zona genital.

La hinchazón alrededor de los ojos puede confundirse con una alergia. Sin embargo, los análisis de orina que revelan grandes cantidades de proteína suelen indicar la presencia de síndrome nefrótico.

Entre otros síntomas, es posible que su hijo diga que su orina tiene un aspecto “espumoso”. El síndrome nefrótico también puede ir acompañado de un nivel elevado de colesterol en sangre.

¿Existen diferentes tipos de síndrome nefrótico?

Sí, existen varios tipos de síndrome nefrótico. El tipo más frecuente en los niños se denomina “enfermedad de cambios mínimos” (MCD, por sus siglas en inglés). Se desconoce la causa de la MCD. En la enfermedad de cambios mínimos, el riñón presenta un aspecto normal al microscopio (de ahí el nombre de “cambios mínimos”) cuando se examina una pequeña muestra de tejido renal.

La glomeruloesclerosis focal y segmentaria (FSGS) es la segunda causa más frecuente de síndrome nefrótico en los niños. La FSGS suele aparecer con mayor frecuencia en niños de más edad y adolescentes. En algunos casos, la FSGS puede estar provocada por una anomalía genética. Sin embargo, en la mayoría de los casos se desconoce la causa. Para diagnosticar la FSGS es necesario realizar una biopsia renal.

Otras causas poco frecuentes del síndrome nefrótico infantil incluyen el síndrome nefrótico congénito (que se da en niños menores de 3 meses) y la glomerulonefritis membranoproliferativa (MPGN). El síndrome nefrótico también puede deberse a trastornos como el lupus, una infección o la obesidad.

¿Cómo se diagnostica el síndrome nefrótico?

A veces, el diagnóstico se establece a partir de los resultados de los análisis de laboratorio y la exploración física. Otras veces, es necesaria una biopsia renal para confirmar el tipo de síndrome nefrótico. Para realizar una biopsia renal, el médico utiliza una aguja para extraer una pequeña muestra de uno de los riñones mientras su hijo está sedado.

Si su médico cree que su hijo padece la enfermedad de cambios mínimos (MCD), normalmente no es necesaria una biopsia renal. Sin embargo, si el tratamiento no consigue detener la pérdida de proteínas en la orina, su nefrólogo podría realizar una biopsia renal. Esto ayudará a determinar si la enfermedad del riñón es otra cosa distinta de la enfermedad de cambios mínimos.

El médico de su hijo también puede decidir si es necesaria una biopsia renal si:

  • Los resultados de las pruebas sugieren un diagnóstico distinto de la enfermedad de cambios mínimos.
  • Hay signos de deterioro de la función renal (medida mediante un análisis de sangre llamado creatinina, que se utiliza en un cálculo para determinar la función renal).
  • Se detecta una gran cantidad de sangre en la orina.
  • Existen antecedentes familiares de determinadas enfermedades del riñón.

¿Existe alguna cura para el síndrome nefrótico?

No existe cura para la mayoría de los casos de síndrome nefrótico. Sin embargo, en la mayoría de los niños se puede controlar con medicación. Muchos niños con enfermedad de cambios mínimos dejarán de sufrir recaídas del síndrome nefrótico al final de la infancia o a principios de la adolescencia.

¿Cómo se suele tratar el síndrome nefrótico?

Los corticosteroides (medicamentos como la prednisona o la prednisolona) constituyen el tratamiento principal para el síndrome nefrótico causado por la enfermedad de cambios mínimos. Si la proteinuria es grave y los niveles de albúmina en sangre son muy bajos, es posible que el médico le administre albúmina mediante una inyección intravenosa (IV) directamente en el torrente sanguíneo. En algunos casos, puede ser necesario recurrir a medicamentos llamados diuréticos (pastillas para eliminar agua) para ayudar a los riñones a eliminar el exceso de líquido.

¿Cómo suelen responder al tratamiento los niños con síndrome nefrótico?

Alrededor del 80% de los niños con enfermedad de cambios mínimos, de entre 2 y 9 años de edad, responderán al tratamiento en un plazo de 3 – 4 semanas. Esto significa que la proteína en la orina y la hinchazón desaparecerán mientras se toma la medicación. Cuando la proteína en la orina desaparece por completo, se habla de remisión.

Sin embargo, muchos niños sufrirán una recaída (reaparición) de la proteína en la orina. Algunos niños tendrán recaídas muy esporádicas, mientras que otros las tendrán con frecuencia. Las recaídas requieren otro ciclo de prednisona, posiblemente junto con otros medicamentos.

Algunos niños con síndrome nefrótico padecen síndrome nefrótico resistente a los esteroides. Esto significa que la proteína en la orina no desaparece con el tratamiento con prednisona. En este caso, el médico de su hijo considerará la posibilidad de realizar una biopsia renal, recetará otros medicamentos y, en ocasiones, recomendará pruebas genéticas.

¿Los niños con síndrome nefrótico deben seguir una dieta especial?

A los niños con síndrome nefrótico se les suele recomendar una dieta baja en sal (sodio) para ayudar a reducir la hinchazón corporal. Esto es especialmente importante cuando hay pérdida de proteínas en la orina. Un dietista que colabore con el nefrólogo puede ofrecer recomendaciones al respecto.

¿Existen complicaciones asociadas al síndrome nefrótico?

Entre las complicaciones del síndrome nefrótico se encuentran las infecciones y los coágulos sanguíneos. Algunos niños con síndrome nefrótico, salvo los que padecen la enfermedad de cambios mínimos, acabarán desarrollando un daño renal permanente. Cuando esto ocurre, se denomina enfermedad del riñón crónica. El daño permanente casi nunca se produce en niños con síndrome nefrótico que responden a la prednisona.

¿Cómo puedo controlar el síndrome nefrótico en casa?

Es importante controlar la proteína en la orina en casa mediante una tira reactiva o una varilla de análisis de orina. Esto ayudará a tu médico a saber cuándo el síndrome nefrótico está en remisión y cuándo puede haber recaído.

Información adicional:

Fuente
: Academia Americana de Pediatría, Sociedad Americana de Nefrología Pediátrica y la Colaboración para la Educación del Paciente de la National Kidney Foundation (Copyright © 2022)

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