Enfermedad Renal Crónica (ERC)
Hacer frente a una enfermedad crónica que avanza y cambia con el tiempo puede suponer un reto abrumador. Se necesita una combinación de una fuerte motivación personal, información precisa sobre qué estrategias funcionan, la capacidad emocional para cambiar y una sólida red de apoyo que te anime a la hora de tomar las decisiones necesarias para modificar tu comportamiento. Pero una cosa está clara: no hay esperanza de mejorar el autocontrol a menos que te concientices sobre la necesidad de cambiar.
Lamentablemente, a las personas que viven con Enfermedad Renal Crónica (ERC) a menudo no se les da la oportunidad de tomar decisiones diferentes. Se estima que 37 millones de personas, es decir, el 15% de los adultos estadounidenses, padecen ERC, pero solo el 10% de ellas lo sabe, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La ERC suele ser una enfermedad asintomática. No causa dolor, molestias ni otros síntomas, por lo que las personas que la padecen no son conscientes de que su salud renal está deteriorándose.
Incluso entre quienes padecen ERC grave, 2 de cada 5 desconocen que sus riñones han dejado de funcionar.
¿Por qué es importante evaluar la salud renal?
La enfermedad del riñón crónica es un factor que agrava otras enfermedades. Aumenta significativamente el riesgo de sufrir episodios cardiovasculares y de mortalidad. Las pruebas anuales, la detección precoz y el diagnóstico pueden ralentizar su progresión y reducir el riesgo cardiovascular creciente.
Concientizar sobre la enfermedad renal crónica
Esta llamativa falta de concienciación refleja una grave deficiencia en la calidad asistencial que el sistema sanitario debe subsanar. Desde el punto de vista de la salud pública, se trata de una crisis. La ERC es una de las principales causas de cardiopatías y de insuficiencia renal terminal, entre otros problemas de salud graves.
Para concientizar sobre la ERC, es necesario, en primer lugar, realizar una evaluación proactiva y conforme a las directrices de los pacientes de alto riesgo, entre los que se incluyen los adultos con diabetes, hipertensión o ambas afecciones. La National Kidney Foundation ofrece una “Guía de referencia rápida sobre la evaluación de la enfermedad del riñón”, que presenta un plan de cinco pasos para la evaluación y derivación de la ERC. El plan ayuda a los médicos de atención primaria y a los profesionales clínicos a conocer los criterios de la ERC, reconocer los factores de riesgo de la enfermedad, realizar una evaluación adecuada de los pacientes, clasificar la etapa de la enfermedad para orientar las pruebas y el tratamiento, y poner en marcha un plan de acción para controlar la enfermedad y educar a los pacientes.
Herramientas y recursos para la educación del paciente
Los pacientes también necesitan información y herramientas para comprender su enfermedad y desarrollar la motivación necesaria para fijarse y alcanzar objetivos que les permitan proteger su salud renal. La NKF también puede ayudar en este sentido. Los profesionales sanitarios pueden derivar a los pacientes a “Kidney Pathways”, un recurso en línea diseñado para ayudarles a comprender su enfermedad y las medidas que pueden adoptar para evitar que progrese. Este sitio web utiliza un cuestionario muy breve para ayudar a los pacientes a interpretar sus propios resultados de análisis, de modo que puedan acceder a un itinerario personalizado que les guíe a través de temas importantes en un lenguaje sencillo.
La NKF también ofrece un taller gratuito de ocho semanas titulado “Take Charge of Your Kidney Health” (Toma las riendas de tu salud renal) para personas con enfermedad del riñón que deseen aprender a controlar su enfermedad y llevar una vida más saludable con ella.
En la “Guía de salud de la A a la Z”, disponible en inglés y español, se ofrece información aún más completa para los pacientes. Estos y otros recursos para pacientes disponibles a través de la NKF pueden ayudarles a encontrar la motivación necesaria para llevar una vida plena y saludable.
CKDIntercept
CKDIntercept es una iniciativa pionera de la National Kidney Foundation destinada a mejorar las pruebas de detección, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad del riñón en la atención primaria.