Declaración de la NKF y la ASN sobre el acceso de los pacientes a nuevas opciones terapéuticas farmacológicas

3 de agosto de 2021

A medida que se van disponiendo nuevos tratamientos farmacológicos para ayudar a frenar la progresión de la enfermedad del riñón, es importante garantizar que los pacientes tengan acceso a estas innovaciones que mejoran los resultados clínicos y puedan permitírselas. La National Kidney Foundation (NKF) y la Sociedad Americana de Nefrología (ASN) llevan mucho tiempo promoviendo la investigación y los ensayos clínicos sobre terapias que no solo tratan las causas subyacentes de la enfermedad del riñón, como la diabetes, sino que preservan específicamente la función renal y reducen la morbilidad y la mortalidad asociadas a la enfermedad renal crónica (ERC).   

En la actualidad existen tres clases de fármacos totalmente nuevas que pueden modificar la progresión de la enfermedad del riñón. En términos sencillos, hay más intervenciones disponibles que nunca que pueden mantener con vida a las personas con enfermedad del riñón y liberarlas de la dependencia de una máquina de diálisis

La enfermedad cardíaca es la causa más frecuente de muerte entre las personas con enfermedad del riñón. Es más habitual que las personas con enfermedad del riñón fallezcan por una enfermedad cardíaca que por la progresión hacia la falla renal. Por lo tanto, las clases de fármacos que protegen tanto el riñón como el corazón revisten una importancia capital para los pacientes.  Los inhibidores de SGLT2, los agonistas del receptor de GLP-1 y los antagonistas de los receptores de mineralocorticoides (MRA) no esteroideos son eficaces para ralentizar la progresión de la enfermedad del riñón, reducir los eventos cardiovasculares y disminuir el riesgo de falla renal y muerte en personas con enfermedad del riñón y diabetes tipo 2. Los inhibidores de SGLT2 también protegen los riñones de las personas con ERC que no padecen diabetes. 

Ahora que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado recientemente varios de estos tratamientos, es imprescindible que las personas que más se beneficiarán de ellos —los pacientes con enfermedad del riñón— tengan acceso a estos nuevos e innovadores tratamientos.

La NKF y la ASN instan a las entidades pagadoras, a los gestores de prestaciones y a los médicos a garantizar que estas terapias revolucionarias estén disponibles y sean accesibles para los pacientes renales y otras poblaciones con alto riesgo de desarrollar enfermedad del riñón. Asimismo, instamos a los fabricantes, a los responsables políticos y a otras partes interesadas a garantizar que los costos y la asequibilidad no hagan que estas terapias novedosas queden fuera del alcance de las poblaciones con bajos ingresos y desatendidas.                

Datos sobre la enfermedad del riñón

Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen enfermedad renal crónica (ERC), y aproximadamente el 90% no sabe que la padece. Uno de cada tres adultos en EE. UU. corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen: la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de raza negra o afroamericanas, hispanas o latinas, indígenas americanas o nativas de Alaska, asiático-americanas, o nativas de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Las personas de raza negra o afroamericanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que las personas blancas de sufrir falla renal. Las personas hispanas o latinas tienen 1.3 veces más probabilidades que las personas no hispanas o no latinas de sufrir falla renal.

Aproximadamente 785,000 estadounidenses padecen falla renal irreversible y necesitan diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. Más de 555,000 de estos pacientes reciben diálisis para sustituir la función renal y 230,000 viven con un trasplante. En estos momentos, casi 100,000 estadounidenses se encuentran en lista de espera para un trasplante de riñón.  Dependiendo del lugar de residencia del paciente, el tiempo medio de espera para un trasplante de riñón puede oscilar entre tres – siete años.

Acerca de la National Kidney Foundation

La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con mayor trayectoria centrada en el paciente, dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visita www.kidney.org

Acerca de la Sociedad Americana de Nefrología

Desde 1966, la ASN ha liderado la lucha para prevenir, tratar y curar las enfermedades del riñón en todo el mundo mediante la formación de profesionales sanitarios y científicos, el fomento de la investigación y la innovación, la difusión de nuevos conocimientos y la defensa de una atención de la máxima calidad para los pacientes. La ASN cuenta con más de 21,000 miembros que representan a 131 países. Para obtener más información, visite www.asn-online.org o póngase en contacto con la sociedad en el 2026404660.