Última actualización: Enero 12, 2026
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
En colaboración con:
La gripe es una enfermedad respiratoria causada por el virus de la gripe. Puede ser grave, sobre todo para las personas con enfermedad del riñón. La vacuna anual contra la gripe es la mejor forma de prevención.
Acerca de la gripe
La gripe, o influenza, es una enfermedad respiratoria, lo que significa que afecta a los pulmones, las vías respiratorias y la respiración. Está causada por el virus de la gripe. La gripe puede ser leve en algunas personas y grave en otras. Las personas con enfermedad del riñón tienen un mayor riesgo de padecer una forma más grave de la enfermedad.
La gripe y la ERC
Las personas que padecen ERC tienen un mayor riesgo de desarrollar una gripe grave. La ERC debilita el sistema inmune, lo que dificulta la lucha contra infecciones como la gripe.
Las personas que han recibido un trasplante renal y toman inmunosupresores (medicamentos antirrechazo) tienen un mayor riesgo de padecer una gripe grave. Los inmunosupresores son medicamentos importantes que ayudan a preservar el riñón trasplantado. Actúan calmando el sistema inmune, lo que puede aumentar el riesgo de infección. Algunas personas con una enfermedad glomerular tratadas con prednisona a largo plazo (u otros esteroides) u otro inmunosupresor también pueden tener un mayor riesgo de padecer la gripe.
Signos y síntomas
Los síntomas de la gripe suelen aparecer de forma repentina. Pueden manifestarse entre 1 – 7 días después de la exposición y la infección. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los síntomas aparecen en un plazo de 2 – 3 días. Por lo general, duran entre 5 – 7 días. Entre los síntomas se pueden incluir:
- Fiebre
- Escalofríos
- Tos
- Dolor de garganta
- Secreción nasal o congestión nasal
- Dolores musculares o corporales
- Dolores de cabeza
- Fatiga (cansancio)
Causas
La gripe está causada por el virus de la gripe. Se puede contagiar de persona a persona. Los virus de la gripe se transmiten principalmente a través de pequeñas gotículas que se generan cuando una persona con gripe tose, estornuda o habla. También puede transmitirse al tocar una superficie contaminada y, a continuación, tocarse la boca, la nariz o los ojos. Sin embargo, la mayoría de las personas contraen la gripe al inhalar las pequeñas gotículas que una persona con gripe libera al aire.
Tipos
Los principales tipos conocidos de virus de la gripe son los tipos A, B, C y D. Los virus de la gripe A y B suelen provocar epidemias estacionales (propagación a nivel nacional o regional) de la enfermedad en las personas (lo que se conoce como “temporada de gripe”) casi todos los inviernos en Estados Unidos.
Los virus de la gripe A pueden provocar pandemias, es decir, una propagación epidémica generalizada de la enfermedad a escala mundial.
Es posible que haya oído hablar de tipos como el H1N1. Esto se refiere a subtipos de los virus de la gripe A. Los tipos se pueden dividir en subtipos en función de dos proteínas presentes en la superficie del virus: la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Entre los subtipos de la gripe A que se propagan habitualmente entre las personas durante la temporada de gripe se encuentran el A(H1N1) y el A(H3N2).
La gripe aviar es diferente de la gripe estacional. Infecta y se propaga entre las aves silvestres. Se han producido brotes en granjas avícolas y lecheras. En casos excepcionales, algunas personas han contraído la gripe aviar a través de un animal infectado, normalmente trabajadores de granjas avícolas o lecheras que han estado en contacto cercano con un animal infectado.
Complicaciones
Una gripe grave puede provocar complicaciones graves, entre las que se incluyen las siguientes:
- Neumonía
- Bronquitis
- Inflamación del corazón (miocarditis), del cerebro (encefalitis) o de los músculos (miositis)
- Infecciones de oído o de los senos paranasales
La gripe también puede agravar enfermedades crónicas, como la insuficiencia cardíaca o el asma.
Entre las complicaciones más graves y potencialmente mortales se encuentran la sepsis y el fallo orgánico.
Diagnóstico
Un profesional de la salud realizará un examen físico y comprobará si hay signos y síntomas. Sin embargo, los síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades, por lo que se realizarán pruebas de la gripe para confirmarla. Las pruebas de la gripe suelen realizarse mediante un hisopo nasal extraído de la nariz o de la parte posterior de la garganta, aunque en algunos casos se puede utilizar saliva.
Pruebas
Entre las pruebas de laboratorio más habituales se incluyen las siguientes:
La mejor forma de prevenir la gripe es vacunarse cada año contra la gripe.

La vacuna contra la gripe puede ayudar a tu organismo a combatir enfermedades como la gripe. Vacunarte contra la gripe puede evitar que te pongas muy enfermo si acabas contagiándote.
La vacuna contra la gripe se actualiza cada año para proteger contra las cepas de gripe que más se propagan cada invierno.
La vacuna antigripal inyectable contiene virus de la gripe inactivos que provocan una respuesta inmunitaria, pero que no son infecciosos. Las vacunas antigripales inyectables se recomiendan para todas las personas mayores de 6 meses, pero especialmente para quienes padecen ERC y otras afecciones de salud. Este tipo de vacuna antigripal cuenta con un historial de seguridad amplio y consolidado en personas con ERC. Estas vacunas antigripales están disponibles en dosis estándar o en dosis más altas. Las personas con enfermedad del riñón pueden recibir la vacuna en dosis más alta, aunque actualmente solo está aprobada por la FDA para personas mayores de 65 años.
La vacuna antigripal en aerosol nasal contiene virus de la gripe vivos y atenuados que producen una respuesta inmunitaria sin causar infección. Sin embargo, las personas con ERC deben evitarla en la medida de lo posible, y deben evitarla por completo las personas que hayan recibido un trasplante renal o cualquiera que tome prednisona u otros esteroides a largo plazo, o cualquier inmunosupresor (medicamento antirrechazo).
Consulte a un profesional de la salud para averiguar qué vacuna contra la gripe es la más adecuada para usted.
| Recomendaciones sobre la vacuna contra la gripe (CDC) | |
| Todas las personas con ERC o en diálisis |
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| Personas con el sistema inmune debilitado o inmunosuprimidas (por ejemplo, trasplantados renales) |
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| Visite la página web de los CDC para obtener más información sobre la vacuna contra la gripe estacional (influenza) | |
Tener la gripe (influenza) puede aumentar el riesgo de contraer la enfermedad neumocócica. Por lo tanto, la protección contra la enfermedad neumocócica es especialmente importante durante la temporada de gripe. Debes asegurarte de tener al día ambos tipos de vacunas.
Otras formas de reducir el riesgo de contraer la gripe pueden ser:
- Lavarse las manos con frecuencia
- Cubrirse la boca al toser o estornudar
- Evitar el contacto cercano con personas enfermas
- Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca
Si estás enfermo, debes evitar contagiar el virus quedándote en casa y alejándote de los demás, salvo para acudir al médico. Debes quedarte en casa al menos hasta 24 horas después de que te haya bajado la fiebre.
Más recursos
- NKF: Vacunas y enfermedad del riñón: cómo proteger tu salud
- NKF: Vacunas para adultos con enfermedad del riñón
- CDC: La gripe y las personas con enfermedad del riñón
















