Última actualización: Diciembre 16, 2024
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
La vida no cambia mucho tras la donación. Una vez recuperados de la intervención quirúrgica, los donantes pueden volver al trabajo, retomar la actividad física y seguir una dieta normal.
ÍNDICE
- Sobre cómo es la vida tras donar un riñón
- Recuperación tras una intervención quirúrgica
- Comer y beber después de la donación
- Quedarse embarazada tras una donación
- Esperanza de vida tras donar un riñón
- Mantente al día con tu salud
- La vuelta al trabajo, al deporte y a la actividad física
- Salud emocional tras la donación
- Riesgos a largo plazo de la donación en vida
- Necesitar un trasplante de riñón tras haber sido donante
- Preguntas para tu equipo sanitario
- Más recursos
Sobre cómo es la vida tras donar un riñón
Para la mayoría de los donantes vivos, la vida tras la donación de un riñón no difiere demasiado de la que llevaban antes de la donación. Se puede volver al trabajo un par de semanas después de recuperarse de la intervención quirúrgica, retomar la actividad física y seguir una dieta normal y equilibrada. El riesgo de sufrir problemas a largo plazo, como la falla renal, es muy bajo.
Recuperación tras una intervención quirúrgica
Por lo general, los donantes vivos permanecen en el hospital entre 1 – 2 noches después de la intervención. La duración de la estancia en el hospital depende de si sientes dolor, de cuándo los médicos consideren que estás listo para volver a casa y de lo cerca que vivas. La mayoría de los donantes que viven cerca pueden volver a casa tras 1 – 2 noches. Si vives lejos, el equipo te pedirá que te quedes en la zona durante aproximadamente una semana, por si acaso necesitas volver al hospital por cualquier motivo.
Los dos tipos de cirugía más habituales (laparoscópica y robótica) son no invasivos, lo que significa que permiten al cirujano extirpar el riñón de forma segura realizando el menor número posible de incisiones, para que tu cuerpo se recupere más rápidamente.
Justo después de la cirugía y durante las primeras semanas de recuperación, es posible que sienta:
- Hinchazón y estreñimiento, que son síntomas normales tras cualquier intervención quirúrgica.
- Picor y algo de dolor alrededor de las incisiones (cortes) a medida que cicatrizan.
- Fatiga (sensación de cansancio).
- Ciertas molestias debido al gas que se le administrará durante la intervención y que permite a los cirujanos ver el interior de su cuerpo para extirpar el riñón.
- Dolor en el hombro tras la donación, ya que cualquier gas residual asciende por el cuerpo.
La mayoría de los donantes vivos se recuperan por completo entre cuatro – seis semanas después de la intervención quirúrgica.
Comer y beber después de la donación
No hay restricciones en cuanto a lo que puedes comer y beber después de la donación. Debes seguir una dieta sana y equilibrada para cuidar bien de tu cuerpo y de tu único riñón.
Puedes beber alcohol con moderación después de la donación. Beber demasiado alcohol es peligroso y, al tener un solo riñón, el riesgo de deshidratación es mayor. Asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día para cuidar tu riñón y mantenerte hidratado.
Quedarse embarazada tras una donación
Es posible quedarse embarazada tras una donación. Por lo general, se recomienda esperar al menos entre seis meses – un año después de la donación. Tu cuerpo necesitará tiempo para adaptarse a vivir con un solo riñón.
En general, las donantes vivas de riñón tienen un buen desarrollo del embarazo tras la donación. Sin embargo, puedes tener un riesgo ligeramente mayor de padecer diabetes gestacional (diabetes durante el embarazo), hipertensión gestacional (presión arterial alta durante el embarazo) y preeclampsia (afección que provoca hinchazón, dolores de cabeza y presencia de proteínas en la orina). Si eres una donante, deberías hablar con tu ginecólogo y con el equipo de trasplantes antes de intentar quedarte embarazada.
Esperanza de vida tras donar un riñón
Donar un riñón no altera tu esperanza de vida (el tiempo que vas a vivir). De hecho, algunos estudios han demostrado que los donantes vivos viven más tiempo que la media. Esto se debe a que los donantes gozan de muy buena salud y se someten a un examen médico completo antes de que se les autorice a donar.
Mantente al día con tu salud
Es importante que acudas cada año a tu médico de cabecera (el médico al que acudes para las revisiones anuales) para que te haga un análisis de orina, te mida la tensión arterial y te compruebe la función renal (TFG). Aunque los donantes vivos gozan de mejor salud que la media y solo tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar una enfermedad del riñón que alguien que no dona, sigue siendo importante acudir a tus revisiones médicas anuales para controlar tu estado de salud general.
No tendrás que tomar ningún medicamento especial por haber donado un riñón. Solo necesitarás analgésicos y laxantes durante unas semanas después de la operación.
La vuelta al trabajo, al deporte y a la actividad física
Deberías poder retomar tus actividades habituales entre cuatro – seis semanas después de la operación. Si tienes un trabajo físico y necesitas volver al trabajo antes de las seis semanas, puedes preguntarle a tu jefe si puedes ocuparte de tareas administrativas u otras labores que requieran poca o ninguna actividad física. No debes levantar nada más pesado que una botella de leche durante unas seis semanas después de la operación.
Es posible que tampoco puedas conducir hasta dos semanas después, por lo que tu equipo de trasplante te recomendará contar con un compañero de cuidado o alguien en quien puedas confiar durante una – dos semanas tras la intervención.
Es recomendable evitar los deportes de contacto en los que el riñón pueda sufrir lesiones. Llevar equipo de protección, como chalecos acolchados debajo de la ropa, puede ayudar a proteger el riñón mientras practicas deporte. Consulta con tu equipo de trasplante antes de volver a hacer ejercicio o practicar cualquier tipo de deporte.
Salud emocional tras la donación
Durante el proceso de donación, es posible que experimentes una mezcla de emociones tanto positivas como negativas, incluida la emoción de esperar a saber si te aprueban para donar. Después, una vez que hayas donado y la tensión emocional haya remitido, es posible que sientas emociones desagradables, como estar ‘de bajón’ o no sentirte tú mismo durante un breve periodo de tiempo. Esto es algo que les ocurre a muchos donantes vivos, pero es importante recordar que estos sentimientos solo duran mientras te recuperas y durante las primeras semanas tras la intervención. Además, los donantes vivos suelen ser personas muy sanas y activas, por lo que el tiempo de inactividad durante la recuperación a veces puede agravar estas sensaciones desagradables.
Siempre que te concientices sobre la posibilidad de sentirte decaído, puedes tomar algunas medidas que te ayuden a sentirte mejor si las experimentas, entre ellas:
- Hablar con otro donante vivo antes o después de la donación. Puedes pedirle a tu equipo de trasplantes que te ponga en contacto con alguien de su centro, o ponerte en contacto con NKF Peers, un programa de mentoría en el que puedes hablar con un donante vivo (por teléfono o videollamada) sobre su experiencia y hacerle preguntas.
- Hablar con un amigo cercano o un familiar sobre cómo te sientes para recibir apoyo emocional. Intenta reservar un momento cada día o cada semana para tener algo que te ilusione mientras te recuperas.
- Si tienes y disfrutas de ciertas aficiones que implican poca o ninguna actividad física, intenta seguir practicándolas.
- Dar paseos o realizar otra actividad física ligera puede ayudarte a sentirte mejor (siempre que tu equipo de trasplantes te lo permita).
La mayoría de las personas que han donado un riñón afirman haber tenido una experiencia positiva en general, y entre el 90% – 95% de los donantes dicen que volverían a tomar la decisión de donar si pudieran.
Riesgos a largo plazo de la donación en vida
Aunque la donación de un riñón suele ser muy segura, es importante conocer los posibles problemas de salud a largo plazo a los que podrías estar expuesto más adelante en tu vida, incluida la presión arterial alta.
Necesitar un trasplante de riñón tras haber sido donante
Tu equipo de trasplantes te informará sobre cualquier aspecto relacionado con tu salud que pueda aumentar el riesgo de que desarrolles una enfermedad del riñón y valorará cuidadosamente tu caso antes de autorizarte a donar. En casos excepcionales, las personas que donan un riñón pueden sufrir falla renal y necesitar un trasplante más adelante.
Menos del 1% de las personas que donan desarrollan enfermedad del riñón en etapa terminal y necesitan un trasplante de riñón. Si acabas necesitando un trasplante de riñón tras la donación, se te dará mayor prioridad en la lista de espera de donantes fallecidos.
Si donas a través de un programa del Registro Nacional de Riñones (NKR), tendrás prioridad para recibir un riñón de un donante vivo. Hasta 2024, el NKR ha contado con 6,000 personas que han donado a través de sus programas, y ninguno de estos donantes ha necesitado un trasplante de riñón.
Preguntas para tu equipo sanitario
- ¿Cuándo podré volver a casa después de la operación, teniendo en cuenta dónde vivo?
- ¿Hay algún deporte que deba evitar después de la donación? ¿Podemos hablar de las actividades que me interesan y de cómo la donación podría afectarlas?
- ¿Podrías ponerme en contacto con alguien que haya donado en vuestro centro?
Más recursos
- Habla con alguien que haya sido donante (NKF Peers)
- Haz preguntas y pide ayuda para encontrar un centro de trasplante (NKF Cares)


















