- 2 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en trozos del tamaño de un bocado
- 1 taza de arroz blanco (enjuagado bien para eliminar el exceso de potasio)
- 2 tazas de caldo de pollo bajo en sodio
- 1 cebolla pequeña, cortada en dados
- 1 pimiento pequeño (verde o rojo), cortado en dados
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de cúrcuma (para dar color, como sustituto del azafrán)
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
- 1/4 de cucharadita de chile en polvo (ajustar al gusto)
- Perejil fresco, picado (para decorar, opcional)

1. En una sartén grande o una cacerola, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade los trozos de pollo y cocínalos hasta que empiecen a dorarse.
2. Añade la cebolla cortada en dados, el pimiento y el ajo picado. Rehoga hasta que la cebolla se dore.
3. Incorpora el arroz, asegurándote de que quede bien cubierto de aceite y de que se tueste ligeramente.
4. Vierte el caldo de pollo bajo en sal e incorpora la cúrcuma, la pimienta negra y el chile en polvo.
5. Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego al mínimo, tapa la cacerola y deja que cueza a fuego lento durante unos 20-25 minutos o hasta que el arroz esté cocido y haya absorbido el líquido.
6. Si lo deseas, decora con perejil fresco antes de servir.
Valores nutricionales por ración: (1 ración ~1 taza)
- Calorías: 350 kcal
- Proteínas: 20 g
- Sodio: 300 mg
- Potasio: ~400 mg
- Calcio: ~37 mg
- Fósforo: ~192 mg

















