Descubre recetas bajas en proteínas para la enfermedad del riñón. Aprende a organizar una dieta baja en proteínas y descubre opciones gastronómicas deliciosas y adecuadas para los pacientes con enfermedad del riñón.
¿Cómo sé cuánta proteína debo consumir?
Las necesidades proteicas varían a lo largo de la evolución de la enfermedad renal crónica (ERC):
| ERC (sin diálisis) | Diálisis | Trasplante |
| Menos proteínas | mayor ingesta de proteínas | ingesta moderada de proteínas |
Si te has enterado recientemente de que padeces una enfermedad del riñón, es posible que tu médico te haya recomendado seguir una dieta baja en proteínas. Quizás te preguntes cómo podrás adaptar esta nueva dieta a tus hábitos habituales de cocina o de planificación de comidas. A continuación te ofrecemos algunos consejos.
¿Por qué es necesaria una dieta baja en proteínas?
Las proteínas son necesarias para el crecimiento, el mantenimiento y la reparación de todas las partes del cuerpo. Las proteínas provienen de los alimentos que ingieres. Cuando el cuerpo las digiere, se produce un producto de desecho llamado urea. Si los riñones no funcionan bien, la urea puede acumularse en el torrente sanguíneo y provocar pérdida de apetito y fatiga. Seguir una dieta baja en proteínas reducirá la carga de trabajo de los riñones, de modo que la parte sana restante del riñón no tenga que esforzarse tanto. Existen dos fuentes principales de proteínas:
Las proteínas vegetales, como los cereales integrales, los frutos secos, las semillas y las legumbres (alubias, guisantes, lentejas).
- Una dieta rica en frutas y verduras y con menos o ninguna proteína animal puede reducir los niveles de acidez en el organismo y favorecer la salud renal.
- Deberá consumir una variedad de proteínas vegetales cada día como parte de una dieta equilibrada para obtener las proteínas completas que necesita.
Proteínas de origen animal, como el pescado, las aves de corral, los huevos, la carne y los productos lácteos.
- Una dieta rica en proteínas de origen animal, como la carne roja, y pobre en frutas y verduras aumenta el nivel de ácido en el organismo. La acumulación de ácido en la sangre debida a la enfermedad del riñón se denomina acidosis metabólica.
- Es posible que tengas que limitar el consumo de productos lácteos, ya que tienen un alto contenido en fósforo y pueden provocar que tu nivel de fósforo en sangre sea demasiado alto.
¿Cómo puedo aprovechar mejor las proteínas que consumo?
Puedes ‘aprovechar’ las proteínas en las recetas para que una pequeña cantidad resulte más saciante.
Bocadillos
- Utiliza fiambres cortados en lonchas finas: así parece que hay más.
- Rellena los bocadillos con lechuga, brotes de alfalfa, pepino, apio picado, manzana, perejil o castañas de agua.
Sopas
- Utiliza alimentos con menos proteínas, como sustitutos de la leche para las sopas cremosas, o arroz o pasta, para que las sopas resulten más saciantes sin utilizar demasiadas proteínas.
Platos principales
- Piensa en las verduras y los cereales como el “plato principal” y en la carne como el “acompañamiento” o complemento de tu comida.
- Prueba las brochetas, utilizando trozos pequeños de carne y más verduras.
- Prepara arroz frito con verduras y menos carne o gambas.
- Prepara una ensalada del chef mezclando verduras crujientes con tiras finas de carne y huevo.
- Cuando prepares guisos, reduce la cantidad de carne; aumenta los hidratos de carbono, la pasta o el arroz, y utiliza sopas bajas en sodio cuando la receta lo requiera.
- Añade pastas y panes bajos en proteínas para mantener el consumo de proteínas dentro de los límites.
- Utiliza quesos de sabor más intenso, como el cheddar fuerte, el parmesano o el romano: necesitarás mucha menos cantidad para conseguir el mismo sabor.
Alimentos que aportan más calorías
Al reducir la cantidad de proteínas en tu dieta, es posible que también notes que el aporte calórico es menor. En este momento, es especialmente importante ingerir suficientes calorías para mantener un peso saludable. Para compensar esas calorías adicionales, prueba algunas de estas sugerencias:
- Aumenta el consumo de grasas saludables para el corazón: aceites vegetales poliinsaturados (elaborados con aceites de maíz, semilla de algodón, cártamo, soja o girasol), aceite de oliva y aderezos para ensaladas tipo mayonesa.
- Consume dulces y edulcorantes: caramelos duros, gominolas, gominolas de colores, malvaviscos, miel, mermelada y jalea, y azúcar (si eres diabético, consulta a tu dietista).
- Utiliza frutas en conserva o congeladas en almíbar espeso.
Modificar recetas para reducir el contenido en proteínas
A continuación te ofrecemos algunos ejemplos de cómo puedes modificar una receta típica para reducir su contenido en proteínas:
| Ensalada festiva de pavo | |
| (Receta original) | (Receta modificada) |
| 3 tazas de pechuga de pavo cocida y troceada, sin piel 1/4 de taza de apio cortado en dados 1 taza de manzanas “Red Delicious” crudas con piel 1/4 de taza de nueces pecanas picadas en trozos grandes 3 cucharadas soperas de mayonesa baja en calorías (Aderezo francés de arándanos rojos) Rendimiento: 4 raciones de una taza con 2 cucharadas de aderezo en cada ración | 1 1/2 tazas de pechuga de pavo cocida y troceada, sin piel 1 taza de apio cortado en dados 3 tazas de manzanas “Red Delicious” crudas con piel 1/4 de taza de nueces pecanas picadas en trozos grandes 3 cucharadas soperas de mayonesa normal (Aderezo francés de arándanos rojos) Rendimiento: 6 raciones de una taza con 2 cucharadas de aderezo en cada ración |
| Mezcla los cinco primeros ingredientes en un bol grande. Remueve bien. Tapa y deja enfriar bien. Sirve con el aderezo francés de arándanos. Aderezo: Mezcla los cuatro primeros ingredientes del aderezo en un bol pequeño, removiendo con unas varillas hasta que quede homogéneo. Añade poco a poco el vinagre a la mezcla de arándanos, alternándolo con el aceite, empezando y terminando con el vinagre. Remueve bien después de cada adición. | |
| Equivalencias de la dieta renal nacional: (por ración) | |||
| Receta original | Receta modificada | ||
| Carnes | 6 | Carnes | 1 |
| Verduras | 1 | Verduras | 1 |
| Alto contenido calórico | 1 | Grasas | 2 |
| Frutas | 1 | ||
| Proteínas | 43 gramos | Proteínas | 9 gramos |
Adaptado de una receta elaborada por el Estudio sobre la Modificación de la Dieta en la Enfermedad Renal (MDRD) del Centro de la Universidad de Iowa.
| Cazuela de pasta con pollo | |
| (Receta original) | (Receta modificada) |
1 paquete de 12 onzas de fideos | 1 paquete de 12 onzas de pasta |
| Rinde: 8 raciones (cortar una bandeja de 9" x 13" en trozos de 4" x 2") | |
| Prepara la pasta siguiendo las instrucciones del envase. Escúrrela en un colador, enjuágala con agua fría y resérvala. Dora el pollo (y saltea el apio hasta que esté tierno si sigues la receta modificada). Añade los condimentos, la pasta de tomate, una lata de agua (del tamaño de la lata de pasta de tomate) y las setas. Coloca los fideos en un bol grande; mézclalos con la nata agria y el requesón. Cubre el fondo de una fuente para horno de 9" x 13" con la mezcla de fideos. Cubre con la mezcla de pollo picado. Espolvorea queso cheddar por encima. Hornea a 350ºF, hasta que el queso se derrita y la cazuela esté bien caliente. | |
| Intercambios de la dieta renal nacional: (por ración) | |||
| Receta original | Modificada — Pasta normal | Modificada — Pasta baja en proteínas | |
| Carnes | 4 | 2 | 2 |
| Almidón | 2 | 2 | 0* |
| Verduras | 1 | 1 | 1 |
| Grasas | 2 | 1 | 2 |
| Proteínas | 33 gramos | 19 gramos | 15 gramos |
| (* Alto contenido calórico - 2) | |||
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Agradecimiento: Revisado por el Consejo de Nutrición Renal (27 de abril de 2021)
Puede encontrar más información sobre la Dieta Nacional para el Riñón: “Prepara una comida adecuada para el riñón” aquí.
© 2015 National Kidney Foundation. Todos los derechos reservados. Este material no constituye un consejo médico. Su finalidad es meramente informativa. Consulte a un médico para obtener recomendaciones específicas sobre el tratamiento.
















