Llevar una alimentación saludable es importante si padeces falla renal. Una buena nutrición te aporta la energía necesaria para realizar tus tareas diarias, prevenir infecciones, desarrollar y mantener la masa muscular, y ayudarte a mantener un peso corporal saludable.
ÍNDICE
- Conceptos básicos de una buena alimentación
- Proteína
- Calorías
- Vitaminas y minerales
- Qué hacer si no tienes hambre
- Índice de reducción de la urea
- Cómo controlar otros nutrientes
- Sodio
- ¿Qué cantidad de sodio es segura para los pacientes renales?
- Potasio
- Fósforo
- Calcio
- Fluido
- Consejos nutricionales para la diálisis peritoneal
- Cómo comprobar el estado nutricional
- Evaluación global subjetiva (SGA)
- Análisis de sangre
Llevar una alimentación saludable es importante si padeces falla renal. Una buena nutrición te aporta la energía necesaria para realizar tus tareas diarias, prevenir infecciones, desarrollar y mantener la masa muscular, y ayudarte a mantener un peso corporal saludable.
Conceptos básicos de una buena alimentación
Una dieta saludable te aporta la cantidad adecuada de:
- proteínas
- calorías
- vitaminas
- minerales
Tu dietista puede preguntarte qué comes y también puede pedirte que lleves un diario de todo lo que ingieres cada día. Esto permitirá comprobar si estás ingiriendo la cantidad adecuada de proteínas, calorías, vitaminas y minerales. Tu dietista puede ayudarte a planificar comidas que te aporten la cantidad adecuada de estos nutrientes cada día.
¿Necesitas ayuda con tu nutrición? Un dietista especializado en nefrología puede ayudarte a encarrilarte. Busca uno en tu zona.
Proteína
Tu cuerpo necesita proteínas para ayudar a desarrollar músculo, reparar heridas y combatir las infecciones. Ahora que has empezado con la diálisis, es posible que tu dieta incluya más proteínas. Las proteínas se obtienen de:
- huevos, claras de huevo
- carnes (ternera, cordero, cerdo)
- aves de corral (como el pollo y el pavo)
- pescado y otros mariscos
- verduras y cereales
Esta lista no es exhaustiva. Más información sobre las proteínas.
Calorías
Las calorías son como el combustible: proporcionan al cuerpo la energía que necesita para vivir. Son importantes porque:
- te ayudan a mantener un peso corporal saludable
- te dan la energía para realizar tus tareas diarias y mantenerte activo
- ayudan a tu cuerpo a utilizar las proteínas de los alimentos para desarrollar músculo
Si no ingieres suficientes calorías y no tienes diabetes, es posible que debas consumir más azúcar, mermelada, jalea, caramelos duros, miel o sirope. Otras buenas fuentes de calorías son las grasas, como la margarina blanda (en tarrina) y los aceites, como el de colza o el de oliva.
Vitaminas y minerales
La enfermedad del riñón y la diálisis modifican las cantidades de vitaminas y minerales que necesita tu organismo. Además, tu dieta del riñón puede limitar algunas opciones alimenticias que, normalmente, te aportarían vitaminas y minerales importantes. En su lugar, es posible que tengas que tomar suplementos especiales de vitaminas o minerales. Asegúrate de:
- Tome únicamente las vitaminas y minerales que le recomiende su profesional de la salud, ya que algunas de ellas pueden resultar perjudiciales para las personas con falla renal.
- Evite los suplementos a base de hierbas.
Qué hacer si no tienes hambre
A las personas en diálisis les puede resultar difícil obtener los nutrientes suficientes de los alimentos, sobre todo si no tienen hambre. Los suplementos nutricionales pueden ayudarte a obtener las calorías y los nutrientes que necesitas. Entre las formas más habituales de suplementos se incluyen:
- bebidas líquidas
- batidos
- zumos
- barritas
- sopas
- galletas
- pudines
Algunos suplementos nutricionales están pensados específicamente para personas con diabetes o falla renal. Antes de empezar a tomar un suplemento nutricional, consulta a tu dietista cuál es el más adecuado para ti.
Índice de reducción de la urea
Si no recibes suficiente diálisis, es posible que no te alimentes bien. Unas pruebas denominadas “índice de reducción de la urea” (URR) y Kt/V (que se pronuncia “kay tee over vee”) miden la eficacia de la diálisis que recibes. Pregunta a tu equipo de diálisis sobre estas pruebas para comprobar si estás recibiendo suficiente diálisis.
Sodio
El sodio influye en la presión arterial y en el equilibrio hídrico del organismo. El sodio se encuentra en grandes cantidades en la sal de mesa y en alimentos a los que se les ha añadido sal, como:
- condimentos como la salsa de soja, la sal marina, la salsa teriyaki, la sal de ajo o la sal de cebolla
- la mayoría de los alimentos en conserva y las comidas precocinadas congeladas (a menos que indiquen “bajo en sodio”)
- carnes procesadas como el jamón, el beicon, las salchichas, las salchichas ahumadas y los embutidos
- aperitivos salados, como patatas fritas y galletas saladas
- sopas en lata o deshidratadas (como la sopa de fideos envasada)
- la mayoría de los platos de restaurante, comida para llevar y comida rápida
Esta lista no es exhaustiva. Obtén más información sobre el sodio.
Leer las etiquetas de los alimentos puede ayudarte a elegir aquellos con menos sodio. NO utilices sustitutos de la sal que contengan potasio a menos que lo apruebe tu profesional de la salud.
Potasio
El potasio ayuda a que los músculos y el corazón funcionen correctamente. Se encuentran grandes cantidades de potasio en:
- ciertas frutas y verduras (como plátanos, naranjas, patatas y tomates)
- la leche y el yogur
- legumbres secas
- la mayoría de los sustitutos de la sal
Esta lista no es exhaustiva. Obtén más información sobre el potasio.
Un nivel demasiado alto o demasiado bajo de potasio en sangre puede ser peligroso. Un sencillo análisis de sangre permite comprobar tu nivel de potasio. Si no es normal, es posible que tengas que:
- consultar con su dietista para reducir el consumo de alimentos ricos en potasio
- tomar medicamentos especiales que le ayuden a eliminar el exceso de potasio
Fósforo
El fósforo es un mineral importante para la salud ósea. Se encuentran grandes cantidades de fósforo en:
- productos lácteos, como la leche, el queso, el yogur, el helado y el pudín
- frutos secos y mantequillas de frutos secos
- legumbres secas, como las alubias rojas, los guisantes partidos y las lentejas
- bebidas, como el cacao, la cerveza y los refrescos de cola oscuros
- pan de salvado y cereales de salvado
- alimentos envasados con aditivos fosfatados; busca en la lista de ingredientes cualquier palabra que empiece por ‘PHOS’.
Esta lista no es exhaustiva. Obtén más información sobre el fósforo.
Un nivel elevado de fósforo en sangre puede provocar enfermedades óseas y cardíacas. Para mantener el fósforo en niveles seguros en sangre, es posible que tengas que limitar el consumo de alimentos ricos en fósforo. Tu profesional de la salud también puede indicarte que tomes un tipo de medicamento llamado “aglutinante de fosfatos” con las comidas y los tentempiés.
Calcio
El calcio es un mineral importante para tener unos huesos fuertes. La mejor forma de prevenir la pérdida de calcio de los huesos es controlar el nivel de fósforo en sangre. Dado que los riñones ya no pueden eliminar el calcio del organismo, este puede acumularse en los vasos sanguíneos, el corazón, las articulaciones, los músculos y la piel, lugares en los que no debería estar.
Para evitar que el calcio se acumule en el organismo:
- evita consumir alimentos enriquecidos con calcio
- lee las etiquetas de los alimentos para ver si contienen nutrientes “añadidos”, como el calcio
- pregunte a los profesionales de la salud por los quelantes de fosfato que no contengan calcio
Es posible que uno de los profesionales de la salud le recete una forma especial de vitamina D para ayudar a mantener equilibrados los niveles de calcio y prevenir enfermedades óseas. No tome suplementos de vitamina D o calcio de venta libre a menos que uno de los profesionales de la salud se lo recomiende.
Fluido
Se considera líquido cualquier alimento o bebida que adquiera estado líquido a temperatura ambiente. Algunos ejemplos son:
- bebidas
- bebidas como el café, el té, los refrescos, los zumos y el agua
- postres como la gelatina, el helado, el sorbete o los polos
- salsas y sopas
Esta lista no es exhaustiva. Obtén más información sobre los líquidos.
Si padeces una falla renal, es posible que debas limitar tu ingesta de líquidos. Es posible que estés bebiendo demasiados líquidos si presentas:
- un aumento repentino de peso
- hinchazón o edema alrededor de los ojos, las manos o los pies
- dificultad para respirar
- un aumento de la presión arterial
Informa a tu equipo de diálisis si tienes alguno de estos problemas.
Su equipo de diálisis le avisará si aumenta demasiado de peso por retención de líquidos. Pregunte a su dietista por formas útiles de reducir la cantidad de líquido que bebe.
Consejos nutricionales para la diálisis peritoneal
Si te sometes a diálisis peritoneal, es posible que, con el tiempo, aumentes de peso de forma no deseada. Esto ocurre porque el líquido de diálisis que utilizas para los intercambios contiene un azúcar llamado dextrosa. La dextrosa ayuda a eliminar el exceso de líquido de la sangre. Sin embargo, la dextrosa aporta calorías, lo que puede provocar un aumento de peso no deseado. Si tienes diabetes, el exceso de azúcar de la solución de diálisis puede hacer que aumente tu nivel de azúcar en sangre.
Para ayudar a prevenir el aumento de peso no deseado o la hiperglucemia, debes:
- Pedir ayuda a tu dietista para planificar comidas que eviten el aumento de peso y el nivel elevado de azúcar en sangre.
- Limitar el consumo de sodio y de líquidos. Esto puede ayudar a evitar la necesidad de utilizar soluciones con mayor contenido de azúcar en el líquido de diálisis.
- Pregunte a sus profesionales de la salud si necesita cambiar su medicación para ayudar a controlar el nivel de azúcar en sangre.
- Pregunte a sus profesionales de la salud si debe cambiar el tipo de líquido de diálisis que utiliza para sus intercambios.
Evaluación global subjetiva (SGA)
La Evaluación Global Subjetiva (SGA, por sus siglas en inglés) es una prueba que tu dietista puede realizarte para detectar signos de problemas nutricionales en tu organismo. Durante una SGA, tu dietista te hará preguntas sobre tu ingesta de alimentos y evaluará las reservas de grasa y músculo de tu cuerpo. El dietista analiza:
- los cambios en su peso
- cambios en los tejidos de la cara, los brazos, las manos, los hombros y las piernas
- la ingesta de alimentos
- sus niveles de actividad y energía
- los problemas que podrían impedirte comer
Análisis de sangre
Existen dos análisis de sangre que pueden utilizarse: la albúmina y el equivalente normalizado de proteínas en el nitrógeno de excreción (PNA):
- La albúmina es un tipo de proteína presente en la sangre. Si el nivel de albúmina es demasiado bajo, puede significar que no estás ingiriendo suficientes proteínas o calorías.
- El PNA calcula la cantidad de proteínas que ingieres. Ayuda a tu profesional de la salud y a tu dietista a comprobar si estás ingiriendo la cantidad adecuada de proteínas.
















