January 30, 2024
Empezar tu andadura en la abogacía puede parecer un poco abrumador, pero no te preocupes. Sharon McMahon, la creadora de “Sharon Says So” en las redes sociales y antigua profesora de ciencias políticas, está aquí para ayudarte. Conocida por su labor en la promoción de la verdad, la democracia y la educación no partidista, Sharon tiene muchísima sabiduría que compartir. Estos son sus tres consejos principales para quienes estén dispuestos a marcar la diferencia.
1. Únete a una organización
La acción colectiva tiene mucho poder. Si te apasiona una causa, unirte a un grupo de abogacía de tu organización sin ánimo de lucro favorita es una de las mejores formas de marcar la diferencia.
“Las organizaciones ya existentes saben cómo concertar reuniones con los legisladores y generar cambios”, afirma Sharon. “Responder a su llamamiento para hacer donaciones, colaborar en la actividad de abogacía o participar como voluntario es gratificante. Además, es más fácil generar cambios en grupo que por tu cuenta”.
¿Por qué funciona tan bien esta táctica?
“Los miembros del Congreso prestan atención a las cifras. Es fácil ignorar a una sola persona”, explica Sharon, “pero no lo es tanto cuando decenas de miles de personas reclaman lo mismo”.
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2. Conoce a tu público
Encontrar a tu representante es fácil. Introduce tu dirección en nuestra herramienta “Encuentra a tu representante” o visita Congress.gov.
“En la parte superior de congress.gov hay un espacio para que introduzcas tu código postal y tu dirección. Te indicará quién es tu representante y te redirigirá a su página web. Allí encontrarás sus números de teléfono y un formulario de contacto para enviarles un correo electrónico”, explicó Sharon. “A la gente le intimida ponerse en contacto con sus diputados o senadores. Pero la primera persona que lee ese correo electrónico o atiende tu llamada suele tener veintitantos años. Son recién graduados universitarios, personas que solicitaron un puesto de trabajo y fueron contratadas”.
El personal lee todos los correos electrónicos que llegan, contesta al teléfono y transmite el mensaje. ¡No necesitas ninguna formación avanzada para ser defensor de tus intereses! Lo único que necesitas es tu voz.
“Muchos creen que necesitan un doctorado para hablar con sus legisladores. No es así. Créeme, tienes que esforzarte más para conseguir que tu operador de telefonía móvil te devuelva el dinero”, dijo Sharon. “Puedes enviar el mismo correo electrónico a todos tus representantes o utilizarlo como guion para las llamadas. Para los proyectos de ley a nivel estatal, ponte en contacto con tus representantes estatales. Si se trata de un proyecto de ley a nivel federal, ponte en contacto con todos los representantes”.
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3. Elabora tu mensaje
Ahora que ya sabes quiénes son tus representantes, es hora de ponerte en contacto con ellos.
“Sé sencillo, directo y educado. Di exactamente lo que esperas y hazles saber que estás pendiente. Son unas 10 – 15 frases, algo que todo el mundo puede hacer”. Sharon añadió: “Una carta exagerada con una investigación a nivel de tesis adjunta es fácil de ignorar. Tu historia personal es más motivadora”.
Consejos de Sharon para redactar un correo electrónico o un guion de llamada de abogacía eficaz:
- Preséntate de forma educada. Facilita tu dirección para que tu representante sepa que eres un elector de su circunscripción.
- Explícales por qué les escribes, ya sea para que respalden un proyecto de ley o para que consideren una política.
- Dale algunas razones personales para apoyar tu propuesta.
- Insta al representante a que tome medidas sobre el tema que estás defendiendo.
- Hazle saber que agradeces su tiempo, que estarás pendiente de cómo vota sobre el asunto y despídete.
A continuación, anótate que debes hacer un seguimiento dentro de unas semanas.
“La mayoría de los legisladores te dirán que son las personas persistentes las que les llevan a actuar. Cualquiera puede enviar un correo electrónico. Pero hacer un seguimiento constante es otra cosa”, dijo Sharon. “Quizá resulte molesto, pero lo que para uno es una molestia, para otro es persistencia. ¿Deberías enviar un correo electrónico todos los días? No, pero hacer un seguimiento cada tres o cuatro semanas no es excesivo”.
Todas las peticiones y cartas de la NKF cuentan con mensajes ya redactados para facilitar aún más tus esfuerzos de abogacía. Solo tienes que introducir tu dirección, firmar para mostrar tu apoyo y añadir un breve mensaje personal. Nosotros nos encargaremos del resto. Actúa con Voices for Kidney Health.
¿Listo para marcar la diferencia?
“Voices for Kidney Health” está dispuesta a estar a tu lado en la lucha por unas mejores políticas de salud renal. Conviértete en defensor para dar el primer paso.









