9 de octubre de 2020
La National Kidney Foundation (NKF) lleva mucho tiempo abogando por la reforma y la modernización de nuestro sistema de trasplantes de órganos. Nuestra postura viene motivada por nuestra obligación para con los casi 100,000 pacientes que actualmente esperan un trasplante de riñón que les salve la vida. Lamentablemente, dado que solo se realizan unos 23,000 trasplantes al año, cada día fallecen 12 pacientes renales que se encuentran en lista de espera para un trasplante.
Las partes interesadas de todos los ámbitos de la comunidad de trasplantes coinciden en general en que existen numerosas deficiencias en el sistema de trasplantes: órganos de donantes fallecidos que no se extraen, fallos en la cadena de suministro, rechazos de órganos clínicamente valiosos y descartes injustificados de riñones. Sin embargo, debido a la naturaleza interdependiente de nuestro sistema, no resulta óptimo responsabilizar a una sola parte interesada de las mejoras generales del proceso de trasplante. La NKF se compromete a ser un defensor de una mayor rendición de cuentas que impulse a todas las partes interesadas a alcanzar un alto rendimiento en beneficio de los pacientes.
A principios de este año, la NKF apoyó las revisiones propuestas por la Administración a las Condiciones de Cobertura (CfC) de las Organizaciones de Obtención de Órganos (OPO). En nuestras observaciones formales dirigidas a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), reconocimos que varios elementos de la norma propuesta son problemáticos y deben revisarse en la norma definitiva. Formulamos varias observaciones, sugerencias y comentarios sobre la norma, pero de especial interés para la comunidad de las OPO son nuestras sugerencias de que los CMS:
- Combinen las medidas propuestas con una tasa de aceptación de órganos en los centros de trasplantes
- Reconsidere su propuesta de evaluación del rendimiento de las OPO para garantizar que los programas dispongan de tiempo suficiente para aplicar las iniciativas de mejora de la calidad y observar sus resultados
- Considere una ‘introducción gradual’ o un ‘período de transición’ para garantizar que la retirada de la certificación no provoque perturbaciones en el sistema de trasplantes
Entendemos que la comunidad de las OPO tiene otras preocupaciones y ha recomendado su propia serie de cambios a la norma propuesta. Aunque quizá no compartamos todas esas preocupaciones, la NKF se compromete a comprender los matices y la complejidad de las cuestiones para poder identificar soluciones sensatas y viables.
No obstante, creemos que las reformas son necesarias y que darán lugar a un aumento del número de donantes. Aunque pueda haber desacuerdo sobre la magnitud y el alcance del problema y el impacto de los cambios propuestos, no se podrá lograr una verdadera reforma si se retrasa la norma. Instamos a los CMS a que tengan debidamente en cuenta las opiniones de las partes interesadas y aprueben la norma con celeridad.
Si la norma definitiva requiere ajustes adicionales, seguiremos siendo defensores de directrices subnormativas, aclaraciones y otros cambios normativos.
También estamos dispuestos a colaborar con las OPO, los centros de trasplantes, los hospitales donantes y otras partes interesadas para aumentar el número de riñones disponibles para trasplante procedentes de donantes fallecidos. La NKF ha sido pionera a la hora de instar a que se introduzcan mejoras en el sistema de trasplantes. En 2016, la NKF convocó un panel formado por pacientes renales, profesionales, responsables de las OPO, responsables políticos y otras partes interesadas en el ámbito de los trasplantes para identificar las deficiencias y las barreras normativas del sistema de trasplantes que contribuían al descarte innecesario de riñones. Esa reunión llevó a la NKF a publicar un informe en el que se esbozaban 14 recomendaciones exhaustivas para mejorar la asignación de los riñones descartados, el cual se publicó en la revista *Clinical Transplantation, the Journal of Clinical and Translational Research*. También sirvió de base para que, en julio de 2019, la Red de Obtención y Trasplante de Órganos (OPTN) pusiera en marcha el Proyecto de Colocación Acelerada de Riñones (KAPP), con el fin de evaluar si acelerar la asignación de riñones extremadamente difíciles de colocar a través del Centro de Órganos puede aumentar su utilización. Si trabajamos juntos para poner en práctica y desarrollar estas recomendaciones, podremos alcanzar nuestro objetivo común de obtener más órganos, realizar más trasplantes y salvar más vidas.
Las preguntas relacionadas con esta declaración pueden dirigirse a Sharon Pearce, vicepresidenta sénior de Relaciones Gubernamentales de la National Kidney Foundation: Sharon.pearce@kidney.org.
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y aproximadamente el 90% no sabe que la padece. Uno de cada tres adultos en EE. UU. corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen: la diabetes, la presión arterial alta, las cardiopatías, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad del riñón. Las personas negras o afroamericanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que los estadounidenses blancos de padecer falla renal. Los hispanos tienen 1.3 veces más probabilidades que los no hispanos de padecer falla renal.
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con mayor trayectoria centrada en el paciente, dedicada a la concientización, la prevención y el tratamiento de la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.