Diabetes y enfermedad del riñón (etapas 1 – 4)

Una buena alimentación ayuda a las personas con enfermedad del riñón a mantenerse sanas. Si tus riñones no funcionan del todo bien, algunos cambios en la dieta te ayudarán a sentirte mejor.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes se produce cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizarla correctamente. La insulina es una hormona que controla la cantidad de azúcar en la sangre. Un nivel elevado de azúcar en la sangre puede causar problemas en muchas partes del cuerpo, como el corazón, los riñones, los ojos y el cerebro. Con el tiempo, esto puede provocar enfermedad del riñón y falla renal.

Existen dos tipos principales de diabetes. La diabetes tipo 1 suele aparecer en personas jóvenes. En este caso, el cuerpo no produce suficiente insulina. La diabetes tipo 2 suele darse en adultos mayores de 40 años, aunque cada vez es más frecuente en personas más jóvenes. Suele estar relacionada con el sobrepeso y tiende a ser hereditaria. En la diabetes tipo 2, el cuerpo produce insulina, pero no es capaz de utilizarla correctamente.

¿Qué es la Enfermedad Renal Crónica (ERC)?

Los riñones son importantes porque mantienen el equilibrio del resto del cuerpo. Su función es:

  • Eliminan los productos de desecho del organismo
  • Equilibran los líquidos del cuerpo
  • Ayudan a mantener la presión arterial bajo control
  • Mantienen los huesos sanos
  • Ayudan a producir glóbulos rojos.

Cuando se padece una enfermedad del riñón, significa que los riñones han sufrido daños. Los riñones pueden dañarse a causa de una enfermedad como la diabetes. Una vez que los riñones están dañados, no pueden filtrar la sangre ni realizar otras funciones tan bien como deberían.

El recorrido del paciente con NKF: Enfermedad renal crónica, imagen de dos caminos que se bifurcan

Tu salud renal es única. Tu tratamiento también debería serlo.

¿Cómo afecta la diabetes a mi cuerpo?

Cuando la diabetes no está bien controlada, el nivel de azúcar en sangre aumenta. A esto se le llama hiperglucemia. La hiperglucemia (nivel elevado de azúcar en sangre) puede causar daños en muchas partes del cuerpo, especialmente en los riñones, el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los pies y los nervios.

¿Cómo daña la diabetes mis riñones?

La diabetes puede afectar a los riñones al provocar daños en:

  • Los vasos sanguíneos del interior de los riñones. Las unidades de filtración de los riñones están formadas por diminutos vasos sanguíneos. Con el tiempo, los niveles elevados de azúcar en sangre pueden hacer que estos vasos se estrechen y se obstruyan. Sin suficiente sangre, los riñones se dañan y la albúmina (un tipo de proteína) atraviesa estos filtros y acaba en la orina, donde no debería estar.
  • Los nervios del cuerpo. La diabetes también puede dañar los nervios del cuerpo. Los nervios transmiten mensajes entre el cerebro y el resto de partes del cuerpo, incluida la vejiga. Informan al cerebro de cuándo la vejiga está llena. Pero si los nervios de la vejiga están dañados, es posible que no se note cuándo está llena. La presión de una vejiga llena puede dañar los riñones.
  • Tracto urinario. Si la orina permanece en la vejiga durante mucho tiempo, puedes contraer una infección del tracto urinario. Esto se debe a las bacterias. Las bacterias son organismos diminutos, como los gérmenes, que pueden causar enfermedades. Crecen rápidamente en la orina con un nivel elevado de azúcar. La mayoría de las veces, estas infecciones afectan a la vejiga, pero a veces pueden extenderse a los riñones.

¿Cómo puedo saber si tengo daño renal?

La mayoría de las personas con daño renal en fase inicial no presentan síntomas. La mejor forma de detectar el daño renal en fase inicial es hacerse un análisis de orina una vez al año. Este análisis detecta cantidades muy pequeñas de proteína en la orina, lo que se conoce como albuminuria. Ayuda a detectar el daño renal en una etapa temprana en personas con diabetes. No todas las personas con enfermedad del riñón llegan a sufrir falla renal. Con el tratamiento adecuado, se puede evitar que la enfermedad del riñón empeore.

Si tengo diabetes y daño renal, ¿qué debo hacer?

Tu profesional de la salud elaborará un plan de tratamiento para ti. Es posible que también tengas que acudir a un especialista en riñones (denominado “nefrólogo”). Un dietista también puede resultarte de ayuda. Las siguientes medidas pueden contribuir a que tus riñones funcionen mejor y duren más tiempo:

  • Controlar el nivel de azúcar
    en sangre La mejor forma de prevenir o retrasar el daño renal es mantener bien controlado el nivel de azúcar en sangre. Esto suele conseguirse con una dieta adecuada, ejercicio y, si es necesario, insulina o pastillas hipoglucemiantes (para reducir el nivel de azúcar en sangre).
  • Controlar la presión
    arterial alta La presión arterial alta puede aumentar el riesgo de sufrir falla renal. Pregunte a su médico cuál debe ser su objetivo de presión arterial.
  • Proteger la función renal tomando inhibidores de la ECA o ARA
    Es posible que su médico le recete medicamentos para la presión arterial alta (denominados inhibidores de la ECA o ARA) aunque su presión arterial sea normal. Las investigaciones sugieren que estos medicamentos pueden ralentizar la pérdida de función renal en todas las personas con diabetes, incluso en aquellas con presión arterial alta.
  • Limitar la ingesta de proteínas

    Las personas con diabetes y enfermedad del riñón deben ingerir la cantidad de proteínas necesaria para gozar de buena salud, pero sin excederse. Las investigaciones sugieren que reducir la ingesta de proteínas puede ralentizar el daño renal. Debe hablar con su médico sobre este tema. Si necesita seguir una dieta baja en proteínas, debe planificarla con un dietista especializado en enfermedad del riñón. No inicie este tipo de dieta sin consultar antes a un dietista, para que los cambios en su alimentación se realicen de forma saludable.
  • Informar inmediatamente a su médico de cualquier dificultad para orinar
    Es importante tratar a tiempo las infecciones del tracto urinario. Algunos signos de infección urinaria pueden ser: necesidad frecuente de orinar, ardor o dolor al orinar, orina turbia o con rastros de sangre, u orina con un olor fuerte.
  • Limitar la cantidad de sal en la dieta para ayudar a controlar la presión arterial alta y reducir la hinchazón corporal.
  • No tomar medicamentos que puedan dañar los riñones, especialmente los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), como el ibuprofeno y el naproxeno. Consulte con su médico antes de tomar cualquier suplemento a base de plantas, ya que algunos pueden dañar los riñones.
  • Mantener bajo control los niveles de colesterol y lípidos. Esto ayudará a prevenir un mayor daño en los vasos sanguíneos más grandes, como los del cerebro y el corazón.

¿Dónde puedo obtener más información?

La National Kidney Foundation dispone de folletos gratuitos que ofrecen más información sobre la diabetes y la enfermedad del riñón. Llama al número gratuito nacional 855.653.2273 y solicita los folletos gratuitos. Puedes consultar estos y otros títulos en www.kidney.org/store.

Si desea más información, póngase en contacto con nosotros.

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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