January 26, 2017
<div>En lo que respecta a tu atención sanitaria, tienes muchos derechos y opciones. A continuación te ofrecemos nuestros 10 consejos principales para las personas en diálisis.</div>
1. Tienes opciones de tratamiento.
Existen opciones sobre cómo, dónde y cuándo realizar la diálisis. Hay diferentes tipos de diálisis: diálisis peritoneal y hemodiálisis. La diálisis puede realizarse en un hospital, en una unidad de diálisis o en casa. Colabora con tu equipo sanitario para elegir un tratamiento con el que te sientas cómodo y pregúntales si otro tipo de tratamiento podría ser más adecuado para ti.
2. Compara en línea los centros de diálisis.
En la página web “Dialysis Facility Compare” hay disponible información sobre más de 5,600 centros de diálisis de EE. UU. Puedes comparar diferentes centros en función de su ubicación, calidad, horario de atención y otras características.
3. Puedes prepararte con antelación para una emergencia.
Pregunta en tu centro de diálisis cuál es el plan de emergencia en caso de tormenta de nieve, incendio, corte de electricidad u otros desastres naturales. Asegúrate de tener a mano los nombres, las direcciones y los números de teléfono de otras unidades de diálisis y hospitales de tu zona. Si te sometes a diálisis en casa, asegúrate de tener a mano suministros no caducados para al menos dos semanas. Si tienes que saltarte una sesión de diálisis, pon en marcha tu plan de alimentación de emergencia. Consulta recursos adicionales sobre cómo prepararse para emergencias, junto con una lista de la compra y un plan de comidas para una dieta de emergencia de tres días.
4. Existe una forma sencilla de transferir historiales médicos entre centros.
Existe una forma fácil y segura para que su equipo sanitario transfiera sus historiales de tratamiento a través de CROWNWeb. Por ejemplo, si ha sido ingresado en el hospital o si ha tenido que trasladarse durante una evacuación de emergencia, sus médicos y su equipo sanitario pueden acceder a información actualizada sobre su diálisis para que siga recibiendo la atención adecuada independientemente de dónde se encuentre.
5. Puedes viajar.
Hay centros de diálisis en muchos lugares de EE. UU. y a nivel internacional, por lo que no hay motivo para quedarse en un solo sitio. Sin embargo, es importante planificar con antelación concertando una cita en un centro de diálisis de tu destino antes de partir. El personal de tu centro puede ayudarte a hacer estos trámites.
6. Sé tu mejor defensor.
Sepa qué preguntas clave debe plantear a su médico u otros profesionales de la salud. Tome notas para poder consultarlas más adelante. Colabore con su equipo sanitario y decidan juntos un plan de tratamiento. Defienda sus propios intereses y comparta cómo se siente.
7. Tienes derechos y responsabilidades.
Tienes un gran control sobre tus tratamientos. La “Declaración de derechos y responsabilidades de los pacientes en diálisis” de la NKF puede ayudarte a saber más sobre cómo recibir una atención de calidad, la privacidad y tus derechos y responsabilidades.
8. Puedes beneficiarte de la cobertura del seguro.
Si padeces una falla renal en etapa terminal, es probable que tengas derecho a la cobertura del seguro de Medicare. Habla con tu equipo sanitario y con tu trabajador social para que te ayuden con los trámites del seguro.
9. Tendrás que seguir una dieta especial.
Cuando los riñones no funcionan correctamente, tendrás que cambiar tu dieta y limitar la cantidad de líquido que ingieres. Aunque tu dieta puede variar según el tipo de diálisis que recibas, los pacientes en diálisis suelen tener que limitar el sodio, el fósforo y el potasio en su alimentación. Es importante que hables con tu dietista especializado en nefrología para que puedas entender qué puedes y qué no puedes comer.
10. Los pacientes en diálisis pueden trabajar.
Muchos pacientes en diálisis pueden volver al trabajo o a los estudios una vez que se acostumbran a la diálisis. Tras establecer una rutina, muchos pacientes tienen más energía y descubren que pueden adaptarse a este nuevo horario. Algunos incluso encuentran formas de trabajar a distancia utilizando un ordenador portátil o un teléfono móvil, dependiendo de su profesión.









