February 11, 2025
Cada cuatro años comienza un nuevo mandato presidencial, lo que conlleva cambios políticos que pueden afectar a millones de personas, incluidas aquellas que padecen enfermedad del riñón. Con la toma de posesión del presidente Donald Trump para su segundo mandato el 20 de enero de 2025, están surgiendo nuevas políticas y cambios en el liderazgo en Washington, D.C.
Junto al presidente, el 119.º Congreso se constituyó el 3 de enero de 2025, dando la bienvenida a nueve nuevos senadores y 63 nuevos diputados de la Cámara de Representantes de EE. UU. Los cambios en el liderazgo político influyen en las políticas sanitarias, la financiación de la investigación y la protección de los pacientes, cuestiones clave para la comunidad de pacientes renales.
Cómo afectan los cambios en las políticas a los pacientes renales
Los cambios en el entorno político y normativo pueden tener repercusiones importantes en la comunidad de pacientes renales. El equipo de Relaciones Gubernamentales de la NKF se mantiene al tanto de la intensa actividad que se está desarrollando en Washington, D.C., para comprender qué implicaciones tienen las medidas del Gobierno y del Congreso para la capacidad de los pacientes de alcanzar una buena salud renal.
Medidas políticas clave a tener en cuenta
Cuando las políticas benefician a la comunidad de pacientes renales, alzamos la voz para apoyarlas. Cuando las medidas son perjudiciales, nuestra comunidad se opone. Pase lo que pase, la NKF antepone las necesidades y los deseos de la comunidad de pacientes renales.
Recientemente, nos han llamado la atención algunas medidas propuestas por el presidente Trump y que está estudiando el nuevo Congreso:
- Órdenes ejecutivas que dificultan el avance hacia un sistema sanitario equitativo que satisfaga las necesidades de todos los pacientes renales, especialmente de aquellos que comienzan su trayectoria con la enfermedad del riñón en una situación de desventaja.
- Restricciones a la capacidad de los funcionarios públicos para atender a los pacientes renales y llevar a cabo el trabajo que nuestra comunidad espera de ellos, como modernizar el sistema de trasplantes de EE. UU. o ofrecer orientación sobre los primeros ensayos clínicos de xenotrasplantes.
- La interrupción de la comunicación de las autoridades sanitarias públicas con la ciudadanía, lo que dificulta recibir información oportuna sobre las amenazas para los pacientes renales, especialmente aquellos con el sistema inmunitario debilitado.
- Cambios en la financiación de la investigación que afecten a la capacidad de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) para trabajar en nuevos tratamientos y curas para la enfermedad del riñón y la falla renal.
- Cambios en Medicaid y en la Ley de Asistencia Asequible (ACA) que eliminarían la cobertura sanitaria para las personas con enfermedad del riñón y aquellas en situación de riesgo.
- Cambios en la política de inmigración que podrían afectar a la capacidad de los nefrólogos, enfermeros y otros profesionales formados en el extranjero para vivir, trabajar y atender a pacientes renales en Estados Unidos.
El equipo de Relaciones Gubernamentales de la NKF está aquí para mantenerse al tanto de este panorama en rápida evolución. Seguimos analizando y comunicando las implicaciones de estos anuncios a medida que avanzan por nuestro sistema de controles y contrapesos.









