Sigue estos consejos para mantener tu corazón sano durante la diálisis: controla el nivel de azúcar en sangre y la tensión arterial, sigue una dieta saludable para el corazón, haz ejercicio, trata la anemia y reduce el estrés.
Las personas con enfermedad del riñón o falla renal corren el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. De hecho, es algo muy habitual. Estos diez consejos pueden ayudarte a reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o a evitar que esta empeore.
Consejo n.º 1: Controla el nivel de azúcar en sangre si tienes diabetes
- Comprueba tu nivel de azúcar en sangre con la frecuencia que te recomiende tu profesional de la salud
- Sigue tu plan de tratamiento, que incluye medicación, dieta y ejercicio
- Pregunte a su profesional de la salud qué medicamentos para la diabetes son los más adecuados para usted. Algunos medicamentos pueden ser más adecuados que otros cuando se está en diálisis
Consejo n.º 2: Controla la Presión Arterial Alta
- Toma todos tus medicamentos para la tensión arterial tal y como te hayan indicado. Algunos medicamentos, denominados inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y bloqueadores de los receptores de la angiotensina, ayudan a proteger los riñones y el corazón. Pregunta a tu profesional de la salud sobre ellos si aún no los tomas.
- Pregunte a su equipo sanitario cuál debe ser su presión arterial. Para muchas personas, debe ser inferior a 140/90 antes del tratamiento y inferior a 130/80 después de este.
- Respete los límites de ingesta de líquidos y sodio (sal) para evitar la acumulación de líquido.
- Su dieta no debe incluir más de 2000 mg de sodio al día (o 5 gramos de sal al día).
- Consulte a su dietista una vez al mes.
- Pregunte a su equipo de diálisis si las siguientes medidas podrían ayudar a prevenir la acumulación de líquido:
- Aumentar la eliminación de líquido durante la diálisis (lo que se denomina ultrafiltración)
- Tratamientos de diálisis más largos o más frecuentes
Consejo n.º 3: Reducir los niveles elevados de colesterol
- Asegúrate de hacerte un análisis de sangre anual para comprobar lo siguiente:
- Colesterol total
- Colesterol ‘malo’ (lipoproteína de baja densidad, LDL)
- Colesterol ‘bueno’ (lipoproteínas de alta densidad, HDL)
- Triglicéridos
- Pregunta a tu profesional de la salud cuáles deben ser tus objetivos de colesterol. Si tus niveles no se encuentran dentro de los valores saludables, deberías:
- Seguir una dieta baja en grasas
- Aumentar la actividad física
- Preguntar por un medicamento que le ayude a reducir el colesterol, si es necesario
Consejo n.º 4: Sigue una dieta saludable para el corazón
- Consume alimentos con bajo contenido en grasas saturadas y colesterol
- Limita el consumo de alimentos con alto contenido en fósforo, como los lácteos, los frutos secos, las semillas, las legumbres secas y los refrescos oscuros. (Véase el consejo para el corazón n.º 7).
- Consulte a su dietista sobre cómo obtener la cantidad adecuada de proteínas y calorías para mantener un peso saludable.
- Aumente el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, beneficiosos para el corazón, como el salmón, las semillas de lino, la soja, las nueces y el aceite de colza.
Consejo n.º 5: Aumenta la actividad física
- Pregunta a tu profesional de la salud si necesitas seguir primero una terapia física para mejorar tu fuerza y resistencia antes de aumentar la actividad física.
- Empieza a hacer ejercicio poco a poco y ve aumentando gradualmente hasta llegar a unos 30 minutos la mayoría de los días de la semana.
- Haz ejercicio con regularidad para:
- Mejorar los niveles de colesterol nocivo
- Reducir el exceso de peso
- Controlar el azúcar en sangre y la presión arterial
- Mejorar la capacidad cardiovascular y pulmonar
Consejo n.º 6: Tratar la anemia
- La mayoría de las personas con enfermedad del riñón o falla renal desarrollarán anemia
- La anemia significa que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos
- La anemia se puede tratar con medicamentos llamados ESA (agentes estimulantes de la eritropoyetina) y un aporte adicional de hierro. Estos ayudan al organismo a producir glóbulos rojos.
- El tratamiento de la anemia puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades cardíacas. Si ya padeces una enfermedad cardíaca, puede ayudar a evitar que empeore.
- Corregir la anemia ayuda a evitar que el músculo del lado izquierdo del corazón se engrose. Si este músculo se engrosa, al corazón le cuesta más bombear la sangre.
Consejo n.º 7: Mantén el equilibrio entre el calcio y el fósforo
- El calcio y el fósforo son nutrientes importantes que tu cuerpo necesita. Sin embargo, la mayoría de las personas en diálisis desarrollan un desequilibrio de calcio y fósforo. Esto puede provocar enfermedades óseas y cardíacas.
- Mantén el equilibrio de estos dos minerales tan importantes:
- Sigue una dieta baja en fósforo
- Tomar medicamentos llamados ‘captadores de fosfato’ con las comidas y los tentempiés
- Tomar una forma activa de vitamina D si se lo ha recetado su profesional de la salud
Consejo n.º 9: Habla con tu profesional de la salud sobre la posibilidad de tomar aspirina para prevenir los infartos
- Es posible que un profesional de la salud te recomiende tomar una dosis baja de aspirina para ayudar a prevenir los infartos.
- El profesional de la salud deberá asegurarse de que la aspirina no le provoque problemas de sangrado.
Consejo n.º 10: Reduce el estrés
- Los sentimientos de estrés, como la tristeza, la ira y la preocupación, pueden contribuir a la aparición de enfermedades cardíacas.
- Su asistente social puede ayudarle a aprender a afrontar estos sentimientos de estrés y debería hablar con usted cuando comience la diálisis y, posteriormente, a intervalos regulares.
- También se te puede recomendar asesoramiento psicológico y medicación.
















