La sobrecarga de líquidos en los pacientes en diálisis se produce cuando se acumula un exceso de agua en el organismo. Puede provocar hinchazón, presión arterial alta, problemas respiratorios y problemas cardíacos.
El exceso de agua en el organismo se denomina sobrecarga de líquidos o hipervolemia. Una de las principales funciones de los riñones es equilibrar los líquidos del organismo. Si se acumula demasiado líquido en el cuerpo, puede tener efectos perjudiciales para la salud, como dificultad para respirar e hinchazón.
Cuando se está en diálisis, los riñones ya no son capaces de mantener el equilibrio adecuado de líquidos en el organismo. No pueden eliminar la cantidad suficiente. Por eso es tan importante limitar la cantidad de sodio (sal) y de líquido que se ingiere entre sesiones de diálisis. Esto ayuda al organismo a mantener la cantidad adecuada de líquido y facilita que la sesión de diálisis elimine el exceso de agua.
¿Cómo te afecta la sobrecarga de líquidos?
- Hinchazón: La hinchazón en los pies, los tobillos, las muñecas y la cara es un síntoma de exceso de líquido en el cuerpo. A esto se le llama edema.
- Molestias: Los calambres, el dolor de cabeza y la hinchazón abdominal (estómago) pueden hacerte sentir incómodo.
- Presión Arterial Alta: El exceso de líquido en el torrente sanguíneo dificulta que el cuerpo mantenga una presión arterial saludable.
- Dificultad para respirar: El exceso de líquido en el cuerpo puede llegar a los pulmones, lo que dificulta la respiración.
- Problemas cardíacos: El exceso de líquido puede afectar a la frecuencia cardíaca y a los músculos del corazón, y puede aumentar el tamaño de este.
¿Cómo puedo evitar la sobrecarga de líquidos?
- Lleva un control de los líquidos que ingieres. Algunos pacientes utilizan un sistema visual que les ayuda a ver cuánto líquido ingieren. Busca un recipiente en el que puedas hacer marcas o lleva un diario en el que anotes todos los líquidos que consumes a diario.
- Sigue las recomendaciones sobre la ingesta de líquidos que te haya dado tu equipo sanitario. La mayoría de los pacientes en diálisis deben limitar su ingesta de líquidos a 32 onzas al día.
- Controla tu sed. Tu dietista puede ayudarte a encontrar formas de controlar la sed, como caramelos duros sin azúcar, trocitos de hielo o uvas congeladas. Esto te ayudará a evitar beber demasiado líquido entre sesiones de diálisis.
- Controle su consumo de sodio. El sodio, en forma de sal, hace que el cuerpo retenga agua. Un exceso de sal en la dieta aumentará el riesgo de sobrecarga de líquidos y dificultará su eliminación durante la diálisis.
- Adapta tu diálisis. Si la sobrecarga de líquidos se convierte en un motivo de preocupación o en un problema, habla con tu equipo sanitario sobre la posibilidad de ajustar tu tratamiento de diálisis. A menudo se recomiendan sesiones de diálisis más largas o más frecuentes para ayudar a eliminar el exceso de líquido.








