Grupos renales Trasplante y donación de órganos y tejidos Cuidadores Donación en vida Trasplante de riñón Cuidadores de adultos
February 26, 2020
El 1 de abril de 2015, Carol y Richard Murray se habían instalado en una nueva casa, en una nueva ciudad. Richard se sentía un poco agotado, algo que achacaba a la emoción y al esfuerzo físico de la mudanza. Menos de dos semanas después, el Día de la Madre, la pareja acabó en urgencias.
Tras las primeras pruebas, los médicos diagnosticaron a Richard insuficiencia renal. Aunque Richard llevaba años padeciendo presión arterial alta y seguía un riguroso tratamiento farmacológico, la enfermedad renal crónica fue una noticia muy desagradable para los Murray.
“Como cuidadora”, escribe Carol, “me resultaba extremadamente difícil ver a este hombre al que tanto quería luchar por mantener una buena calidad de vida”.
Durante los tres años siguientes, la función renal de Richard fluctuó, pero gracias a la excelente atención del equipo de la Universidad de Minnesota, los Murray describen su vida como “relativamente normal”. A lo largo de esos años, varias personas se ofrecieron como posibles donantes vivos, pero fueron descartadas tras el proceso de evaluación.
“Debo decir que mi amor me llenaba de admiración”, escribe Carol. “La fuerza, la determinación y la fe de Richard eran sencillamente asombrosas. Seguimos apoyándonos mutuamente con amor y estábamos decididos a vivir la vida al máximo cada día”.
Al llegar la primavera de 2018, la función renal de Richard siguió deteriorándose y parecía que no iba a haber otra mejoría.
En algún momento de ese periodo de deterioro, Carol se dio cuenta de que quizá estaba destinada no solo a ser la pareja ideal de Richard en el matrimonio, sino también para el trasplante de riñón. Carol rellenó el cuestionario de Breeze Trasplante y fue descartada de inmediato debido a su peso, un obstáculo muy habitual para el trasplante.
Carol se había hecho pruebas y sabía que su estado de salud general era bueno y que su grupo sanguíneo era compatible con el de Richard, así que se propuso perder más de 60 libras antes de que Richard se viera obligado a someterse a diálisis.
En menos de un año, Carol había perdido el peso necesario para donar y, el 18 de marzo de 2019, descubrieron que Carol era compatible directamente con Richard. “Una pareja hecha en el cielo”, dice Carol.
El 12 de junio de 2019, Carol donó su riñón izquierdo a Richard, el hombre con el que se había comprometido para lo bueno y para lo malo nueve años y medio antes.
Hoy, los Murray llevan ocho meses tras el trasplante y sus vidas se han adaptado a una nueva normalidad. Carol y Richard siguen centrados en vivir la mejor vida posible y, como parte de ello, dan de regreso colaborando como voluntarios con la National Kidney Foundation en Minnesota. Es muy probable que los oigas compartir su historia de trasplante en futuros talleres “La Pregunta y el Regalo más Grande” sobre trasplantes o que los veas participar por segundo año consecutivo en la Kidney Walk de las Ciudades Gemelas.
“La NKF no solo es un recurso increíble para quienes se enfrentan a la enfermedad del riñón y al trasplante”, escribe Carol, “sino también para quienes buscan información que les ayude a prevenir los problemas renales”.
“Richard y a mí nos ha cambiado profundamente este viaje hacia el trasplante y a lo largo del mismo”, añade Carol. “A cada uno de nosotros se nos ha concedido un milagro especial a través de este viaje de amor. Nos sentimos humildes ante nuestra condición humana, arraigados en la gratitud por las bendiciones que se nos han concedido, y estamos dispuestos a dar de regreso algo a la sociedad para ayudar a los demás. Nuestro deseo es seguir informando a los demás sobre la enfermedad del riñón y la donación. Hoy sabemos que, independientemente de lo que nos depare la vida, recorreremos nuestro camino con amor, elegancia y dignidad”.
“Si alguna vez dejamos un legado, es que nos amamos mucho el uno al otro”. — Indigo Girls


















