August 12, 2014
Enfermedades como la diabetes, la presión arterial alta y el endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis) causan daños tanto en el corazón como en los riñones. Por lo tanto, si padeces una enfermedad cardíaca, es probable que también tengas una enfermedad del riñón, y viceversa. Muchas personas no presentan síntomas graves hasta que su enfermedad del riñón o cardíaca se encuentra en una fase bastante avanzada, pero existen algunos signos de alerta. ¿Podrías estar pasándolos por alto?
La National Kidney Foundation comparte cinco indicios de que tus riñones o tu corazón podrían tener problemas:
- Ojos hinchados. Si tus ojos están hinchados de forma constante, sobre todo por la mañana, presta atención. Esto se ha relacionado con la enfermedad del riñón y la enfermedad cardíaca. Dado que los ojos hinchados están relacionados con muchas otras afecciones, a menudo se pasan por alto la enfermedad del riñón y la enfermedad cardíaca.
- Presión Arterial Alta o Hipertensión. La hipertensión es una de las principales causas de infartos, accidentes cerebrovasculares y enfermedad del riñón. Controlar la presión arterial alta mediante la pérdida de peso, el ejercicio, dejar de fumar, reducir el consumo de sal y tomar medicación para la hipertensión reduce el riesgo de estas complicaciones. Incluso la presión arterial alta límite, o prehipertensión, debe tomarse en serio, ya que puede provocar daño del riñón.
- Hinchazón en las extremidades. Los riñones filtran los desechos de la sangre y eliminan el exceso de agua del cuerpo a través de la orina. Cuando los riñones no funcionan correctamente, este líquido puede permanecer en el organismo en lugar de ser excretado. La hinchazón en las manos, los pies y los tobillos puede estar asociada a falla renal o cardíaca y no debe pasarse por alto.
- Proteína o sangre en la orina. El análisis de orina se utiliza para detectar anomalías como un exceso de proteína, sangre, pus, bacterias o azúcar. Un análisis de orina puede ayudar a detectar diversos trastornos renales y del tracto urinario, entre ellos la enfermedad del riñón crónica, la diabetes, las infecciones de vejiga y los cálculos renales. La presencia de trazas de un tipo de proteína, la albúmina, en la orina (albuminuria) es un signo precoz de enfermedad del riñón crónica. La presencia persistente de albúmina y otras proteínas en la orina (proteinuria) indica daño renal. La presencia de albúmina también es un factor de riesgo de eventos cardiovasculares y de muerte.
- Colesterol alto. El colesterol es una sustancia similar a la grasa que se encuentra en la sangre. Un exceso de colesterol puede acumularse en los vasos sanguíneos, estrechándolos y provocando una obstrucción. Cuando se produce una obstrucción en los vasos sanguíneos del corazón, se denomina cardiopatía coronaria y puede provocar un infarto de miocardio. En las personas con enfermedad renal crónica (ERC), la cardiopatía es muy frecuente. Se recomienda que las personas con ERC se sometan a análisis de colesterol al menos una vez al año. Es posible que su médico le recomiende realizarlos con mayor frecuencia si se produce algún cambio en su estado de salud.
Cualquier persona puede desarrollar una enfermedad del riñón crónica a cualquier edad. Sin embargo, algunas personas tienen más probabilidades que otras de desarrollar una enfermedad del riñón debido a su edad, origen racial y étnico, y/o antecedentes familiares de cardiopatías, falla renal, diabetes o presión arterial alta. Para obtener más información sobre la enfermedad del riñón y las cardiopatías, visita la sección “Temas del Riñón”.
















