El virus BK es frecuente y suele permanecer inactivo en el organismo, pero puede reactivarse tras un trasplante, sobre todo si el sistema inmunitario está debilitado. Puede afectar al nuevo riñón.
¿Qué es el virus BK?
El virus BK es un virus que la mayoría de las personas contraen durante la infancia. Los síntomas pueden parecerse a los de un resfriado común. Una vez que se contrae la infección por el virus BK, este permanece en el organismo de forma permanente. Sin embargo, no causa problemas a la mayoría de las personas. A esto se le denomina estado latente, es decir, como si estuviera “dormido” en el cuerpo. A veces, cuando el sistema inmune no funciona bien, el virus se ‘despierta’. Entonces puede provocar síntomas de infección. El virus BK también se conoce como poliomavirus.
¿Qué factores aumentan el riesgo de contraer una infección por el virus BK?
- Trasplante de órganos, como un trasplante de riñón
- Cirugía o lesión renal
- Edad avanzada
- Afecciones médicas que debilitan el sistema inmune (el VIH y la diabetes, por citar algunas)
¿De qué manera aumenta el trasplante el riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con el virus BK?
Tras el trasplante, tomarás medicamentos especiales ‘antirrechazo’. Estos hacen que tus glóbulos blancos no funcionen tan bien. Los glóbulos blancos ayudan a tu cuerpo a combatir las infecciones. Cuando tomas estos medicamentos, tu cuerpo corre un mayor riesgo de sufrir infecciones. Es posible que tengas el virus BK en tu organismo sin saberlo. Tras el trasplante, el virus puede volver a activarse. Esto se debe a los medicamentos antirrechazo. Puede dañar tu nuevo riñón y provocar que tu cuerpo lo rechace.
¿Cómo sabré si tengo el virus BK en mi organismo?
Tu profesional de la salud comprobará si hay signos del virus en tu organismo. Realizará estas comprobaciones tanto antes como después de que te sometas al trasplante de riñón. Dado que el virus BK puede ‘reactivarse’, es importante estar atento a los signos de infección. Los síntomas pueden incluir:
- Cambios en la visión, como visión borrosa
- Cambios en el color de la orina (orina de color marrón o rojo)
- Dolor al orinar
- Dificultad para orinar
- Necesidad de orinar más de lo habitual
- Tos, resfriado o dificultad para respirar
- Fiebre, dolor muscular o debilidad
- Convulsiones
La presencia de cualquiera de estos síntomas podría ser un signo de infección. Esto puede afectar al éxito de su trasplante de riñón. Es importante que informe a su profesional de la salud si observa cualquier signo de infección.
¿Cómo se controlará mi infección por el virus BK?
Tras el trasplante, se le realizarán análisis de sangre y/o de orina de forma periódica. Su profesional de la salud decidirá con qué frecuencia se le realizarán pruebas para detectar el virus BK y otras infecciones. Esto ayuda a garantizar que su trasplante no corra ningún riesgo.

















