May 09, 2021
Sí, si padeces nefritis lúpica, salvo en los casos más excepcionales, también padeces, por definición, lupus.
Sin embargo, son demasiados los pacientes que desconocen este hecho tan sencillo y fundamental.
La nefritis lúpica es un tipo de enfermedad del riñón que constituye una complicación del lupus eritematoso sistémico (LES o lupus). El lupus es una enfermedad autoinmune grave que puede dañar los riñones —lo que se denomina nefritis lúpica— y otros órganos de todo el cuerpo.
La historia de una paciente
Tomemos como ejemplo a Christl Domina, de 50 años, de Billings (Montana), que llevaba una vida sin problemas de salud hasta que, de repente, un día de 2007, su presión arterial se disparó sin motivo aparente.
“Mi médico de cabecera no sabía qué hacer y no tenía ni idea de qué me pasaba”, explicó Christl. “Me hicieron muchas pruebas y una de ellas reveló un nivel elevado de creatinina, así que me derivó a un nefrólogo”.
Los riñones de Christl estaban fallando, pero su equipo médico no estaba seguro de por qué; lo que sí sabían era que necesitaba diálisis para salvarle la vida. Christl tardó años en comprender que la nefritis lúpica contra la que luchaba estaba causada por el LES.
“El lupus es una enfermedad traicionera”, afirmó Christl. “La nefritis lúpica y el lupus se manifiestan de muchas formas diferentes”.
Por desgracia, la historia de Christl no es única. Un nuevo estudio conjunto de la National Kidney Foundation y la Alianza para la Investigación del Lupus, realizado con cientos de pacientes, reveló que la mitad de quienes sabían que padecían nefritis lúpica no creían que también tuvieran lupus.
Esa estadística no sorprendió ni a Christl ni a otra paciente, Alison Lee, de 37 años, de la ciudad de Nueva York, a pesar de que a Alison le diagnosticaron primero LES y, unos años más tarde, nefritis lúpica.
“Cuando empecé a sufrir una falla renal, supusimos acertadamente que se debía al lupus”, explicó Alison. “Pero los síntomas de la nefritis lúpica se asemejan a los de otras enfermedades inflamatorias. Mis síntomas eran fatiga y debilidad. Eso podría haber sido causado por cualquier cosa. No era consciente de que la razón era que mis riñones estaban fallando”.
Principales conclusiones del estudio
- Los pacientes no siempre ven las cosas de la misma manera que los médicos y la información puede interpretarse de forma diferente.
- A menudo se les dice a los pacientes que cambien su dieta, en lugar de recetarles un medicamento o derivarlos a un especialista.
- La nefritis lúpica no se conoce bien, ni siquiera por parte de los pacientes a los que se les ha diagnosticado.
- Los pacientes quieren saber más sobre su enfermedad de lo que les cuentan sus profesionales sanitarios.
Más información sobre el estudio conjunto.
Consejos de Christl para otros pacientes:
- ¡Hazle muchas preguntas a tu médico de cabecera! ¿Qué más da si la consulta se alarga un poco?
- Infórmate tanto sobre el lupus como sobre la nefritis lúpica.
- Lee libros sobre la enfermedad y sus complicaciones.
- Mantente siempre atento a tu salud.
- Tú eres el mejor defensor de tu salud, siempre.
Datos sobre la nefritis lúpica
- El daño renal es uno de los problemas de salud más comunes causados por el lupus. Entre los adultos con lupus, hasta 5 de cada 10 padecerán una enfermedad del riñón. Entre los niños con lupus, 8 de cada 10 padecerán una enfermedad del riñón.
- Los afroamericanos, los hispanos/latinos y los asiático-americanos tienen más probabilidades de desarrollar nefritis lúpica que los caucásicos. La nefritis lúpica es más frecuente en hombres que en mujeres.
- Los síntomas de la nefritis lúpica pueden incluir orina espumosa y edema —hinchazón que se produce cuando el cuerpo retiene demasiado líquido, normalmente en las piernas, los pies o los tobillos, y con menor frecuencia en las manos o la cara—. También puede desarrollarse presión arterial alta.
- Los problemas renales suelen aparecer al mismo tiempo o poco después de que se manifiesten los síntomas del lupus y pueden incluir dolor o hinchazón en las articulaciones, dolor muscular, fiebre sin causa conocida y una erupción cutánea roja, a menudo en la cara, a lo largo de la nariz y las mejillas, que a veces se denomina “erupción en forma de mariposa” debido a su forma.
Recuerda que es importante someterte a un reconocimiento médico anual, hablar con tu médico sobre tus preocupaciones o síntomas de salud y ser tu propio defensor para recibir la mejor atención médica.









