March 20, 2018
Por Jenise Stephen, Doctora en Farmacia
Ya ha llegado otra vez esa época del año: ¡el tiempo empieza a calentarse poco a poco y los días se alargan! A pesar de lo que pueda indicar la temperatura exterior, la primavera ha llegado oficialmente. Y con la nueva estación llega ese ritual tradicional: la limpieza de primavera.
Es muy probable que, si abres tu botiquín, encuentres algunos frascos de medicamentos recetados antiguos o quizá restos de medicamentos que “pueden que te vengan bien algún día”. En realidad, es posible que esos medicamentos hayan caducado y puedan causarte más daño del que imaginas.
Es importante incluir el armario de los medicamentos en la limpieza de primavera, y aquí tienes seis consejos para empezar:
Tu farmacia local, la comisaría de policía o la Agencia Antidroga también pueden ayudarte a deshacerte de los medicamentos de forma segura.
- Comprueba las fechas. Revisa todo lo que hay en tu botiquín, incluidos pomadas, suplementos y vitaminas. Deshazte de cualquier producto que haya superado la fecha de caducidad. Muchos medicamentos pierden su eficacia una vez pasada la fecha de caducidad. Algunos pueden incluso resultar tóxicos.
- En el caso de los medicamentos con receta, sigue la regla de un año. Deshazte de cualquier medicamento con receta que tenga más de un año.
- Deshazte de cualquier producto que haya cambiado de color, olor o sabor. Esto incluye cualquier color que se haya desvanecido, ya que puede haber estado expuesto a demasiada luz.
- Deshazte de los envases sin etiquetar. Si un medicamento ya no está en su envase original y no se puede identificar, deshazte de él. En el futuro, intenta guardar siempre los medicamentos en sus envases originales para poder reconocerlos fácilmente. Esto incluye los ungüentos, ya que se pueden confundir fácilmente con cremas.
- Ten cuidado al desechar los medicamentos. Debido al posible daño al medio ambiente, no se recomienda simplemente tirar los medicamentos a la basura ni tirarlos por el inodoro. Esto es lo que debes hacer:
- Introduce todos los medicamentos en una bolsa con cierre hermético. Si hay medicamentos sólidos, añade un poco de agua para que se disuelvan.
- Añade arena para gatos, posos de café, serrín o cualquier material que se mezcle bien y haga que resulte poco apetecible para los niños o los animales.
- Cierra bien la bolsa y tírala a la basura.
- Elimina cualquier información identificativa del frasco del medicamento (como la etiqueta), límpialo y recíclalo.
- Plantéate cambiar de sitio tu botiquín. Muchas personas no se dan cuenta de que el armario del baño no es el mejor lugar para guardar medicamentos. Los cambios de temperatura y humedad que se producen mientras se está duchando pueden reducir la eficacia de tus medicamentos. Los medicamentos deben guardarse en un lugar fresco y seco, fuera del alcance de los niños. Plantéate utilizar un cajón de tu cómoda o una caja con cerradura en tu armario.


















