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September 04, 2019
Para LaTonya Daniels, las evaluaciones para detectar enfermedades del riñón son una oportunidad para una vida mejor… y para la vida misma. A LaTonya le diagnosticaron una enfermedad del riñón hace 12 años, justo después de cumplir los 40. Antes de irse de vacaciones con su familia, acudió a una revisión médica rutinaria. Más tarde, el médico la llamó para decirle que tenía que acudir a la consulta de inmediato. Tras someterse a más pruebas y consultar a un nefrólogo, le comunicaron que se encontraba en las primeras etapas de una enfermedad del riñón.
El diagnóstico la pilló completamente por sorpresa. Sin embargo, ya había sufrido eclampsia tras dar a luz a una de sus hijas y padecía gota, por lo que se la consideraba de alto riesgo de padecer una enfermedad del riñón. Seis años después de su diagnóstico, LaTonya tuvo que empezar con la diálisis.
Licenciada por la Universidad de Pittsburgh, LaTonya está especializada en información sanitaria y historiales médicos. Durante los primeros años de su carrera, LaTonya realizaba evaluaciones como parte de su trabajo y colaboraba regularmente como voluntaria en campañas de evaluación de enfermedades. En 2013, LaTonya colaboró con la oficina local de la NKF para organizar un evento KEEP® Healthy en su lugar de trabajo, la residencia de ancianos St. Ignatius de Filadelfia. Se propuso como misión ayudar a las personas con alto riesgo de padecer enfermedad del riñón.
La convicción de LaTonya sobre la importancia de las evaluaciones acabó salvándole la vida. Había entrado en la lista de espera de trasplantes poco después de que le diagnosticaran la enfermedad del riñón, pero tuvo que prolongar su espera debido a otro diagnóstico: el de cáncer de mama. “Si no me hubiera cuidado y no me hubiera hecho esas evaluaciones, nunca habría ido a hacerme una mamografía”.
En 2015, ocho días antes de cumplir 48 años, LaTonya recibió un riñón de un donante fallecido desconocido, al que cariñosamente llamó “Kenny”. “Celebro la vida cada día, pero ahora tengo una celebración aún más especial el día de mi cumpleaños. ¡Ha sido el mejor regalo de mi vida!”, afirmó.
LaTonya cree que hay muchas otras personas en situación de alto riesgo a las que se podría ayudar si se sometieran a una evaluación renal. Colaborará con la NKF para llevar a cabo su cuarta evaluación “KEEP Healthy” en noviembre de 2019, que ahora incluye a un colectivo más amplio que el de las personas con riesgo de padecer ERC. Está libre de cáncer y, en estos momentos, está ayudando a su hija menor a instalarse en su residencia universitaria en la Universidad de Delaware.
LaTonya describe la época de su vida en la que esperaba un riñón como “una eternidad que se alarga ante ti y pasa volando a tus espaldas”. No puede creer que hayan pasado cuatro años desde que recibió su riñón, pero sigue “en esto” junto a quienes aún esperan su oportunidad, y espera concienciar a donantes, receptores y personas en riesgo.


















