June 25, 2020
Por Kevin Longino
Director general de la National Kidney Foundation y paciente con trasplante renal
24 de junio de 2020
Esta semana hay tres temas que me preocupan: el repunte de los casos de COVID-19 en los estados que están reabriendo y lo que eso significa para los pacientes renales; las desigualdades que existen en la asistencia sanitaria y lo que podemos hacer al respecto, especialmente durante la pandemia; y cómo la pandemia está afectando a los niños con enfermedad del riñón.
Los repuntes de coronavirus son peligrosos para los pacientes renales
Los últimos informes de seguimiento de la Universidad Johns Hopkins y de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins indican que muchos estados están experimentando actualmente repuntes en el número de casos de coronavirus. Una nueva investigación realizada en Italia revela que más del 20% de los pacientes que fallecieron a causa de la COVID-19 padecían enfermedad renal crónica. Además, un nuevo informe de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) detalla el grave impacto que la COVID-19 está teniendo en los pacientes renales, señalando lo siguiente: “Los pacientes con enfermedad renal en fase terminal (ERFT) (personas con enfermedad del riñón crónica sometidas a diálisis) presentaron la tasa más alta de hospitalización entre todos los beneficiarios de Medicare, con 1,341 hospitalizaciones por cada 100,000 beneficiarios. Los pacientes con ERFT también son más propensos a padecer comorbilidades crónicas asociadas a un mayor riesgo de complicaciones por COVID-19 y de hospitalización, como la diabetes y la insuficiencia cardíaca”.
La NKF ha venido dando la voz de alarma desde el principio de la pandemia y por eso hemos estado defendiendo la diálisis en casa, la telesalud y las extracciones de sangre a domicilio, que son de vital importancia para garantizar la seguridad de nuestra población de pacientes renales. Los pacientes renales no pueden bajar la guardia en el uso de mascarillas y otros equipos de protección, y deben seguir aislándose en la medida de lo posible.
Promulgar legislación para abordar las desigualdades en materia de salud
Si has estado leyendo mis blogs, sabrás que abordar las desigualdades en materia de salud ha sido un tema central y que hacer frente a estas desigualdades seguirá siendo una cuestión fundamental para la National Kidney Foundation de cara al futuro. Recientemente se celebraron dos audiencias en el Congreso para abordar el desmesurado impacto que la COVID-19 tiene en las comunidades de color: “El impacto desproporcionado de la COVID-19 en las comunidades de color” y “Desigualdad en la atención sanitaria: hacer frente a las disparidades raciales y étnicas en la COVID-19 y el sistema sanitario”.En nuestro testimonio ante ambas audiencias, destacamos los vínculos entre la enfermedad del riñón y la COVID-19: una mayor incidencia de comorbilidades, como la presión arterial alta, la diabetes, las enfermedades cardíacas y la obesidad, combinadas con una situación socioeconómica desfavorable, contribuyen a una mayor mortalidad por COVID-19. Esos mismos factores de riesgo aumentan el riesgo de una persona de padecer enfermedad del riñón. A nivel nacional, los afroamericanos representan el 12.9% de la población, pero han sufrido el 25.1% de las muertes, aproximadamente el doble de su proporción en la población.
Instamos al Congreso a que apruebe legislación o colabore con la Administración para adoptar políticas que protejan a los pacientes renales —especialmente a las comunidades minoritarias— durante esta epidemia de salud pública. En concreto, animamos a los responsables políticos a promover las pruebas de detección de la enfermedad del riñón en estas mismas comunidades de alto riesgo; a proporcionar recursos a los departamentos de salud estatales y territoriales para facilitar la realización simultánea de pruebas tanto de COVID-19 como de enfermedad del riñón en pacientes de alto riesgo; a ampliar el acceso a la diálisis en casa para permitir que los pacientes renales mantengan el distanciamiento social sin interrumpir su tratamiento de diálisis esencial; a garantizar el acceso de los pacientes al transporte médico no urgente; a ampliar las exenciones para la telesalud y a permitir que los pacientes se sometan a extracciones de sangre en su domicilio. También pedimos al Gobierno que financie una campaña para concientizar a la población sobre la enfermedad del riñón, dado que el 90% de las personas afectadas aún no son conscientes de que la padecen.
Las comunidades de color, en particular las afroamericanas e hispanas, se ven desproporcionadamente afectadas tanto por la COVID-19 como por la enfermedad del riñón. No aplicar estas medidas de protección fundamentales supone una carga innecesaria para las comunidades que más han sufrido.
Enfermedad del riñón pediátrica y COVID-19
Muchos padres de niños con enfermedad del riñón, especialmente aquellos que han recibido un trasplante, están preocupados por cómo afectará a sus hijos la reapertura de los estados y la vuelta al colegio este otoño. Hoy, 25 de junio de {año}, organizamos una sesión de preguntas y respuestas en directo a las 14:00 h (hora del Este) – 11:00 h (hora del Pacífico) para abordar estas preocupaciones y ayudar a los padres a entender qué deben hacer. Únete a nosotros en este evento en directo: “Enfermedad del Riñón pediátrica y COVID-19”.
Reflexiones finales
Si algo nos han enseñado estos últimos meses de lucha contra la pandemia es que, cuando trabajamos juntos como comunidad, como estado y como nación, somos más fuertes. Entre todos hemos contribuido a aplanar la curva y debemos mantener ese mismo entusiasmo ahora que los meses de verano nos invitan a olvidar la necesidad de seguir respetando el distanciamiento social y tomando otras precauciones necesarias para garantizar la seguridad de todos.
Por favor, sigan consultando nuestra página de recursos sobre la COVID-19, donde publicamos toda la información más reciente sobre los problemas a los que se enfrenta nuestra comunidad, tanto en inglés como en español. Si tienen alguna pregunta o necesitan ayuda, pónganse en contacto con nuestra línea gratuita de información para pacientes llamando al (855) NKF-CARES (1-855-653-2273) o enviando un correo electrónico a nkfcares@kidney.org. Y únanse a nuestros foros de debate en línea gratuitos.
Cuídense y manténganse a salvo.


















