August 12, 2014
Está claro que fumar no es bueno para los pulmones ni para el corazón. Pero, ¿sabías que fumar tampoco es bueno para los riñones? El Cirujano General publicó hace poco un informe en el que se afirmaba que fumar provoca enfermedades en todos los órganos del cuerpo, incluidos los riñones. Las personas que fuman tienen más probabilidades de presentar proteínas en la orina. Esto es un signo de que los riñones están sometidos a estrés. Cuanto más fuma una persona, más probabilidades tiene de sufrir daño renal. Los fumadores también tienen más probabilidades de necesitar diálisis o un trasplante de riñón.
Al dejar de fumar, proteges a tus hijos y a tu familia de las enfermedades causadas por el humo de segunda mano. Además, reduces las posibilidades de que ellos empiecen a fumar.
Todas estas son buenas razones, pero fumar es uno de los hábitos más difíciles de abandonar. Es muy difícil dejarlo por tu cuenta. Es algo de lo que debes hablar con tu médico, ya que existen tratamientos que te ayudan a tener más éxito a la hora de dejarlo. El uso de tratamientos para dejar de fumar de eficacia probada, como medicamentos aprobados por la FDA y/o asesoramiento individual, en grupo o por teléfono, puede duplicar tus posibilidades de éxito.
Tu médico conoce tu historial médico y puede desempeñar un papel importante a la hora de ayudarte a recibir el tratamiento adecuado.
Así que has decidido dejarlo. Tú y tu médico habéis elaborado un plan para dejarlo. Estás listo para hacerlo. Pero, ¿cómo se hace exactamente?
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3. Haz saber a los demás que vas a dejarlo
Tu familia y tus amigos pueden apoyarte. No dudes en contarles a tus seres queridos cuál es tu plan. Puede que estén ahí para ti justo cuando necesites unas palabras de ánimo o un abrazo. Cuanta más ayuda tengas, mayores serán tus posibilidades de dejar de fumar. Hay programas gratuitos disponibles en los hospitales y centros de salud locales. Llama a tu departamento de salud local para obtener información sobre los programas de tu zona. También puedes recibir asesoramiento telefónico llamando al 1-800-QUIT-NOW.
4. Habla con tu médico
Haz preguntas como: ¿Cómo puedes ayudarme a dejar de fumar con éxito? ¿Qué medicamento crees que sería el más adecuado para mí y cómo debo tomarlo? ¿Qué debo hacer si necesito más ayuda? ¿Cómo es el síndrome de abstinencia del tabaco? ¿Cómo puedo obtener información sobre el síndrome de abstinencia?
5. Pregunta por los medicamentos
Existen varios medicamentos que pueden ayudarte a dejar de fumar y a reducir las ganas de fumar. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ha aprobado siete medicamentos para ayudarte a dejar de fumar: nicotina (chicle, inhalador, spray nasal, parche y pastillas), bupropión de liberación prolongada y tartrato de vareniclina.
6. Prepárate para luchar contra los impulsos
El tabaco contiene una sustancia, la nicotina, que crea adicción. Cuando dejes de fumar, sentirás la necesidad de nicotina. Tienes que tener un plan para cuando eso ocurra, para no volver a fumar. Puedes hacer alguna actividad, visitar a un amigo, ir a algún sitio donde no se pueda fumar o darte una ducha. Si consigues aguantar 5 – 10 minutos, podrás superar las ganas de fumar.
7. Aléjate de los lugares donde solías fumar o de las personas con las que fumabas
Si siempre te fumabas un cigarrillo después de cenar, necesitas un plan para saber qué hacer en ese momento. Cambia tu rutina. Sal a dar un paseo. Si siempre te fumabas un cigarrillo a primera hora de la mañana, ve directamente a darte una ducha. El tiempo que tardes en ducharte puede ser suficiente para que se te pase el antojo. Si tienes amigos que fuman, queda con ellos en lugares donde no se pueda fumar, como el cine, el centro comercial o un restaurante en el que no se permita fumar.
8. Recuérdate a ti mismo por qué quieres dejarlo
El día que dejes de fumar, haz una lista de las razones por las que quieres dejarlo. Guarda esa lista y vuelve a leerla cuando la tentación sea fuerte. Piensa en tus riñones, tu corazón y tus pulmones. Piensa en el coste. Piensa en lo bien que te sentirás sin fumar. Piensa en tu familia y en el humo de segunda mano.
9. Prepárate para una montaña rusa de emociones
Las personas que dejan de fumar pueden pasar por momentos en los que se sienten deprimidas, ansiosas, irritables e inquietas. Pueden tener dificultades para dormir o concentrarse. Algunos de estos son síntomas de la abstinencia de nicotina y pueden aliviarse con medicamentos o productos de sustitución de nicotina. A algunas personas les molesta el aumento de peso. Deben saber que la mayoría de los fumadores aumentan menos de 10 libras, y que la actividad física regular puede ayudar a mantener un peso saludable.
Es bueno saber que los síntomas de abstinencia y otros problemas remiten con el tiempo. Ayuda centrarse en lo bien que te sentirás y lo saludable que estarás cuando superes este periodo. Las personas que dejan de fumar durante 3 meses o más tienen muchas posibilidades de mantenerse sin fumar durante el resto de sus vidas.
10. Busca otra cosa que puedas llevarte a las manos o a la boca
Te has acostumbrado a tener algo en las manos o en la boca. Puede ser una botella de agua o una piruleta. Cepíllate los dientes cada hora. Mastica chicle. Hay quien utiliza palitos de canela, de la sección de especias del supermercado, y se los lleva a la boca para chuparlos. Puede que te ayuden a superar la necesidad de fumar.
11. Practica técnicas de relajación y respiración profunda
Cuando sientas la tentación de fumar, siéntate y concéntrate en tu respiración. Respira hondo, llenando bien el vientre, y exhala muy despacio, muy despacio. Mientras exhalas, recuérdate a ti mismo que puedes hacerlo. Siente cómo el aire limpio sale de tu cuerpo. Hazlo despacio y repite el ejercicio tres o cuatro veces. En unos minutos, es posible que la necesidad de fumar haya desaparecido.
12. Busca recursos que te puedan ayudar
Son muchos los grupos que ofrecen material escrito, programas y asesoramiento para ayudar a los fumadores a dejar de fumar definitivamente. También se puede obtener información para dejar de fumar en los hospitales comunitarios, las páginas amarillas (en la sección “abuso de drogas y adicciones”), las bibliotecas públicas, las organizaciones de mantenimiento de la salud, las ferias de salud, las librerías y las líneas telefónicas comunitarias de ayuda para dejar de fumar. La página webhttp://www.smokefree.gov ofrece una guía en línea, “Clearing the Air: Quit Smoking Today” (Limpia el aire: deja de fumar hoy mismo), dirigida a los fumadores interesados en dejarlo. La guía aborda cómo plantearse dejarlo, prepararse para dejarlo, dejarlo y mantenerse sin fumar. “Clearing the Air: Quit Smoking Today” también está disponible en formato impreso.
La mitad de los fumadores adultos han dejado de fumar, así que tú también puedes. Puedes ser una de las millones de personas que hoy en día han aprendido a afrontar la vida sin cigarrillos. Para mantenerte sano, dejar de fumar es el mejor paso que puedes dar.
Motivos para dejarlo
Aquí tienes algunos ejemplos de motivos para dejarlo:
- Me sentiré más sano enseguida. Mis riñones estarán más sanos.
- Tendré más energía y me concentraré mejor.
- Mi olfato y mi gusto mejorarán. Tendré los dientes más blancos y un aliento más fresco. Toseré menos y respiraré mejor.
- Haré que mi pareja, mis amigos, mi familia, mis hijos, mis nietos y mis compañeros de trabajo se sientan orgullosos de mí.
- Estaré orgulloso de mí mismo. Me sentiré con más control sobre mi vida. Seré un mejor modelo a seguir para los demás.
- Ya no expondré a los demás a mi humo de segunda mano.
- Tendré un bebé más sano (si tú o tu pareja estáis embarazadas).
- Tendré más dinero para gastar.
- No tendré que preocuparme por cosas como: “¿Cuándo podré fumar la próxima vez?” o “¿Qué hago cuando estoy en un lugar donde no se puede fumar?”.
Fuente: www.smokefree.gov


















