December 20, 2022
Dado que las directrices sobre la COVID-19 van cambiando y se están desarrollando nuevos tratamientos, es posible que algunas personas con enfermedad del riñón, los pacientes en diálisis y las personas que reciben el riñón no tengan claro qué pasos dar a continuación. Estamos aquí para ayudarte con recursos actualizados, directrices e historias de supervivientes de la COVID-19, con el fin de que puedas elaborar un plan bien fundamentado para mantenerte a salvo en el futuro.
¿Por qué te pusiste la vacuna contra la COVID-19 y las dosis de refuerzo?
El CDC recomienda que todo el mundo mantenga al día sus vacunas y dosis de refuerzo. Aunque pueda resultar molesto seguir recibiendo estas inyecciones, muchas personas con enfermedad del riñón consideran que los beneficios superan con creces las posibles molestias.
“Experimenté algunos efectos secundarios de la vacuna y las dosis de refuerzo similares a los de tener COVID”, afirmó Jesse Morales, un paciente con IgAN. “Tenía algunas molestias, pero mereció la pena porque han fallecido muchas personas a causa de la COVID-19 y los pacientes renales son especialmente vulnerables. Para mí siempre ha sido importante protegerme”.
Se recomienda el uso de Evusheld o de anticuerpos monoclonales, además de la vacuna, para aquellas personas con inmunodeficiencia de moderada a grave y para aquellas que puedan tener una respuesta inmunitaria débil a la vacuna contra la COVID-19.
Consulta la información actualizada sobre las vacunas y las dosis de refuerzo contra la COVID-19.
¿Cómo te sentiste al contraer la COVID-19?
Algunos de los síntomas más comunes de la COVID-19 son la fiebre, la tos y la dificultad para respirar. En el caso de Anne Dalin, persona que recibe el riñón, todo empezó con un leve dolor de cabeza.
“Me sentía muy cansada y los dolores de cabeza empeoraron un poco. Empecé a tener una tos seca y persistente”, explicó Anne. “El servicio de trasplante y los médicos me dijeron: ‘Queremos que empieces a controlar tus niveles de oxígeno’. Me indicaron que, si alcanzaban un nivel determinado, debía acudir a urgencias”.
Afortunadamente, Anne superó la COVID-19 sin salir de casa, pero no todo el mundo tuvo tanta suerte. Patrick Gee, otro receptor de un trasplante de riñón, padeció COVID prolongado durante casi un año y tuvo que acudir al hospital para recibir tratamiento.
“Tenía mucha fiebre —mi temperatura rondaba los 101—. Tenía dolores corporales, escalofríos y mucha tos”, explicó Patrick. “Al final, acabé hospitalizado”.
Los síntomas del COVID prolongado incluyen:
- Fatiga extrema
- Dificultad para respirar
- Dolor
- Dificultad para dormir
- Taquicardia
- Problemas de memoria y concentración
¿Cómo te trataron por la COVID-19?
No existe cura para la COVID-19. Sin embargo, hay opciones de tratamiento que pueden ayudar a aliviar los efectos del virus.
Entre estas opciones se incluyen:
- Medicamentos antivirales: fármacos que frenan la proliferación de los virus.
- Anticuerpos monoclonales: anticuerpos creados en laboratorio que desencadenan una respuesta inmunitaria para destruir las células infectadas por el virus.
- Analgésicos y antipiréticos: se toman según las indicaciones de profesionales de la salud y se pueden adquirir sin receta médica.
Elizabeth Fortune, una paciente con falla renal en diálisis, y Liz Lusk, una persona que recibe el riñón, recibieron anticuerpos monoclonales tras contraer la COVID-19.
“Mi farmacéutica pidió un favor a la directora médica de uno de los otros hospitales. Le dijo: ‘Tengo una paciente que necesita los anticuerpos monoclonales porque está en diálisis’. Al día siguiente ya los tenía”, explicó Elizabeth. “Siempre estaré agradecida a mi farmacéutica por esforzarse tanto para asegurarse de que recibiera el tratamiento que ella consideraba más adecuado para mí”.
“Me dijeron que, en cuanto recibiera los anticuerpos, me sentiría mejor de inmediato”, comentó Liz. “En mi caso no fue instantáneo, pero sí que me sentí mucho mejor a partir de entonces”.
¿Cómo piensas mantenerte a salvo de aquí en adelante?
Es posible que las personas inmunodeprimidas no tengan una protección completa frente a la COVID-19, incluso si están vacunadas, han recibido la dosis de refuerzo y se administran una inyección de Evoshield cada seis meses. Llevar una mascarilla N-95 de buena calidad y que se ajuste bien en lugares públicos puede ayudar.
“Llevo mascarilla cada vez que salgo de casa, ya sea para viajar o para ir al supermercado”, afirma Patrick. “Los CDC han suscitado preocupación en la comunidad de pacientes renales cuando empezaron a hablar de quitarse las mascarillas y cambiar las normas. Creo que quienes están en riesgo saben lo que tienen que hacer”.
Anne está de acuerdo: “No salgo a la calle sin mascarilla. No estoy dispuesta a correr ese riesgo. Por mucho que la gente parezca pensar que la COVID ha desaparecido, no es así”.
Otras formas de protegerse incluyen:
- El distanciamiento social.
- Evitar los espacios interiores mal ventilados o con mucha gente.
- Lavarse las manos con jabón con frecuencia y utilizar desinfectante de manos con al menos un 60% de alcohol.
¿Qué te gustaría que supieran las personas con enfermedad del riñón sobre la COVID-19?
Vivir en la era de la COVID-19 puede dar miedo, pero Jesse quiere que sepas que no pasa nada por pedir ayuda.
“Es normal sentirse inseguro y tener ansiedad por la pandemia. Intenta ser más abierto con tus médicos y cuida tu salud mental. Quizá te interese acudir a terapia y hablar de ello. A mí me ha ayudado mucho”, dijo Jesse. “También he conectado más que nunca con personas que padecen enfermedad del riñón a través de la NKF”.
Entre los recursos para la salud mental se incluyen:
- Comunidades de la NKF: Haz preguntas y comparte experiencias con otras personas de la comunidad renal.
- NKF Cares: Recibe recursos personalizados de profesionales cualificados a través de nuestro centro de información para pacientes.
- NKF Peers: Selecciona tu persona compatible que haya pasado por una experiencia similar con la enfermedad del riñón.
Únete a nuestro grupo de Facebook “NKF Trasplante” para conectar con otras personas de la comunidad renal.

















