May 18, 2023
Existen muchos mitos y conceptos erróneos en torno al mundo de la salud renal y la nutrición. Navegar por toda la información disponible en Internet puede resultar confuso y abrumador, ¡pero estamos aquí para ayudarte!
Analicemos los mitos más comunes para ofrecerte la información que necesitas para crear un plan de alimentación saludable y equilibrado que funcione.
Mito 1: Solo hay una dieta para los renos

Cada persona es única, y eso incluye sus necesidades dietéticas, que dependen de algunos de los siguientes factores:
- Etapa de la enfermedad del riñón
- Resultados de los análisis
- Medicamentos
- Comorbilidades como la diabetes o la presión arterial alta
- Actividades del estilo de vida, como el ejercicio físico
Colaborar con tu equipo sanitario y con un dietista especializado en nefrología es la mejor forma de elaborar un plan de alimentación adecuado para ti. Busca un dietista especializado en nefrología cerca de ti.
Diseñar la dieta adecuada para usted puede resultar complicado, pero es posible que cumpla los requisitos para acceder a programas que le puedan ayudar.
- Si tienes Medicare y diabetes, es posible que puedas acceder a formación para el autocontrol de la diabetes.
- Si tienes Medicare y una enfermedad del riñón con una eGFR entre 15 – 59, es posible que puedas acceder a la terapia nutricional médica (MNT).
Ambos servicios le ayudan a diseñar una dieta que contribuya a ralentizar la progresión de la enfermedad. Llame a su aseguradora para comprobar si cumple los requisitos para alguno de estos programas.
Firma la petición para ampliar el acceso a la terapia nutricional médica.
Mito 2: Los cereales integrales, los frutos secos, las semillas y las legumbres contienen demasiado fósforo

El fósforo es un mineral que fortalece los huesos y mantiene sanas otras partes del cuerpo. Sin embargo, si tus riñones no pueden eliminar el exceso de fósforo de la sangre, este puede extraer calcio de tus huesos o provocar peligrosos depósitos de calcio en los vasos sanguíneos, los pulmones y el corazón. Esos depósitos pueden aumentar el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares si no controlas el fósforo mediante la dieta o los medicamentos recetados.
Los cereales integrales, los frutos secos, las semillas y las legumbres contienen fósforo, pero eso no significa que debas eliminarlos de tu dieta. ¡Tu cuerpo solo absorbe el 50% del fósforo de los alimentos vegetales no procesados! En cambio, absorbes entre el 80% y el 100% del fósforo de los alimentos ricos en proteínas, como la carne, el pescado y los lácteos, o de los alimentos procesados con aditivos de fósforo.
Por ejemplo:
- Media taza de cereales integrales contiene unos 200 mg de fósforo, pero tu cuerpo solo absorberá la mitad de esa cantidad, unos 100 mg.
- Media taza de queso feta desmenuzado con leche entera contiene 328 mg de fósforo, de los cuales absorberás entre 262 y 328 mg.1
Aditivos de fósforo a los que hay que prestar atención:
Hexametafosfato de sodio | Fosfato dicálcico |
Fosfato trisódico | Fosfato disódico |
Tripolifosfato de sodio | Fosfato monosódico |
Pirofosfato tetrasódico | Ácido fosfórico |
Más información sobre el fósforo.
Mito 3: Las personas con enfermedad del riñón necesitan una dieta baja en potasio

El potasio es un mineral esencial presente en la mayoría de los alimentos, sin el cual no se puede vivir, ya que ayuda a que los nervios, los músculos y el corazón funcionen correctamente.
Contrariamente a la creencia popular de que todas las personas con enfermedad del riñón necesitan una dieta baja en potasio, estas personas pueden correr el riesgo de tener un exceso o una carencia de potasio.
- Niveles elevados de potasio o hiperpotasemia: los niveles de potasio en sangre son demasiado altos. Si tienes niveles elevados de potasio, deberás consumir menos alimentos o elegir aquellos con bajo contenido en potasio. Tu médico puede recetarte o ajustar la medicación para ayudar a tu cuerpo a eliminar el exceso de potasio. Consulta una lista de frutas y verduras con bajo contenido en potasio.
- Niveles bajos de potasio o hipopotasemia: los niveles de potasio en sangre son demasiado bajos. Es posible que tenga que consumir más potasio o alimentos ricos en potasio si tiene niveles bajos de potasio. Su médico puede recetarle o ajustar la medicación para ayudarle a mantener los niveles de potasio. Consulte una lista de alimentos ricos en potasio.
La hiperpotasemia y la hipopotasemia repentinas o graves son afecciones que ponen en peligro la vida y requieren atención médica inmediata.
Más información sobre el potasio.
Mito 4: Los pacientes con enfermedad del riñón deben limitar el consumo de frutas y verduras

Incluso quienes necesitan limitar el potasio deben consumir abundantes frutas y verduras. ¿Por qué? Al igual que ocurre con el fósforo, se absorbe menos potasio de los alimentos de origen vegetal que de los de origen animal o de los alimentos excesivamente procesados. El contenido en fibra también puede mejorar la regularidad intestinal, aumentar la excreción general de potasio y mejorar la acidosis, una afección en la que los fluidos corporales contienen un exceso de ácido.
Un exceso de ácido en el organismo puede provocar que:
- Que la enfermedad del riñón progrese más rápidamente
- Un aumento de la pérdida ósea u osteoporosis
- Pérdida muscular
Más información sobre la acidosis.
Mito 5: Los sustitutos de la sal son más seguros que la sal

Tu cuerpo necesita sodio para que los nervios y los músculos funcionen correctamente y para ayudar a controlar los niveles de líquidos y la presión arterial. Sin embargo, un exceso de sodio puede afectar negativamente a tu salud, especialmente si padeces una enfermedad del riñón.
Puede provocar:
- Presión Arterial Alta
- Molestias durante la diálisis
- Acumulación de líquido alrededor del corazón y los pulmones
Una reacción natural ante esta noticia sería recurrir a un sustituto de la sal, pero muchos de estos sustitutos contienen cloruro de potasio. Esto podría ser perjudicial, sobre todo si necesitas limitar la cantidad de potasio que ingieres. Por suerte, no tienes por qué renunciar al sabor a la hora de controlar la cantidad de sal que consumes.
Prueba estas alternativas:
| Ajo fresco | Romero |
| Pimienta de Jamaica | Pimienta negra |
| Cebolla fresca | Tomillo |
| Albahaca | Zumo de limón |
| Ajo en polvo | Salvia |
| Curry en polvo | Vinagre |
| Cebolla en polvo | Jengibre |
Si eliges mezclas de condimentos bajas en sodio o sin sal, fíjate en la etiqueta y elige una que no contenga cloruro de potasio. Consulta con tu dietista para ver si puedes usarla.
Más información sobre el sodio.
Mito 6: Las personas con enfermedad del riñón no pueden seguir una dieta basada en vegetales

En el pasado, se evitaban los alimentos de origen vegetal porque los nefrólogos creían que tenían demasiado potasio y fósforo, pero no suficientes proteínas. Ahora sabemos que las dietas a base de plantas bien equilibradas, elaboradas por dietistas especializados en nefrología, pueden prevenir y ralentizar la progresión de la enfermedad del riñón crónica, la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y las enfermedades cardíacas.2
“Si sigues una dieta vegetal rica en nutrientes y bien equilibrada aunque padezcas una enfermedad del riñón, es posible que te sientas mucho mejor”, afirma la dietista especializada en nefrología Jessianna Saville, RD, CSR, LDN. “Es muy factible, pero si te sientes inseguro al respecto, consulta con tu dietista. Él o ella podrá orientarte”.
Más información sobre las dietas de origen vegetal.
Fuentes
1 “Queso, feta, leche entera, desmenuzado”. FoodData Central, USDA, https://fdc.nal.usda.gov/fdc-app.html#/food-details/2259796/nutrients.
2 Cooper, Matthew, et al. “Informe de la Conferencia de Consenso de la National Kidney Foundation para reducir el número de riñones descartados”. Clinical Transplantation, vol. 33, n.º 1, 2018, https://doi.org/10.1111/ctr.13419.


















