January 18, 2025
La gota provoca brotes articulares dolorosos y puede ser un indicio de enfermedad del riñón. Conoce los síntomas, los tratamientos y las estrategias de prevención para controlar la gota.
¿Te despiertas con un dolor repentino e intenso en el dedo gordo del pie, en el pie o en otra articulación? Es posible que padezcas gota, una forma dolorosa de artritis relacionada con niveles elevados de ácido úrico en la sangre. Si no se trata, la gota puede provocar daños articulares a largo plazo. También puede ser síntoma de problemas renales.
¿Qué es la gota?
La gota es un tipo grave de artritis causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones. El síntoma más común es un dolor intenso, que suele aparecer por la noche, en una sola articulación, a menudo en el dedo gordo del pie.
La articulación también puede estar hinchada, rígida, enrojecida y sensible al tacto.
“La gota es una de esas enfermedades que pueden parecerse a otras muchas”, afirma Andrea Thompson Adams, una paciente que padece gota. “Saber a qué te enfrentas marca una gran diferencia. Con medicación, dieta y ejercicio regular, consigo mantenerla bajo control la mayor parte del tiempo”.
¿Está relacionada la gota con la enfermedad del riñón?
Sí. La gota y la enfermedad del riñón suelen ir de la mano. Los niveles elevados de ácido úrico pueden dañar los riñones con el tiempo. Al mismo tiempo, si los riñones no funcionan bien, pueden tener dificultades para eliminar el ácido úrico del organismo, lo que crea un círculo vicioso peligroso.
“Mi marido, Denis, padecía gota. No conseguía librarse de ella. Investigué y descubrí que la acumulación de ácido úrico provoca la gota. En el caso de Denis, era una señal de que sus riñones no funcionaban correctamente”, explica Lindsay, donante de riñón. “Sus riñones no filtraban el ácido úrico”.
Por eso, la gota podría ser un signo de alerta temprana de una enfermedad del riñón crónica. La enfermedad del riñón puede empeorar con el tiempo y provocar falla renal, diálisis o incluso la muerte. Conocer tu riesgo es fundamental.
¿Corres el riesgo de padecer una enfermedad del riñón? Haz nuestro test de un minuto para averiguarlo.
Factores de riesgo de la gota
La gota es más frecuente en:
- Hombres mayores de 40 años
- Mujeres posmenopáusicas
- Personas con antecedentes familiares de gota
Tienes más probabilidades de desarrollar gota si padeces:
- Presión Arterial Alta
- Diabetes
- Obesidad
- Enfermedad cardíaca
- Enfermedad del Riñón
- Problemas de tiroides
- Exposición al plomo
Ciertos medicamentos (como los diuréticos o los fármacos de quimioterapia) también pueden provocar gota.
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Cuándo acudir al médico por la gota
Llama a tu médico si sientes un dolor articular repentino e intenso acompañado de:
- Hinchazón
- Enrojecimiento
- Sensibilidad
- Rigidez
La gota puede ser difícil de diagnosticar sin las pruebas adecuadas, pero un tratamiento rápido puede reducir el dolor y proteger las articulaciones y los riñones.
Diagnóstico de la gota
Un médico puede confirmar si se trata de gota mediante estas pruebas habituales:
- Exploración física y historial médico: Tu médico examinará la articulación afectada y te preguntará por tus síntomas, antecedentes familiares y medicación.
- Análisis de ácido úrico en sangre: esta prueba mide el ácido úrico en la sangre. Muchos pacientes con gota intentan mantener los niveles de ácido úrico por debajo de 6.0 mg/dL para ayudar a prevenir los brotes.
- Análisis del líquido articular (artrocentesis): Se extrae una pequeña muestra de líquido de la articulación inflamada y se examina al microscopio para detectar cristales de ácido úrico. Esta es la forma más precisa de diagnosticar la gota.
- Pruebas de imagen: Se pueden utilizar ecografías o tomografías computarizadas para detectar la acumulación de cristales o descartar otras causas de dolor articular.
Tratamientos para la gota
La gota se puede controlar, pero el tratamiento puede variar si padeces una enfermedad del riñón. Consulta siempre a tu médico antes de empezar o dejar de tomar cualquier medicamento.
Medicamentos para los brotes de gota
- La colchicina, que se utiliza a menudo durante los ataques. La dosis puede reducirse en personas con enfermedad del riñón.
- Los AINE (ibuprofeno, naproxeno) se utilizan habitualmente para aliviar el dolor, pero deben evitarse en caso de problemas renales.
- La cortisona (esteroides), que puede administrarse en forma de comprimido o inyección, especialmente cuando los AINE no son seguros.
Medicamentos a largo plazo para prevenir los brotes
- Alopurinol y febuxostat
- Probenecid y lesinurad
- Pegloticasa (utilizada en casos graves y resistentes al tratamiento; se administra por vía intravenosa)
Cambios en el estilo de vida
- Limita el consumo de vísceras, marisco, carne roja, cerveza y bebidas con alto contenido en fructosa, ya que aumentan los niveles de ácido úrico.
- Consuma más verduras, frutas y productos lácteos bajos en grasa.
- Bebe mucha agua, especialmente por la noche, cuando los cristales tienden a formarse, a menos que tengas restricciones de líquidos
- Controle su presión arterial, su nivel de azúcar en sangre y su peso.
- Revisa con tu médico los medicamentos y suplementos que tomas, ya que pueden agravar la gota.
Descarga nuestro registro gratuito de la gota y el ácido úrico.
Cómo reducir el riesgo de padecer gota y enfermedad del riñón
Aquí tienes seis pasos sencillos que puedes seguir a diario:
- Come de forma saludable y no te saltes las comidas
- Mantente activo haciendo ejercicio con regularidad
- Evita fumar
- Bebe agua, a menos que tengas restricciones de líquidos
- Controla tus valores renales (eGFR y uACR)
- Toma los medicamentos o suplementos solo según te los haya recetado tu equipo sanitario


















