Nutrición y hemodiálisis

En la hemodiálisis, la alimentación es fundamental. Tendrás que limitar la ingesta de líquidos y ajustar el consumo de determinados alimentos. Tu dietista te orientará para que mantengas un equilibrio entre proteínas, calorías y nutrientes.

Ahora que vas a empezar con la hemodiálisis, es posible que se produzcan muchos cambios en tu vida diaria. Probablemente, tu médico te haya dicho que quizá tengas que introducir algunos cambios en tu dieta. El dietista especializado en nefrología de tu centro de diálisis te ayudará a planificar una dieta adaptada a tus necesidades específicas.

¿Por qué tengo que seguir una dieta especial?

Dado que tus riñones no son capaces de eliminar suficientes residuos y líquidos de la sangre y que tu cuerpo tiene ahora unas necesidades especiales, tendrás que limitar la ingesta de líquidos y modificar el consumo de determinados alimentos en tu dieta. Tu estado de salud dependerá de:

  • de que consumas los alimentos adecuados y en las cantidades adecuadas
  • someterse a los tratamientos de hemodiálisis que le prescriba su médico
  • tomar los medicamentos que le recete su médico.

Tu dieta es muy importante para tu tratamiento. Es fundamental que ingieras cada día la cantidad adecuada de proteínas, calorías, líquidos, vitaminas y minerales. Tu dietista te ayudará a planificar tus comidas para garantizar que consigas el equilibrio adecuado. En nuestro folleto gratuito “Nutrición y hemodiálisis” encontrarás algunas pautas generales que debes seguir. Puedes solicitar un ejemplar llamando al 8006229010.

¿Cómo sabré si estoy comiendo bien para mantenerme sano?

Al estar en diálisis, tienes unas necesidades muy específicas. Una alimentación adecuada te ayuda a mantenerte sano. Una alimentación inadecuada puede aumentar el riesgo de enfermar. Tu dietista hablará contigo sobre cómo te estás alimentando.

Algunas preguntas que podría hacerte:

  • ¿Ha notado algún cambio en el tipo o la cantidad de comida que ingiere cada día?
  • ¿Ha tenido algún problema para seguir su dieta habitual o la recomendada?
  • ¿Has perdido peso sin proponértelo?
  • ¿Has notado algún cambio en tu fuerza o en tu capacidad para valerte por ti mismo?

Tu dietista o enfermero podría evaluar las reservas de grasa y músculo en tu cara, manos, brazos, hombros y piernas. Tu equipo de diálisis buscará cambios en tus niveles sanguíneos de proteínas, y especialmente en una llamada albúmina. Un cambio en esta proteína puede significar que estás perdiendo proteínas corporales.

Algunos análisis de sangre especiales que se realizan cada mes se denominan Kt/V (se pronuncia “kay tee sobre vee”) o índice de reducción de la urea (URR). Estos análisis ayudan a su médico a determinar si está recibiendo suficiente diálisis. Recibir la cantidad adecuada de diálisis es importante para ayudarle a sentirse lo mejor posible.

Un cambio en sus reservas de grasa y músculo, o en cualquiera de estos análisis de sangre, podría ser un indicio de que no está recibiendo suficiente diálisis. Junto con el Kt/V, estos análisis proporcionan información sobre su ingesta de proteínas o su equivalente proteico de la aparición de nitrógeno (PNA). Teniendo en cuenta el PNA, su nivel de albúmina y cualquier cambio en su apetito, su dietista determinará si está ingiriendo suficientes alimentos adecuados. Es necesario recibir la cantidad adecuada de diálisis para garantizar que puedas disfrutar de la comida y, al mismo tiempo, mantenerte sano.

¿Y si tengo el colesterol alto?

Cambiar tu dieta puede ayudarte a reducir el nivel de colesterol en sangre. Tu dietista te explicará qué tipos de grasas y alimentos de origen animal consumes. Además, es posible que tu médico considere que necesitas un medicamento específico para reducir el colesterol en sangre.

¿Y si tengo diabetes?

En algunos casos, es posible que solo tengas que introducir unos pocos cambios en tu dieta para adaptarla a tus necesidades como paciente renal. Por ejemplo, es posible que tengas que limitar el consumo de algunos de los alimentos que hasta ahora podías tomar sin restricciones en tu dieta renal. Tu dietista te ayudará a elaborar un plan de alimentación a tu medida.

¿Hay algo más que deba saber?

Los siguientes consejos importantes pueden resultarte útiles para tu dieta:

  • Las verduras frescas o congeladas sin aditivos no contienen sal añadida. Escurre todo el líquido de cocción antes de servirlas.
  • La fruta en conserva suele contener menos potasio que la fruta fresca. Escurre todo el líquido antes de servirla.
  • Las cremas no lácteas suelen contener fosfato dipotásico, que se absorbe al 100%. Actualmente hay muchas alternativas a la leche en el mercado que son mucho más saludables y no contienen aditivos de fosfato.
  • Las etiquetas de los envases de los alimentos te proporcionarán información sobre algunos de los ingredientes que quizá no estén permitidos en tu dieta. Aprende a leer estas etiquetas.
  • Para ayudarte a evitar la sal, puedes utilizar muchas hierbas y especias que harán tu dieta más interesante. Consulta a tu dietista para obtener una lista de ellas.

Si deseas más información, ponte en contacto con nosotros.

© 2015 National Kidney Foundation. Todos los derechos reservados. Este material no constituye un consejo médico. Su finalidad es meramente informativa. Consulte a un médico para obtener recomendaciones específicas sobre el tratamiento.

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