Enfermedad del riñón y tatuajes

February 16, 2017

¿Y si alguien con una enfermedad del riñón quisiera utilizar ese diseño para hacerse un tatuaje permanente? ¿Es seguro? 

Esta es una pregunta frecuente y la preocupación se centra en la higiene y la prevención de infecciones, entre las que podrían figurar el VIH y la hepatitis B y C. Las personas en diálisis o que han recibido un trasplante renal serían más vulnerables a este tipo de infecciones; aunque no hay pruebas específicas que indiquen que las personas con enfermedad del riñón no deban hacerse tatuajes permanentes. Las infecciones generales en pacientes con trasplante renal son más frecuentes durante los primeros 30 días tras el trasplante; pero, al cabo de unos seis meses, el riesgo de infección suele disminuir. Cada paciente con trasplante renal debe consultar con su equipo de trasplante y con sus profesionales de la salud antes de decidir si hacerse un tatuaje permanente es una opción segura. Aunque la National Kidney Foundation (NKF) no respalda los tatuajes permanentes, en caso de que los pacientes con trasplante renal decidan optar por esta opción, la NKF recomienda encarecidamente un periodo de espera de al menos seis meses tras el trasplante. Además, cualquier persona con enfermedad del riñón, desde la etapa 1 hasta la diálisis, inclusive, debe consultar con sus profesionales de la salud antes de decidirse a hacerse un tatuaje permanente.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ofrecen una excelente visión general de los riesgos asociados a los tatuajes permanentes para la población general, que puede consultarse aquí. Dado que las tintas de tatuaje se inyectan directamente en la piel de las personas, los CDC recomiendan que los fabricantes de tintas produzcan tintas estériles. Para proteger a sus clientes, los tatuadores deben hacer lo siguiente: 

  • No utilizar tintas ni otros productos que no estén destinados al tatuaje;
  • No diluir la tinta antes de tatuar; si es necesario diluirla, utilizar únicamente agua estéril;
  • No utilizar agua no estéril para enjuagar el material (por ejemplo, las agujas) durante el tatuaje;
  • Utilizar técnicas asépticas durante el tatuaje (por ejemplo, mantener la higiene de las manos y utilizar correctamente guantes desechables limpios).

Para reducir el riesgo de infección, los CDC recomiendan a los consumidores que:

  • Acudan a estudios de tatuajes autorizados o registrados por las autoridades locales;
  • Soliciten tintas fabricadas específicamente para tatuajes;
  • Asegúrense de que los tatuadores sigan las prácticas de higiene adecuadas;
  • Concientizar sobre el riesgo de infección tras el tatuaje y acudir rápidamente al médico si surgen problemas cutáneos. 
Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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