August 12, 2014
Cada año, en Estados Unidos, se diagnostica cáncer de riñón a unos 51,000 adultos. La causa exacta del cáncer de riñón no está clara, pero padecer una enfermedad del riñón en fase avanzada puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de riñón. Otros factores de riesgo son: el tabaquismo, la obesidad, la presión arterial alta, los antecedentes familiares de cáncer de riñón, la enfermedad del riñón, la exposición a radioterapia o a sustancias químicas cancerígenas, y el uso prolongado de fenacetina (un analgésico).
Para proteger sus riñones, conozca siete datos sobre el cáncer de riñón que ofrece la National Kidney Foundation:
- Los tipos: Existen dos tipos principales de cáncer de riñón: el cáncer de células renales y el cáncer de células de transición. El tipo más común de cáncer de riñón en adultos es el cáncer de células renales, que se origina en el revestimiento de los túbulos renales —pequeños conductos del riñón que limpian la sangre y producen la orina—. El cáncer de células renales puede metastatizar, lo que significa que puede extenderse a otras partes del cuerpo, con mayor frecuencia a los huesos o a los pulmones.
- Probabilidad: El cáncer de riñón es aproximadamente dos veces más frecuente en hombres que en mujeres. Las personas de raza negra presentan una tasa ligeramente superior de cáncer de células renales que las de raza blanca. Los hermanos y hermanas de personas con cáncer de riñón tienen muchas más probabilidades de padecer la enfermedad.
- Signos y síntomas: En las primeras etapas, el cáncer de células renales no suele presentar signos ni síntomas claros. A medida que el tumor crece, los síntomas pueden incluir: sangre en la orina o un bulto o masa en la zona de la espalda cercana a los riñones. Con menos frecuencia, los pacientes pueden experimentar dolor constante en el costado cercano a un riñón, presión arterial alta o anemia. Estos síntomas también pueden deberse a problemas menos graves, como un quiste benigno (no canceroso) o una infección. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a su médico o profesional sanitario. Este le realizará algunas pruebas para determinar la causa de su problema.
- El tratamiento: El cáncer de riñón es una enfermedad grave, pero en la mayoría de los casos, cuanto antes se detecte, mejor será el pronóstico. El cáncer de riñón suele ser curable si se detecta y se trata antes de que se haya extendido. Aproximadamente el 30% de las personas a las que se les diagnostica cáncer de células renales desarrollan una enfermedad avanzada (metastásica). Al igual que la mayoría de los tipos de cáncer, el tratamiento del cáncer de riñón depende de la etapa de la enfermedad, el estado de salud general del paciente, su edad y otros factores. El cáncer de riñón se trata normalmente con una combinación de nefrectomía, radioterapia, inmunoterapia, quimioterapia y terapia hormonal.
- Explicación detallada: Una nefrectomía es la extirpación quirúrgica de todo el riñón o de parte de él. Este es el tratamiento más habitual para el cáncer de riñón. La extirpación únicamente del tumor canceroso se considera una “nefrectomía parcial”, mientras que en una “nefrectomía radical” se extirpa todo el riñón (tanto el tejido canceroso como el no canceroso).
- El método preferido: Cuando se utiliza para tratar tumores pequeños, se ha demostrado que la nefrectomía radical aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad del riñón y complicaciones cardiovasculares. Aunque la nefrectomía parcial es el método quirúrgico preferido, según un nuevo estudio de investigación, a más del 25% de los pacientes con cáncer de riñón encuestados no se les informó sobre los beneficios de este tipo de operación. Para obtener más información sobre este nuevo estudio, haz clic aquí.
- El seguimiento: Padecer cáncer de riñón aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad del riñón, incluso si aún no se padece ninguna enfermedad del riñón. Es importante colaborar con su equipo sanitario —tanto con los especialistas como con los médicos de atención primaria— para controlar su función renal a lo largo del tiempo con el fin de detectar precozmente la enfermedad del riñón.

















