¿Cómo influye mi peso en el riesgo de padecer una enfermedad del riñón?

January 24, 2017

Mantener un peso saludable es importante para tu salud en general, incluidos los riñones. A continuación te ofrecemos cinco pasos que puedes seguir para perder peso y proteger la salud de tus riñones. 

Esta información tiene fines exclusivamente educativos. Consulta con un profesional sanitario antes de cambiar tu dieta o tu estilo de vida. 


Mantener un peso saludable es importante para su salud general, incluidos los riñones. ¿Por qué? El exceso de peso puede obligar a los riñones a trabajar más. Además, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y presión arterial alta, las dos principales causas de la enfermedad del riñón.

¿La buena noticia? Pequeños cambios pueden dar grandes resultados. No es necesario alcanzar el ‘peso ideal’ para notar los beneficios de la pérdida de peso. Perder tan solo entre el 5% y el 10% de tu peso corporal puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar diabetes, presión arterial alta y colesterol alto.

Aquí tienes cinco pasos que puedes seguir para perder peso y proteger la salud de tus riñones.
  

1. Conoce tu porcentaje de grasa corporal

El índice de masa corporal (IMC) es una estimación de la grasa corporal basada en la estatura y el peso. Es una buena herramienta de evaluación, pero no es específica para cada persona. 

Existen cuatro categorías de IMC:

  • Bajo peso: menos de 18.5
  • Peso normal: 18.5 – 24.9
  • Sobrepeso: 25 – 29.9
  • Obesidad: IMC de 30 o más

“El IMC no nos indica cómo se distribuye el peso”, afirma Golnaz Ghomeshi Friedman, dietista especializada en nefrología. “Fijarse en la acumulación de grasa en la zona abdominal puede resultar muy útil en este sentido. La cantidad de peso que se acumula en el abdomen en relación con la estatura de la persona puede ser un buen indicador de futuros problemas de salud”.

Para medir tu cintura:

  1. Pasa una cinta métrica alrededor del cuerpo a la altura del ombligo, empezando por la parte superior del hueso de la cadera. 
  2. Asegúrate de que la cinta métrica esté recta y no demasiado apretada. 
  3. Exhala con normalidad y anota la cifra. 

En EE. UU., una circunferencia de cintura superior a 40 pulgadas para los hombres o las personas asignadas como hombres al nacer, y de 35 pulgadas para las mujeres o las personas asignadas como mujeres al nacer, puede indicar un mayor riesgo de problemas de salud. 

Conocer tu cuerpo tal y como es ahora puede ayudarte a fijarte objetivos razonables de pérdida de peso. 

Infórmate más sobre los efectos de la obesidad en la función renal.

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2. Alimentación

Una dieta variada y saludable es fundamental para alcanzar y mantener un peso saludable.

Empieza por prestar atención a los tipos de alimentos que consumes. Intenta limitar las grasas saturadas y trans, el exceso de sal y los azúcares añadidos. Opta por alimentos nutritivos como la fibra, las proteínas magras y las grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas. La grasa es esencial en la dieta, así que no la elimines por completo. 

Infórmate más sobre las dietas para la salud renal.

3. Ejercicio

Intenta hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado cada semana. La mayoría de los adultos también deberían realizar actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana. No te exijas demasiado. Las lesiones pueden afectar más a la pérdida de peso a largo plazo que ir poco a poco y aumentar la intensidad gradualmente.  

Más información sobre el ejercicio

4. Revísate los riñones

 

Cuanto antes se detecte una enfermedad del riñón, más probabilidades habrá de poder controlarla mejor y proteger la función renal. Averiguarlo es fácil. Pide a tus profesionales de la salud que te hagan estas dos pruebas sencillas: 

  1. Análisis de orina: La prueba de la relación albúmina creatinina en orina (uACR) analiza los niveles de albúmina, una proteína, y de creatinina, un producto de desecho, en la orina. Los riñones sanos suelen retener la albúmina en la sangre y filtrar la creatinina hacia la orina. 
  2. Análisis de sangre: La taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) mide la creatinina en sangre. Los riñones suelen eliminar este producto de desecho.

Más información sobre las pruebas de salud renal.

5. Vigila los niveles de azúcar en sangre y la tensión arterial

La diabetes y la presión arterial alta son las principales causas de la enfermedad del riñón. Ambas pueden dañar los vasos sanguíneos de los riñones, lo que dificulta que estos filtren los residuos de forma eficaz.

Si tienes diabetes, colabora con tu equipo sanitario para mantener los niveles de azúcar en sangre dentro de los límites recomendados. Esto puede implicar un control periódico, medicación y ajustes en tu estilo de vida, como la dieta y el ejercicio.

La presión arterial alta ejerce una presión adicional sobre los riñones. Si tu presión arterial está por encima del rango objetivo, habla con un profesional de la salud sobre cómo reducirla. Es posible que te recomienden reducir la ingesta de sodio, hacer ejercicio con regularidad, controlar el estrés y tomar medicación. 

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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