Diabetes y enfermedad del riñón

August 12, 2014

Más de 34 millones de estadounidenses padecen diabetes y necesitan tratamiento de por vida. La diabetes es una enfermedad compleja y muy personal. Los retos que plantea el autocontrol diario son difíciles, pero los beneficios son reales.

¿Cómo afecta la diabetes al organismo?

En la diabetes, los niveles elevados de azúcar en sangre pueden dañar partes del cuerpo, especialmente los riñones, el corazón, los ojos y los nervios. La diabetes también provoca presión arterial alta y endurecimiento de las arterias.

¿Cómo afecta la diabetes a los riñones?

La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones, provocando daño renal y una disminución de la función renal, lo que puede conducir a una acumulación de productos de desecho en la sangre. Otras causas de daño renal están relacionadas con diversos factores, entre ellos los cambios en la circulación sanguínea dentro de los riñones. Estos cambios afectan a la presión arterial y a los vasos sanguíneos y provocan la ‘pérdida’ de proteínas en la orina (normalmente, no debería haber proteínas en la orina). La presión arterial alta es también un factor importante que aumenta el riesgo de que las personas con diabetes padezcan una enfermedad del riñón. Mantener la presión arterial en los niveles recomendados puede ayudar a prevenir la enfermedad del riñón. Las complicaciones de la diabetes también pueden causar daños en los nervios del cuerpo, lo que dificulta el vaciado de la vejiga. La presión provocada por esto puede dañar el riñón o provocar una infección.

La diabetes es la principal causa de enfermedad del riñón

Aproximadamente un tercio de las personas con diabetes desarrollan una enfermedad del riñón. La diabetes es la causa más frecuente de falla renal (etapa 5 de la enfermedad renal crónica [ERC]). Al menos el 50% de las personas con diabetes tipo 1 sufrirán daño renal (etapas tempranas de la enfermedad del riñón). De ese 50%, un tercio desarrollará una enfermedad del riñón grave (enfermedad renal crónica en etapa 4) y falla renal. Ciertos grupos de población, como los afroamericanos, los hispanoamericanos y los indígenas americanos, tienen un mayor riesgo de desarrollar falla renal a causa de la diabetes tipo 2 que los estadounidenses de raza blanca.

¿Qué es la Enfermedad Renal Crónica (ERC)?

La enfermedad renal crónica consiste en presentar daño renal (el signo más común es la “pérdida” de proteínas en la orina) y/o una disminución de la función renal que, con el tiempo, puede llegar a poner en peligro la vida. En la ECR, la presión arterial también suele aumentar. Si tienes diabetes, presión arterial alta o algún familiar con enfermedad del riñón, deberías hablar con tu profesional sanitario sobre la posibilidad de hacerte pruebas para detectar la ECR.

Recibir tratamiento para la diabetes y hacer todo lo posible por autocontrolarla puede ayudar a prevenir la aparición de la enfermedad del riñón. El control de la diabetes hoy en día es diferente al de hace 10 años. La dosificación de los medicamentos ha cambiado, al igual que las opciones de tratamiento. Es posible que el medicamento que una persona lleva tomando desde hace mucho tiempo ya no sea el más adecuado para ella en la actualidad. La formación, las evaluaciones y los chequeos son importantes y ayudan a determinar qué tratamiento es más beneficioso para cada persona.

Pruebas de detección de la enfermedad del riñón

Las personas que padecen enfermedad del riñón no siempre notan los síntomas. Es importante realizar evaluaciones rutinarias a las personas con riesgo de padecerla, ya que la detección temprana y el tratamiento pueden ralentizar su progresión hacia la falla renal.

Es importante que las personas con diabetes se sometan a pruebas anuales para detectar la enfermedad del riñón. Esto implica:

1. Análisis de orina para detectar cantidades muy pequeñas de albúmina. La albúmina es un tipo de proteína. La presencia de una pequeña cantidad de albúmina en la orina se denomina microalbuminuria. Es un signo de que las unidades de filtración de los riñones han sufrido daños. Esta prueba es especialmente importante si tienes un mayor riesgo de padecer ERC debido a la diabetes, la presión arterial alta o antecedentes familiares de estas afecciones.

2. La TFG (tasa de filtración glomerular) es el mejor indicador de la función renal. La TFG estima la capacidad de filtración de los riñones a partir del resultado de un sencillo análisis de sangre que mide un producto de desecho llamado creatinina, junto con otros factores como la edad, el sexo y el origen étnico. La TFG se utiliza para determinar la etapa de la enfermedad del riñón, y el tratamiento se basa en dicha etapa.

Si padece diabetes, pida a su profesional sanitario que le realice una evaluación para detectar la ERC. Para obtener más información, póngase en contacto con la National Kidney Foundation en el 800.622.9010 o visite www.kidney.org

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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