January 02, 2020
El 17 de diciembre, el Gobierno y el Congreso dieron pasos importantes para mejorar las políticas y la financiación en materia de enfermedad del riñón. La National Kidney Foundation aplaude estos esfuerzos destinados a ayudar a los casi 95,000 estadounidenses que esperan un trasplante de riñón que les salve la vida.
El Gobierno anunció dos nuevas propuestas normativas para hacer frente a la grave crisis de suministro de órganos en Estados Unidos mediante la ampliación de los gastos reembolsables para los donantes vivos, el establecimiento de indicadores de calidad para las Organizaciones de Obtención de Órganos (OPO) y el aumento del suministro de riñones de donantes fallecidos aptos para trasplante.
Una de las normas propuestas ampliará la ayuda económica a los donantes vivos a través del Centro Nacional de Asistencia a Donantes Vivos (NLDAC) para permitir que los donantes que se ausenten de sus puestos de trabajo para la donación y la recuperación reciban un reembolso por los salarios perdidos y los gastos de cuidado de niños y personas mayores —todo ello defendido por la NKF tal y como se describe en “Un camino hacia adelante para aumentar los trasplantes renales”. Estos cambios contribuirán a garantizar que los donantes vivos recuperen su situación económica tras haber hecho el regalo de la vida. Aumentar los recursos disponibles en el marco del NLDAC es fundamental para garantizar su éxito y para incrementar el número de donantes vivos.
Otra norma propuesta establecerá indicadores de calidad para las OPO con el fin de ayudar a minimizar el descarte de riñones y fomentar el uso de órganos de donantes fallecidos que no sean perfectos, pero que aún pueden ser opciones viables para los pacientes en lista de espera. Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) estiman que, si todas las OPO cumplieran los objetivos de tasas de donación y trasplante, el número de trasplantes aumentaría en miles al año. Si se aprueban definitivamente, estos cambios entrarían en vigor en 2022.
Mientras tanto, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley de asignaciones presupuestarias para el ejercicio fiscal 2020, que incluye un aumento de la financiación para varios programas relacionados con la enfermedad del riñón dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
En concreto, el proyecto de ley aumentó la financiación para el NLDAC en $1 millón, lo que eleva el nivel total de financiación a $4.5 millones. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK) recibirá más de $2,100 millones.
Además, el Congreso ha destinado $5 millones de dólares a la iniciativa KidneyX, una colaboración público-privada destinada a acelerar el desarrollo y la comercialización de innovaciones de última generación para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad del riñón. Por último, los CDC recibirán $2.5 millones de dólares para la prevención y la promoción de la salud del riñón. La NKF aplaude al Congreso por estas inversiones en programas destinados a mejorar la salud y el bienestar de las personas con enfermedad del riñón.
En los próximos meses, la NKF intensificará sus esfuerzos de abogacía ante la Administración y el Congreso para garantizar que estas oportunidades de política pública tengan el máximo impacto para los pacientes. Los increíbles defensores de la NKF son los responsables de la atención sin precedentes que el Gobierno federal está prestando a los pacientes renales; y esperamos contar con su colaboración continua en 2020.


















