Cocinar sin gastar mucho para cuidar la salud renal

March 15, 2024

Por Mariselis Rosa-Sánchez, doctora
en Medicina, nefróloga pediátrica certificada y chef especializada en cocina vegetal

¿Te has dado cuenta de que los precios de los alimentos no dejan de subir? Los expertos prevén que podrían seguir aumentando un 1.3% hasta finales de 2024 Los desastres naturales, los conflictos en todo el mundo y acontecimientos como la COVID-19 son algunas de las razones por las que los alimentos se están encareciendo.

Esto ya ha complicado el acceso a alimentos nutritivos. ¿Cómo se puede mantener una dieta saludable ante el constante aumento de los costos de los alimentos?

Puede resultar difícil, ¡pero no imposible! Aquí tienes cinco consejos que te ayudarán a cocinar sin gastar mucho y dando prioridad a la salud renal:

1. Conoce tus necesidades nutricionales

Cada persona tiene unas necesidades nutricionales diferentes. Supongamos que padeces o corres el riesgo de padecer una enfermedad del riñón, presión arterial alta, diabetes o que estás en diálisis. Tus necesidades serán diferentes a las de alguien que no padezca estas afecciones. Consulta a un profesional de la salud o a un dietista especializado en riñón para comprender qué constituye una “buena” nutrición en tu caso.

Es posible que debas prestar atención a:

  1. Sodio: el 90% de los estadounidenses consume demasiada sal. Pregunta a tu profesional de la salud cuánta sal debes consumir al día y respeta esa cantidad.
  2. Potasio: el potasio es un mineral importante que el cuerpo necesita para sobrevivir. Sin embargo, tener un exceso o una carencia puede ser extremadamente peligroso. Si padeces una enfermedad del riñón, consulta con tu profesional de la salud para determinar la cantidad diaria que necesitas. Si tus niveles se salen del rango normal, es posible que te receten medicación o te hagan análisis de sangre con mayor frecuencia.
  3. Proteínas: La cantidad y el tipo de proteínas que ingieres son esenciales para tu bienestar general y pueden variar de una persona a otra. Por ejemplo, las personas en diálisis pueden necesitar más proteínas que aquellas con enfermedad del riñón en etapa 3 o 4. El tipo de proteína también es importante. Las proteínas de origen cárnico pueden suponer una mayor carga para los riñones.
  4. Fósforo: El fósforo es un mineral que mantiene los huesos fuertes, pero un exceso puede tener el efecto contrario. La enfermedad del riñón puede provocar un exceso de fósforo en el organismo, lo que con el tiempo daña los huesos y los vasos sanguíneos. Por otro lado, en la enfermedad del riñón también pueden darse niveles bajos de fósforo. Esto es muy peligroso, especialmente para los músculos que te ayudan a respirar. Lleva un control de tus niveles de fósforo y pregunta a tu profesional de la salud cómo mantener unos niveles saludables. 
  5. Carbohidratos: Es posible que tengas que controlar los carbohidratos o el azúcar si tienes diabetes o corres el riesgo de padecerla. Un dietista-nutricionista titulado o un educador en diabetes puede ayudarte a elaborar un plan de alimentación que mantenga estables tus niveles de azúcar en sangre tanto de día como de noche.

Más información sobre las dietas para la enfermedad del riñón

2. Planifica con antelación

Una de las mejores formas de ahorrar dinero mientras se come de forma saludable es planificar las comidas con antelación. Siéntate y elabora un menú para la semana; a continuación, crea una lista de la compra basada en lo que necesitas. Planificar te ayuda a evitar comprar en exceso y desperdiciar alimentos. También te da tiempo para buscar los mejores precios y encontrar cupones. 

Cómo hacer la compra para planificar las comidas:

  • Compra en tiendas de gran superficie para conseguir buenas ofertas en productos a granel, como frutos secos, semillas, legumbres, cereales y granos. 
  • Elige las marcas blancas en lugar de los productos de marca.
  • Céntrate en los alimentos integrales en lugar de en etiquetas de moda como “ecológico” o “vegano” para sacar el máximo partido a tu dinero. 
  • Evita comprar verduras ya cortadas. Suelen ser más caras que las enteras.
  • Echa un vistazo a los mercados de agricultores de tu zona para encontrar opciones de productos frescos más asequibles.
  • Aprende a leer las etiquetas de los alimentos y presta atención a ellas cuando vayas a comprar.
  • Elige con cuidado los alimentos muy procesados. Puede que sean más fáciles de cocinar, pero a menudo carecen de valor nutricional. A la larga, pueden incluso resultar más caros.

Consigue más consejos para preparar comidas si padeces una enfermedad del riñón.

3. Prepara las comidas en casa

Cuando cocinas en casa, tienes control sobre los ingredientes que utilizas, lo que puede resultar más saludable y económico que comer fuera.

Los restaurantes suelen cobrar mucho más por los platos que el coste real de los ingredientes. Además, no sabes qué aditivos o cuánta sal pueden estar añadiendo a tu comida.

Prueba las recetas aptas para personas con enfermedad del riñón de la National Kidney Foundation.

4. Sustituye las proteínas animales por alternativas de origen vegetal

Las proteínas de origen vegetal, como el tofu, las legumbres, el tempeh, los frutos secos y las semillas, son más baratas que la carne y mejores para tus riñones. Incorpora más opciones de origen vegetal a tu dieta para ahorrar dinero y mejorar tu salud.

Infórmate más sobre los alimentos de origen vegetal para la salud renal.

5. Reduce el desperdicio de alimentos 

Reducir al mínimo el desperdicio de alimentos no solo es bueno para tu bolsillo, sino también para el medio ambiente. 

Cómo sacar el máximo partido a la compra:

  • Aplica la regla “primero en entrar, primero en salir” para asegurarte de consumir los productos más antiguos antes de que se estropeen.
  • Busca frutas y verduras ‘feas’. A menudo están en oferta y son igual de nutritivas. Úsalas para preparar caldos, salsas, sopas o conservas.
  • Corta los productos con cuidado para reducir al mínimo el desperdicio.
  • Sé creativo con las sobras y conviértelas en nuevos platos, como salteados o ensaladas. 
  • Planta los restos de frutas y verduras y las semillas. Cuando crezcan, tendrás productos frescos para recoger en tu propia casa.
  • Un almacenamiento adecuado puede prolongar la vida útil de los alimentos. Utiliza recipientes herméticos e intenta congelar, encurtir o enlatar los alimentos en casa.

¿Buscas más orientación sobre una dieta adecuada para los riñones? Busca un dietista en tu zona.

 

Fuente
1: “Resumen de conclusiones: Perspectivas sobre los precios de los alimentos, 2024”. USDA ERS - Resumen de conclusiones, 25 de enero de 2024, www.ers.usda.gov/data-products/food-price-outlook/summary-findings/.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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