Síntomas, tratamientos y formas de reducir el riesgo de cálculos renales

September 02, 2025

¿Te has preguntado alguna vez cómo se forman los cálculos renales? Si es así, no eres el único. Aunque los cálculos renales son frecuentes y dolorosos, mucha gente no sabe qué los provoca ni cómo prevenirlos.

¿Qué son los cálculos renales?

What are Kidney Stones?

 

Los cálculos renales son masas duras formadas por minerales y sustancias químicas presentes en la orina.

Hay cuatro tipos de cálculos renales

El tipo más común de cálculo renal. Se forman cuando el calcio se une al oxalato, una sustancia natural presente en muchos alimentos. La propensión a desarrollarlos puede ser hereditaria (transmitirse de padres a hijos).

También son frecuentes y pueden ser de origen hereditario. Estos cálculos pueden formarse a partir de determinados alimentos y bebidas que aumentan los niveles de ácido úrico. Padecer una enfermedad del riñón o tener sobrepeso puede aumentar el riesgo de desarrollar cálculos de ácido úrico. 

Son menos frecuentes y suelen estar provocadas por infecciones en los riñones o en las vías urinarias. La predisposición a desarrollarlas puede ser hereditaria.

Es poco frecuente; por lo general, solo se da en personas que padecen una enfermedad hereditaria denominada cistinuria.

Los cálculos pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como un guijarro o una pelota de golf. Los cálculos más pequeños pueden expulsarse del cuerpo sin problemas, pero otros pueden obstruir las vías urinarias y provocar dolor, infección, sangrado y daño renal.

¿Cómo se forman los cálculos renales?

Estas son algunas de las causas más comunes de los cálculos renales:

  1. No beber suficiente agua: la orina está más concentrada cuando estás deshidratado, lo que facilita que los cristales se conviertan en cálculos.
  2. Consumir demasiada sal o azúcar: una dieta rica en sal o azúcar puede aumentar los niveles de calcio y reducir al mismo tiempo el contenido de agua libre en la orina.
  3. Consumir demasiadas proteínas de origen animal: una ingesta elevada de carne, huevos o pescado puede aumentar la acidez de la orina y provocar cálculos.
  4. Antecedentes familiares: tener antecedentes familiares de cálculos renales puede aumentar el riesgo de desarrollarlos.
  5. Ciertas afecciones médicas: La obesidad, la gota, la enfermedad del riñón y los problemas digestivos como la enfermedad de Crohn pueden aumentar el riesgo. Ciertas cirugías para perder peso también pueden aumentar el riesgo.
  6. Algunos medicamentos y suplementos: Las dosis elevadas de vitamina C, los suplementos de calcio o ciertos medicamentos pueden provocar cálculos renales.
¡Suscríbete hoy mismo!

Suscríbete al boletín del blog de la NKF

Recibe cada mes en tu bandeja de entrada historias inspiradoras y recursos sobre la enfermedad del riñón. Obtendrás perspectivas prácticas y consejos de expertos que te ayudarán a comprender y controlar mejor tu salud renal, independientemente de en qué fase del proceso te encuentres.

Síntomas que indican que podrías tener un cálculo renal

Si un cálculo bloquea el flujo de orina, es posible que sientas:

  • Dolor intenso en el costado o la espalda
  • Dolor de estómago persistente
  • Sangre en la orina
  • Náuseas o vómitos
  • Fiebre o escalofríos
  • Orina maloliente o turbia

“La primera vez que me diagnosticaron, tenía dolor en la zona lumbar y en la ingle”, cuenta Art, un paciente con cálculos renales. “Tras varias visitas al médico y pruebas de imagen, me detectaron cálculos renales. Tuve que someterme a una intervención quirúrgica para extirparlos”. 

Si tienes estos síntomas, es importante que acudas al médico de inmediato. 

Tratamiento de los cálculos renales

Si el cálculo es pequeño, es posible que los médicos te recomienden beber mucha agua y dejar que se expulse de forma natural. Si el cálculo es más grande, es posible que necesites intervención médica.  

Las intervenciones médicas incluyen: 

  • Litotricia por ondas de choque: un tratamiento no invasivo que utiliza ondas sonoras para romper los cálculos en fragmentos más pequeños, de modo que puedan expulsarse con mayor facilidad.
  • Nefrolitotomía percutánea (nefrolitotripsia): una intervención quirúrgica que permite a los médicos acceder a cálculos grandes o de difícil acceso.
  • Ureteroscopia: se introduce un endoscopio delgado en la vejiga y los riñones a través de la uretra para extraer los cálculos. 

Más información sobre los tratamientos para los cálculos renales. 

Cómo ayudar a prevenir los cálculos renales

Los cálculos renales pueden ser dolorosos. ¿La buena noticia? Muchos de ellos se pueden prevenir. Si introduces algunos cambios en tu alimentación y en lo que bebes, puedes reducir las posibilidades de que te salgan cálculos en el futuro.

  1. Bebe mucha agua todos los días: una de las formas más sencillas de prevenir los cálculos renales es mantenerse bien hidratado. El agua ayuda a eliminar las sustancias que pueden convertirse en cálculos.
  2. Consuma menos sal (sodio) y azúcar: un exceso de sal o azúcar en la dieta puede hacer que el cuerpo libere más calcio en la orina, lo que puede provocar cálculos.
  3. Consume la cantidad adecuada de calcio a través de la alimentación: Ingerir la cantidad adecuada de calcio a través de los alimentos puede ayudar a prevenir los cálculos. Sin embargo, no tomes suplementos de calcio en dosis elevadas a menos que te lo indique tu médico. Estos pueden aumentar el riesgo de desarrollar cálculos.
  4. Controla tu ingesta de oxalato (si es necesario): Si tienes riesgo de desarrollar cálculos de oxalato, tu médico puede sugerirte que limites los alimentos con un contenido muy elevado de oxalato, como las espinacas, la remolacha y las almendras. Tu médico o dietista te ayudará a elaborar un plan de alimentación que se adapte a tus necesidades.
  5. Consume menos proteínas de origen animal: El consumo excesivo de proteínas de origen animal puede aumentar la acidez de la orina. Intenta comer raciones más pequeñas de carne y consume con más frecuencia proteínas de origen vegetal, como alubias, lentejas y tofu.
  6. Conoce tu riesgo y habla con tu médico: Algunas personas tienen más probabilidades de desarrollar cálculos renales debido a antecedentes familiares, afecciones médicas o medicamentos. Si has tenido un cálculo renal anteriormente o crees que puedes estar en riesgo, habla con tu médico.

“Aprendí a controlar mi dieta y a evitar que se me formaran nuevos cálculos”, dijo Art. “He tenido más de una docena de cálculos y puedo decir que no es nada agradable. Pero con los cuidados adecuados, puedes reducir las posibilidades de que vuelvan a aparecer”.

Lee nuestro plan de alimentación para la prevención de los cálculos renales.

Tres voluntarios de la NKF en la «Kidney Walk»

El conocimiento es prevención

Tu donación contribuye a que más personas tengan acceso a la información que necesitan para prevenir los cálculos renales.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
© 2026 Fundación Nacional del Riñón, Inc.