March 19, 2020
Por Kevin Longino, director ejecutivo de la National Kidney Foundation y paciente con trasplante renal
Soy consciente de la gran preocupación que todos ustedes sienten en estos momentos por el brote de COVID-19, y comprendo que pueda resultar inquietante. Como paciente con trasplante renal que sigue un tratamiento diario con fármacos inmunosupresores, comparto sus inquietudes. En estos tiempos difíciles a los que se enfrenta nuestro país, es imprescindible que los pacientes con enfermedad del riñón tomen todas las precauciones recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que también se detallan en nuestra página web.
Pero, aunque a todos se nos recomienda quedarnos en casa y evitar las aglomeraciones en la medida de lo posible durante el brote —un buen consejo que yo también sigo mientras trabajo desde una oficina improvisada en casa—, es imprescindible que los pacientes renales que reciben tratamiento de hemodiálisis en centros especializados continúen con sus sesiones clínicas programadas habitualmente.
Recientemente, los Centros de Medicare y Medicaid (CMS) han publicado nuevas directrices para los centros de diálisis sobre cómo adoptar las precauciones necesarias para prevenir la propagación de la COVID-19 entre los pacientes y el personal. En la National Kidney Foundation (NKF) hemos elaborado una versión de estas directrices adaptada a los pacientes, en la que se detalla qué pueden esperar cuando acudan a su próximo tratamiento y qué medidas deben tomar los centros de diálisis para garantizar su seguridad.
La NKF también ha elaborado un recurso sobre alimentos de larga conservación para pacientes renales y las precauciones necesarias que todos los pacientes renales deben tomar para mantenerse a salvo durante el brote de COVID-19. También hay recursos disponibles en español.
Sabemos, además, que muchos pacientes renales en lista de espera de trasplante, o aquellos que buscan un donante vivo, han estado preguntando si podrán siquiera recibir un trasplante ahora que se han suspendido temporalmente las cirugías electivas en los hospitales. La NKF envió una carta al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) solicitando que se aclarara que los trasplantes no se consideraran procedimientos electivos y, ayer por la tarde, nos enteramos de que los hospitales pueden seguir ofreciendo estos trasplantes que salvan vidas si pueden hacerlo de forma segura.
Seguimos trabajando para garantizar que, durante el brote de COVID-19, se permita el acceso a los procedimientos de acceso vascular para los pacientes con falla renal que actualmente se someten a hemodiálisis mediante un catéter venoso central (CVC), así como para los pacientes con ERC (Enfermedad Renal Crónica) avanzada que se acercan rápidamente a la diálisis en los próximos dos – tres meses. Seguiremos proporcionando información actualizada sobre este importante tema.
En los próximos días y semanas, añadiremos nueva información sobre temas importantes y otros recursos esenciales para los pacientes renales en kidney.org/coronavirus.
Sé que son tiempos de incertidumbre, pero quiero asegurarles que, a lo largo de la crisis de la COVID-19, la NKF trabajará sin descanso para garantizar que se apliquen las mejores medidas de protección posibles para proteger a nuestros pacientes renales y a todos aquellos que los atienden. Además, estamos aquí para escucharles, aprender y apoyarles durante este periodo. Pónganse en contacto con nuestra línea de ayuda gratuita de información para pacientes llamando al (855) NKF Cares (1-855-653-2273) o enviando un correo electrónico a nkfcares@kidney.org. Y no duden en unirse a nuestros foros de debate en línea gratuitos.


















