August 12, 2014
Según el “Physicians' Health Study”, los niveles anormales de colesterol suponen un riesgo para los riñones. Este estudio ha realizado un seguimiento de unos 4,500 hombres durante 14 años. Las personas con colesterol total elevado o con niveles reducidos de colesterol HDL (“bueno”) presentaban una mayor probabilidad de tener una tasa de filtración glomerular (TFG) reducida. Este es el mejor método para evaluar la función renal. Una TFG de 60 o inferior suele indicar una enfermedad del riñón. De hecho, las personas con problemas de colesterol tenían el doble de probabilidades de desarrollar una enfermedad del riñón con el paso del tiempo.
Esto plantea la posibilidad de que una forma de retrasar la aparición de la enfermedad del riñón crónica sea controlar los niveles de colesterol de una persona. La prevención es importante porque la enfermedad del riñón es un problema grave y creciente, tanto en términos de vidas perdidas como de pérdida de calidad de vida y costos de tratamiento. Si no se frena o se detiene la enfermedad del riñón, muchas más personas necesitarán terapia de sustitución renal en forma de trasplante de riñón o diálisis.
¿Por qué es importante el colesterol?
El exceso de colesterol puede acumularse en los vasos sanguíneos. Esta acumulación puede estrechar los vasos y provocar una obstrucción, lo que impide que la sangre llegue a determinadas zonas del cuerpo. Cuando esto ocurre en los vasos sanguíneos del corazón, se denomina “enfermedad coronaria” y puede provocar un infarto de miocardio o un ictus.
En las personas con ECR, las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos son muy frecuentes. Se recomienda que las personas con ECR se realicen análisis de colesterol al menos una vez al año. Es posible que tu médico quiera que te los hagas con mayor frecuencia si se ha producido algún cambio en tu estado de salud.
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¿Existen diferentes tipos de colesterol?
El colesterol es el lípido principal. Se compone de diferentes tipos, tales como:
- el colesterol LDL, o colesterol “malo”, el principal lípido que provoca acumulaciones perjudiciales y obstrucciones en las arterias.
- El colesterol HDL es, en realidad, un tipo de colesterol “bueno” que ayuda a evitar que el colesterol se acumule en las arterias.
- Los triglicéridos son otro lípido que puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
¿Qué pruebas se utilizan para medir el colesterol?
El colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), también conocido como “colesterol malo”, es el principal análisis de colesterol que se utiliza en la evaluación de enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos. Otros análisis de laboratorio que suelen realizarse son el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL), también conocido como “colesterol bueno”, los triglicéridos y el colesterol total.
Dado que estos análisis se ven afectados por la comida, se recomienda no comer entre nueve – doce horas antes de la toma de muestras.
¿Cuál es el primer paso para tratar el colesterol alto?
Las recomendaciones para tratar los problemas relacionados con el colesterol hacen hincapié en los cambios en el estilo de vida.
Estos son:
- Aumentar la actividad física hasta 30 minutos al día a un nivel moderado
- Alcanzar y mantener un peso saludable
- Hablar con el médico y el dietista sobre cómo mejorar la elección de los alimentos
- No fume
- No consumir alcohol en exceso (limitar el consumo a una copa al día, previa autorización del médico)
¿Qué debo comer si tengo el colesterol alto?
- Elige frutas, verduras, productos lácteos bajos en grasa y cereales integrales
- Limita el consumo de sal, carnes rojas y procesadas, y bebidas azucaradas
- Elige alimentos con bajo contenido en grasas saturadas y colesterol
- Reduzca el consumo de ácidos grasos trans, ya que pueden elevar el colesterol LDL
- Aumente el consumo de fibra soluble (las frutas, las verduras y los cereales son buenas fuentes de fibra)
¿Y qué hay de los medicamentos que ayudan a reducir el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca?
Existen medicamentos para reducir el colesterol LDL y los triglicéridos, pero estos medicamentos son más eficaces cuando ya se han introducido cambios en el estilo de vida. Hay pruebas de que ciertos medicamentos llamados estatinas pueden ralentizar el proceso tanto de la enfermedad del riñón crónica como de la cardiopatía. Estos fármacos se utilizan para reducir los niveles elevados de colesterol en sangre, lo que ayuda a ralentizar la progresión de la enfermedad del riñón.


















