October 20, 2017
Por Jessianna Saville, dietista
especializada en enfermedades del riñón. El café es un producto básico para más de 5 de cada 10 estadounidenses que lo toman a diario1. Cuando las personas descubren que padecen una enfermedad del riñón y deben introducir cambios en su dieta, una de las primeras preguntas que se plantean es: “¿Tengo que dejar de tomar café?”.
La respuesta, en definitiva, es “no”. El café no es perjudicial para los amantes del café con enfermedad renal², pero aquí tienes algunas cosas que debes tener en cuenta la próxima vez que te sirvas una taza.
La cantidad de café que bebes
Lo primero que hay que tener en cuenta es el contenido nutricional del café. Una taza de 8 oz. de café solo contiene 116 mg de potasio³. Se considera un alimento con bajo contenido en potasio. Sin embargo, muchas personas beben más de una taza de café al día. Tomar entre tres – cuatro tazas de café al día se considera un consumo elevado de potasio y podría elevar tus niveles de potasio. Añadir crema o leche puede aumentar aún más el contenido de potasio del café. Beber menos de tres tazas de café al día se considera, en general, seguro. El contenido de fósforo, sodio, calorías, carbohidratos y proteínas del café solo es mínimo y no es relevante desde el punto de vista nutricional.
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Aditivos
Lo que se añade al café suele ser a menudo un problema mayor que el propio café. Por ejemplo, una taza de 8 oz. de café con leche, preparada sin sirope aromatizado, aporta 183 mg de fósforo y la friolera de 328 mg de potasio4. Las cremas para café también pueden suponer un problema. Los fabricantes añaden fosfatos químicos a las cremas para café. Estos fosfatos químicos son fácilmente absorbidos por el organismo y su consumo debe limitarse en el caso de cualquier persona con enfermedad del riñón.
Tu ingesta de líquidos
El café cuenta como líquido. Si sigues una dieta con restricción de líquidos, debes incluir el consumo de café en tu ingesta diaria permitida.
En resumen, el café es una bebida aceptable para las personas con enfermedad del riñón. Si se consume con moderación, supone un riesgo mínimo para quienes padecen esta enfermedad. Los aditivos del café, como la leche y muchos sustitutos de la nata, aumentan su contenido en potasio y fósforo. Las personas que tengan dudas sobre su consumo de café deben consultar a un dietista titulado o a un médico para saber qué cantidad es adecuada para ellas.
Jessianna Saville, MS, RDN, LD, CSR, CLT, es especialista certificada en nutrición renal y dietista titulada con licencia en el estado de Texas. Lleva trabajando en el ámbito de la diálisis ambulatoria desde 2009. Le apasiona el papel que desempeña la terapia nutricional en la enfermedad del riñón para mejorar la calidad de vida, reducir las hospitalizaciones y ralentizar la progresión hacia la diálisis. En su tiempo libre le gusta correr, explorar nuevos lugares con su marido y sus dos hijos, y dedicarse a su huerto.



















