July 27, 2020
Sabemos que cuando la enfermedad del riñón se diagnostica en sus primeras etapas, el paciente tiene más posibilidades de controlar la enfermedad y vivir sin complicaciones graves. Sin embargo, con demasiada frecuencia esta enfermedad ‘silenciosa’ pasa desapercibida hasta que es demasiado tarde.
Ahora, gracias a un nuevo protocolo de evaluación, denominado “medida HEDIS”, que pone de relieve las directrices de la National Kidney Foundation para las pruebas de detección de la enfermedad del riñón, los pacientes con diabetes pueden esperar que sus médicos de atención primaria les realicen pruebas de detección de la enfermedad del riñón de forma más habitual.
Incorporar la prueba a tu rutina
La diabetes es el factor de riesgo más común de la enfermedad del riñón. Aunque las pruebas de detección y el diagnóstico de la enfermedad del riñón son económicos y están ampliamente disponibles, las personas con diabetes a menudo no se someten a ellas. Gracias a meses de trabajo y a nuestra colaboración con el Comité Nacional de Garantía de Calidad (NCQA), la nueva medida HEDIS ayudará a conocer cuántos adultos con diabetes, a los que se les realizaron pruebas renales tanto en sangre como en orina en los últimos 12 meses, fueron diagnosticados con enfermedad del riñón.
¿Por qué es necesario este cambio?
La enfermedad del riñón está infradiagnosticada en la atención primaria, y hasta un 90% de las personas ni siquiera saben que la padecen. Esto incluye hasta un 50% de las personas con enfermedad del riñón avanzada que, en última instancia, podrían necesitar diálisis o un trasplante para sobrevivir.
“Sabemos que los indicadores funcionan, en términos de rendición de cuentas”, afirmó la Dra. Mary Barton, vicepresidenta de Indicadores de Rendimiento de la NCQA. “Proporcionan a los planes de salud y a los profesionales sanitarios un punto de referencia para la mejora. Este indicador conducirá, en última instancia, a una mejor atención y a una mejora de la salud renal en todo el país”.
Las pruebas de detección precoz son nuestra mejor esperanza para detectar la enfermedad del riñón antes de que avance a etapas más avanzadas y graves, y para frenar la progresión de la enfermedad. Hay millones de estadounidenses que viven con enfermedad del riñón y cada esfuerzo en esta lucha es fundamental.


















