Cerezas

Última actualización: Marzo 03, 2024

Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF

Las cerezas, que se pueden encontrar frescas, congeladas o secas, aportan sabor a muchos platos. Tienen un alto contenido en vitamina C, fibra y antioxidantes. Las cerezas dulces tienen un alto contenido en potasio; las cerezas ácidas, en cambio, tienen un contenido menor.

Las cerezas se clasifican en variedades dulces, ácidas y ‘duke’ (parcialmente dulces y ácidas), y se pueden comprar frescas, congeladas o secas. Las cerezas pueden aportar un sabor dulce o ácido a ensaladas, batidos, platos salados y postres. Elige cerezas firmes con tallos de color verde brillante; las cerezas de color más oscuro son las más sabrosas. Los huesos son tóxicos y no deben comerse.

¿Por qué las cerezas son un superalimento?

  • Las cerezas son una buena fuente de vitamina C, fibra, potasio, vitamina B6 y magnesio. Las cerezas ácidas contienen más vitamina C y más de 20 veces la cantidad de vitamina A que las cerezas dulces.
  • Las cerezas contienen muchos antioxidantes, que refuerzan el sistema inmune y la salud cardíaca, y pueden reducir la inflamación provocada por afecciones como la gota.
  • Uno de los antioxidantes presentes en las cerezas es la fitomelatonina, que puede ayudar a favorecer un ciclo circadiano de sueño saludable.

Las cerezas y la enfermedad del riñón

Las cerezas pueden incluirse en la dieta en todas las etapas de la enfermedad del riñón. Las cerezas contienen solo trazas de sodio y tienen un bajo contenido en fósforo. Las cerezas dulces tienen un alto contenido en potasio (>200 mg en 3.5 onzas, lo que equivale a casi media taza), mientras que las cerezas ácidas se consideran un alimento con bajo contenido en potasio (<200 mg en 3.5 onzas). Tu dietista especializado en enfermedades renales te indicará si debes limitar el potasio y te ayudará a incorporar las cerezas a tu dieta.

Trasplante

Algunas personas que reciben el riñón deben limitar la ingesta de potasio, sobre todo en las primeras etapas tras el trasplante, mientras que otras quizá no necesiten restringirla. Consulta a tu dietista especializado en nefrología sobre cómo puedes incluir las cerezas en tu dieta.

Hemodiálisis (3 veces por semana)

La mayoría de las personas que se someten a hemodiálisis deben controlar la cantidad de potasio que ingieren en su dieta.

Tu dietista especializado en enfermedades renales puede ayudarte a incluir las cerezas en tu plan de alimentación.

Diálisis domiciliaria diurna/nocturna y diálisis peritoneal

Debido a la mayor eliminación de potasio del organismo en estas modalidades de diálisis, la mayoría de los pacientes no tienen que limitar su consumo de potasio. Consulta a tu dietista especializado en nefrología para saber cuál es la cantidad de potasio adecuada para ti.

Cálculos renales

Las cerezas tienen un bajo contenido en oxalatos y no influyen en la formación de cálculos renales.

Información nutricional (por cada 100 g/3.5 oz)

 

Cerezas dulces, rojas, crudas (100 g/3.5 oz)

Cerezas ácidas, rojas, crudas (100 g/3.5 oz)

Calorías

63 kcal

50 kcal

Carbohidratos

16 g

12 g

Fibra

2.2 g

1.6 g

Potasio

222 mg

173 mg

Fósforo

0 mg

15 mg

Sodio

13 mg

3 mg

Salsa barbacoa de cereza

Raciones: 24

Tamaño de la ración: 2 cucharadas

Ingredientes

  • 1 cebolla mediana, picada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 tazas de salsa de tomate
  • 1 – 1.5 tazas de cerezas sin hueso (congeladas o frescas), troceadas
  • 1.25 taza de azúcar moreno
  • 1.33 taza de zumo de manzana sin azúcar
  • 1.25 taza de vinagre de sidra de manzana
  • 1 cucharadita de chile en polvo
  • 1.5 cucharaditas de mostaza en polvo
  • 1 cucharadita de pimienta de cayena (opcional)

Preparación

  1. Calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y rehógalas hasta que se ablande, unos cinco minutos. Añade el ajo y rehógalo un minuto más.
  2. Añade la salsa de tomate, las cerezas, el azúcar moreno, el zumo de manzana, el vinagre de sidra de manzana, el chile en polvo, la mostaza y la pimienta de cayena (si la utilizas). Lleva a ebullición, luego reduce el fuego al mínimo y deja cocer a fuego lento durante 30 minutos, o hasta que la salsa espese. Remueve con frecuencia.
  3. Pasar todo a la batidora y batir hasta que quede una mezcla homogénea.

Consejos útiles

  • El sabor variará según el tipo de cereza. Utiliza cerezas dulces para una salsa más dulce y cerezas ácidas para darle un toque más intenso.
  • Guarda la salsa en la nevera hasta un mes.
  • Úsala en cualquier receta que lleve salsa barbacoa.

Enviado por: Tara, dietista renal de DaVita, de Míchigan (davita.com/diet-nutrition/recipes/sauces-seasonings/cherry­ barbecue-sauce)

Nutrientes por ración

Calorías: 41

Proteínas: 0 g

Carbohidratos: 8 g

Grasas: 1 g

Colesterol: 0 mg

Sodio: 101 mg

Potasio: 103 mg

Fósforo: 10 mg

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Este contenido se ofrece únicamente con fines informativos y no pretende constituir un consejo médico ni sustituir el asesoramiento médico de un profesional de la salud.

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