Última actualización: Marzo 18, 2024
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
La acidosis metabólica se caracteriza por un exceso de ácido en la sangre. Es más frecuente en personas con ERC avanzada y puede poner en peligro la vida si no se trata adecuadamente.
La acidosis metabólica se caracteriza por un exceso de ácido en la sangre. Es más frecuente en personas con ERC avanzada y puede poner en peligro la vida si no se trata adecuadamente.
Acerca de la acidosis metabólica
La acidosis metabólica significa que hay un exceso de ácido en la sangre. Esto puede ocurrir cuando el organismo produce demasiado ácido, no es capaz de eliminar suficiente ácido de la sangre, o ambas cosas. Las personas que padecen ECR corren el riesgo de sufrir acidosis metabólica, especialmente en las etapas más avanzadas de la ECR, cuando a los riñones les cuesta más eliminar el ácido de la sangre.
Signos y síntomas
No todo el mundo presenta síntomas, o estos pueden pasar desapercibidos. Entre ellos se pueden incluir:
- Cambios en la respiración
- Al principio, las respiraciones suelen ser rápidas y profundas (a menudo se describen como “falta de aire”)
- A medida que la acidosis empeora, la respiración se vuelve más lenta, más profunda y más dificultosa
- Latidos cardíacos acelerados
- Confusión
- Sensación de gran cansancio y/o debilidad
- Náuseas
- Vómitos
- Pérdida de apetito
Normalmente no hay síntomas en los casos más leves o si la acidosis se desarrolla lentamente.
También pueden aparecer otros síntomas dependiendo de la enfermedad o afección subyacente que esté causando la acidosis metabólica, como falla renal, insuficiencia cardíaca o asma grave.
Si notas estos cambios en la respiración, acude inmediatamente al servicio de urgencias, ya que puede tratarse de una situación que ponga en peligro la vida.
Causas
La enfermedad del riñón es una de las causas más frecuentes de acidosis metabólica. Esto incluye la enfermedad renal crónica (ERC) y la lesión renal aguda (LRA). Los riñones sanos eliminan los productos de desecho naturales de la sangre, incluidos los ácidos. La enfermedad del riñón puede provocar acidosis metabólica cuando los riñones no son capaces de eliminar suficiente ácido de la sangre, lo que provoca una acumulación de este en el organismo.
Entre los factores de riesgo de acidosis metabólica para las personas que padecen ERC se incluyen:
- Una taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) baja: a medida que la taza de filtración glomerular disminuye, el riesgo aumenta
- Hiperpotasemia (niveles elevados de potasio)
- Albuminuria
- Tabaquismo
- Anemia (nivel bajo de glóbulos rojos)
Otras causas de acidosis metabólica que no están directamente relacionadas con la enfermedad del riñón incluyen:
- Cetoacidosis diabética (CAD): cuando el cuerpo no dispone de suficiente insulina, los niveles de azúcar se elevan mucho y se producen cetonas (una forma de ácido). Esto es más probable en personas con diabetes tipo 1.
- Acidosis láctica: puede estar provocada por otras afecciones como el cáncer, el consumo excesivo de alcohol, la insuficiencia hepática, la insuficiencia cardíaca, la anemia grave, las convulsiones, la sepsis o el asma grave
- Diarrea grave
- Deshidratación grave
- Sobredosis de aspirina
- Intoxicación por etilenglicol (anticongelante) o metanol
La acidosis metabólica suele ser el resultado de una combinación de factores.
Complicaciones
Sin tratamiento, la acidosis metabólica puede provocar numerosos problemas de salud a largo plazo. Entre ellos se incluyen:
- Deterioro óseo (osteoporosis): los niveles elevados de acidez pueden hacer que los huesos se desgasten más rápidamente y se debiliten. Esto aumenta el riesgo de sufrir fracturas en los huesos más importantes, como las caderas y la columna vertebral. El riesgo se incrementa aún más si también padeces un trastorno mineral y óseo (otra complicación de la ERC).
- Debilidad y/o pérdida muscular (a veces denominada “atrofia muscular”): al igual que ocurre con los huesos, los niveles elevados de ácido pueden desgastar los músculos. Esto puede reducir la fuerza y la capacidad para realizar ejercicio.
- Empeoramiento de la ERC: no está claro exactamente cómo ocurre esto. La acumulación de ácido hace que la función renal disminuya; y, a medida que la función renal disminuye, el nivel de ácido aumenta aún más. Sin un tratamiento adecuado, este ciclo continúa y puede acelerar el proceso de la ERC.
- Retraso en el crecimiento en los niños: la acidosis metabólica puede impedir la liberación de la hormona del crecimiento, necesaria para un crecimiento adecuado.
- Muerte: diversos estudios han demostrado que existe una relación entre la acidosis metabólica y un mayor riesgo de muerte.
Diagnóstico
Pruebas
La acidosis metabólica suele diagnosticarse mediante un sencillo análisis de sangre. Esta prueba mide la cantidad de bicarbonato presente en la sangre, lo que también se conoce como nivel de “bicarbonato sérico”. A menudo, esta prueba se solicita como parte de un conjunto más amplio de análisis, conocido como “perfil metabólico básico (BMP)” o “perfil metabólico completo (CMP)”.
El bicarbonato no es un ácido, sino todo lo contrario (también se conoce como “base”). El cuerpo necesita bicarbonato en la sangre para evitar que se vuelva demasiado ácido. La mayor parte del bicarbonato del cuerpo se encuentra en forma de dióxido de carbono (CO₂), un producto de desecho que se genera cuando el cuerpo transforma los alimentos en energía. Por eso, otro nombre para este análisis de sangre es el nivel de “dióxido de carbono sérico (CO₂)”.
En lugar de medir los niveles elevados de ácido, resulta más sencillo medir los niveles bajos de base.
Un nivel de bicarbonato (CO₂) inferior a 22 mEq/L puede ser un indicio de que la sangre tiene un exceso de ácido.
Los profesionales de la salud también pueden solicitar un análisis de orina para comprobar la acidez de la misma. En casos más graves, los profesionales de la salud pueden extraerte una pequeña cantidad de sangre de una arteria de la muñeca, el brazo o la ingle para comprobar la acidez. Esto también se conoce como análisis de gases en sangre arterial (ABG).
Tratamiento
Resumen
El tratamiento de la acidosis metabólica se centra principalmente en la nutrición (los tipos de alimentos que se consumen). Si esto no es suficiente para reducir los niveles de acidez del organismo, se puede considerar la posibilidad de recurrir a la medicación.
Nutrición
El enfoque principal para tratar la acidosis metabólica es a través de la dieta. Aumentar la cantidad de frutas, verduras y proteínas de origen vegetal que se consumen cada día ayuda a reducir la cantidad de ácido en el organismo. Esto se debe a que las frutas y verduras producen álcali (también conocido como base, lo contrario de ácido). Otros alimentos, como las carnes, las yemas de huevo, los quesos duros o procesados y los cereales, pueden aumentar los niveles de ácido en la sangre. Esto no significa necesariamente que debas eliminarlos por completo de tu dieta; basta con centrarte en reducir el consumo de estos alimentos que producen ácido.
En ocasiones, añadir más frutas, verduras y/o proteínas de origen vegetal a tu dieta puede afectar a otras afecciones de salud que puedas padecer, como la hiperpotasemia (niveles elevados de potasio), la hiperfosfatemia (niveles elevados de fósforo) o la diabetes. Por ello, consultar con un dietista especializado en nefrología puede ayudarte a encontrar los mejores ajustes para tu dieta en función de la etapa de tu ERC, otras afecciones de salud y tus preferencias personales.
Medicamentos
Si los cambios en tu dieta no son suficientes, tus profesionales de la salud pueden recomendarte añadir medicación. Los medicamentos (suplementos) que se recetan con mayor frecuencia para la acidosis metabólica incluyen:
- Comprimidos de bicarbonato de sodio
- Bicarbonato sódico en polvo (también conocido como bicarbonato de sodio)
- Solución de citrato de sodio (líquida)
- Comprimidos de citrato de potasio
- Solución de citrato de potasio (líquida)
- Citrato de potasio en polvo [sobres individuales]
Estos medicamentos actúan aumentando la cantidad de bases en la sangre (para neutralizar el ácido). Las formas en polvo de estos medicamentos deben disolverse (mezclarse) en 8 – 12 onzas de agua o mezclarse con alimentos antes de su consumo. Además, los productos a base de potasio no suelen utilizarse en personas con ERC, a menos que también padezcan hipopotasemia (niveles bajos de potasio en sangre).
El tratamiento de la acidosis metabólica es muy específico y requiere supervisión médica. No intentes seguir ningún tratamiento por tu cuenta sin consultar primero con tu profesional de la salud.
Cómo prepararse para su cita
Preguntas que debes hacerte
- ¿Cuáles son mis factores de riesgo de sufrir acidosis metabólica?
- ¿Alguna de mis otras afecciones médicas aumenta mi riesgo de padecer acidosis metabólica?
- ¿Qué medidas puedo tomar para reducir mi riesgo de padecer acidosis metabólica?
- ¿Con qué frecuencia debo controlarme el nivel de bicarbonato?
- ¿Hay algún signo o síntoma específico que indique que podría necesitar atención médica inmediata?
- ¿Podría derivarme a un dietista especializado en nefrología para que me ayude con los cambios que debo introducir en mi dieta?

















