Última actualización: Marzo 09, 2026
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
Descubre cómo la enfermedad del riñón afecta a tus huesos y a tu corazón, y qué medidas puedes tomar para mantenerte fuerte y cuidar tu salud.
Acerca del trastorno mineral y óseo (CKD-MBD)
Los riñones desempeñan muchas funciones importantes, como por ejemplo:
- mantener el equilibrio adecuado de minerales en la sangre, como el calcio y el fósforo
- ayudar a controlar los niveles de la hormona paratiroidea (PTH), un mensajero químico natural o señal
- ayudar al organismo a aprovechar la vitamina D
Todas estas funciones, en conjunto, ayudan a mantener los huesos fuertes y sanos. Cuando se padece una enfermedad renal crónica (ERC), estos minerales y hormonas pueden desequilibrarse. El riesgo es mayor en las etapas avanzadas de la ERC, y alcanza su nivel máximo en las personas con falla renal que se someten a diálisis.
Con el tiempo, estos cambios pueden debilitar los huesos y dañar el corazón y los vasos sanguíneos. Esta afección se denomina “trastorno mineral y óseo en la enfermedad renal crónica” o ECR-MBD.
Signos y síntomas
La ERC-MBD suele desarrollarse de forma gradual. El daño óseo puede producirse a lo largo de muchos años antes de que se note nada. La mayoría de las personas descubren que padecen ERC-MBD a través de análisis de sangre, no por los síntomas.
Si presenta síntomas, es posible que note:
- Dolor óseo o articular
- Huesos débiles que se rompen con facilidad
- Calambres o debilidad muscular
- Prurito (picor en la piel)
- Sensación de cansancio extremo
- Problemas cardíacos
- Dolor nervioso (ardor, hormigueo o entumecimiento)
- Fracturas óseas (huesos rotos)
En los niños, los síntomas pueden aparecer antes. Esto se debe a que sus huesos aún están creciendo. Entre los síntomas más comunes en los niños se incluyen un crecimiento inferior al esperado (también conocido como retraso del crecimiento) o huesos débiles que se rompen con facilidad.
Causas
En las personas que padecen ERC, especialmente aquellas con falla renal que se someten a diálisis, la ERC-MBD se produce porque los riñones no pueden:
- Eliminar el exceso de fósforo de la sangre. Esto puede provocar un nivel elevado de fósforo (hiperfosfatemia).
- Convertir la vitamina D en su forma activa. Esto dificulta que el organismo absorba el calcio de los alimentos para mantener los huesos fuertes.
Cuando esto ocurre, el nivel de hormona paratiroidea (PTH) puede elevarse demasiado. A esto se le denomina hiperparatiroidismo secundario (SHPT). Cuando la PTH se mantiene demasiado alta, el organismo extrae calcio de los huesos. Con el tiempo, esto puede debilitar los huesos y hacer que se rompan con mayor facilidad.
Mantener el equilibrio entre el calcio, el fósforo y la PTH puede ayudar a proteger la salud de tus huesos y tu corazón.
Complicaciones
Si la CKD-MBD no se trata, puede provocar problemas graves, como:
- Fracturas óseas
- Crecimiento óseo lento en los niños, lo que puede provocar una estatura más baja que puede mantenerse en la edad adulta
- Deformidades óseas (forma o tamaño anormales)
- Problemas cardíacos y vasculares: los niveles elevados de calcio o fósforo pueden provocar el endurecimiento de los vasos sanguíneos (lo que también se conoce como calcificación). Esto aumenta el riesgo de sufrir un infarto, insuficiencia cardíaca y un ictus.
Estos problemas pueden dificultar la vida cotidiana. Es posible que sienta más dolor, tenga menos fuerza o le cueste moverse. Algunas personas pueden necesitar acudir al hospital con mayor frecuencia. Las fracturas graves y los problemas cardíacos pueden incluso aumentar el riesgo de muerte.
Diagnóstico
Los profesionales de la salud diagnostican la CKD-MBD revisando tu historial médico, realizando un examen físico y solicitando análisis de sangre. Es posible que se necesiten pruebas adicionales en función de tu situación.
Pruebas
Su equipo sanitario puede solicitar análisis de sangre para detectar la ERC-MBD con el fin de comprobar sus niveles de:
- Fósforo
- Calcio
- Hormona paratiroidea (PTH) (a veces denominada “PTH intacta” o “iPTH”)
- Vitamina D
- Fosfatasa alcalina (un posible marcador de la degradación ósea)
Es posible que también necesite pruebas de imagen, como una radiografía, una densitometría ósea (DEXA), un ecocardiograma (ECHO) o una tomografía computarizada (TC). Estas pruebas pueden ayudar a determinar la resistencia de sus huesos y si se está acumulando calcio en el corazón o en los vasos sanguíneos. En casos excepcionales, puede ser necesaria una biopsia ósea. En este procedimiento se extrae una pequeña muestra de hueso para examinarla bajo el microscopio.
Si se combinan, estas pruebas pueden ayudar a tu equipo médico a determinar la causa del problema y a recomendarte el mejor plan de tratamiento para ti.
Tratamiento
Resumen
El tratamiento de la CKD-MBD se centra en una combinación de nutrición, medicación y actividad física. Los principales objetivos del tratamiento son reducir los niveles de fósforo y PTH en sangre, al tiempo que se mantienen unos niveles saludables de calcio y vitamina D. Esto ayuda a proteger los huesos y los vasos sanguíneos. Colabora con tu equipo sanitario para encontrar la combinación de tratamiento más adecuada para ti.
Medicamentos y suplementos
Los medicamentos pueden ayudar a mantener los niveles de fósforo, PTH, vitamina D y calcio dentro de unos límites seguros. Algunas opciones solo se recomiendan para personas que se someten a diálisis. Su equipo de atención médica puede recetarle uno o varios de estos tratamientos:
- Secante de fosfato: se toma con cada comida y tentempié para “unirse” al fósforo de los alimentos, de modo que pase menos a la sangre. Algunos ejemplos son el citrato férrico (Auryxia), el carbonato de lantano (Fosrenol), el sevelamer (Renagel, Renvela) o el oxihidróxido de sucroferro (Velphoro).
- Bloqueador de fosfato: se toma dos veces al día para reducir la cantidad de fósforo que puede pasar de los intestinos a la sangre. La única opción disponible actualmente es el tenapanor (Xphozah).
- Suplemento de vitamina D o vitamina D activa: ayuda a reducir los niveles de PTH y a aumentar los niveles de vitamina D para favorecer la salud ósea. Entre los productos de vitamina D activa se incluyen el calcitriol (Rocaltrol), el doxercalciferol (Hecterol) y el paricalcitol (Zemplar).
- Calcimimético: ayuda a reducir los niveles de PTH sin elevar los de calcio. Se utiliza a menudo para tratar el hiperparatiroidismo secundario (SHPT) en personas en diálisis. Algunos ejemplos son el cinacalcet (Sensipar) y el etelcalcitide (Parsabiv).
- Suplemento de calcio: puede actuar como quelante de fosfato y ayudar a aumentar los niveles de calcio para la salud ósea. Sin embargo, también puede aumentar el riesgo de endurecimiento de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, tómalo solo si tu equipo sanitario te lo recomienda. No empieces a tomarlos por tu cuenta. Algunos ejemplos son el acetato de calcio (Phoslo, Phoslyra, Eliphos, Calphron), el carbonato de calcio (Tums) o el citrato de calcio (Citracal).
- Medicamentos para la osteoporosis: algunas personas padecen ERC-MBD y osteoporosis, otra afección que provoca debilidad ósea. Estos medicamentos no son adecuados para todas las personas con ERC, pero pueden ayudar a algunas a mantener la salud ósea, especialmente en las primeras etapas de la ERC.
Nutrición
Limitar la cantidad de fósforo en la dieta es un paso importante para cualquier persona que padezca ERC-MBD. Esto puede resultar difícil, ya que el fósforo está presente en muchos alimentos.
- El fósforo natural (orgánico) se encuentra en muchos alimentos ricos en proteínas, como la carne, las aves, el pescado, los frutos secos, las legumbres y los productos lácteos. El objetivo no es eliminar estos alimentos de la dieta. Muchos de ellos contienen proteínas y otros nutrientes importantes para la salud. Lo importante es encontrar un equilibrio que se adapte a cada persona. A la hora de elegir, también debes tener en cuenta tu nivel de riesgo de tener un nivel elevado de fósforo, otras afecciones de salud, tu cultura, tu presupuesto y tus preferencias. La fuente de los alimentos es importante: el fósforo de los alimentos de origen animal se absorbe más fácilmente que el que se encuentra en los alimentos de origen vegetal. Además, los alimentos ricos en fibra pueden ayudar a reducir la absorción de fósforo.
- El fósforo inorgánico se encuentra en la comida rápida, los alimentos precocinados, las bebidas en lata y embotelladas, las carnes aderezadas y la mayoría de los alimentos procesados. Este tipo de fósforo se absorbe por completo en la sangre. Evitar estas fuentes de fósforo puede ayudarte mucho a controlar tus niveles de fósforo. Para identificarlas, revisa la lista de ingredientes de la etiqueta nutricional en busca de palabras que contengan ‘PHOS’ (por ejemplo: ácido fosfórico, fosfato tricálcico, etc.).
Cambiar tus hábitos alimenticios es difícil. Consultar a un dietista especializado en enfermedades renales puede ayudarte a encontrar el enfoque más adecuado para tu situación personal.
Actividad física
Mantenerse activo ayuda a mantener los huesos fuertes. Los mejores ejercicios para la salud ósea son los denominados “ejercicios de fuerza” o “ejercicios con peso” y los ejercicios de flexibilidad. Entre ellos se incluyen:
- Caminar
- Usar bandas elásticas
- Levantar pesas ligeras
- Estiramientos, yoga o tai chi
Consulta siempre con tu equipo sanitario antes de empezar un nuevo programa de ejercicios para asegurarte de que es seguro para ti.
Diálisis
Aunque la diálisis no trata directamente la CKD-MBD, puede ayudar a eliminar el exceso de fósforo de la sangre. Si bien todos los tipos de diálisis eliminan el fósforo, las personas que reciben tratamientos de hemodiálisis en casa (ya sean de corta duración diarios o nocturnos [durante la noche]) tienen un menor riesgo de desarrollar niveles elevados de fósforo, ya que reciben tratamientos de diálisis con mayor frecuencia. Si estás en diálisis, pregunta a tus profesionales de la salud si se pueden modificar los parámetros de tu diálisis para ayudarte a reducir el fósforo.
Cirugía
En algunos casos, su equipo médico puede sugerirle una intervención quirúrgica para extirpar una o varias de sus glándulas paratiroideas. La mayoría de las personas nacen con cuatro glándulas paratiroideas. Cada una tiene aproximadamente el tamaño de un guisante y se encuentra en el cuello, muy cerca de la tiroides. Las glándulas paratiroides son la fuente de PTH del organismo. Por lo tanto, extirpar estas glándulas puede ayudar a controlar los niveles de PTH. Esta intervención se denomina paratiroidectomía y, por lo general, solo se considera cuando otros tratamientos no dan resultado.
Cómo prepararse para su cita
Preguntas que debes hacer
- ¿Cuáles son mis niveles actuales de calcio, fósforo y PTH?
- ¿Cuál es el rango objetivo para mis niveles de calcio, fósforo y PTH?
- ¿Se encuentran mis niveles dentro de un rango seguro?
- ¿Con qué frecuencia debo hacerme análisis para controlar mis niveles?
- ¿Soy candidato para una densitometría ósea (DEXA)?
- ¿Necesito alguna prueba adicional para la evaluación de la CKD-MBD o para controlar mi salud ósea y cardíaca?
- ¿Podría derivarme a un dietista especializado en enfermedades renales?
- ¿Qué tipo de ejercicios serían más beneficiosos para mi CKD-MBD?

















